Tres Ríos

El Partido Revolucionario Institucional tiene que comenzar a darle forma a la escuela de cuadros para evitar que oportunistas y desarraigados abreven en las praderas del dedazo y los dados cargados en la postulación de candidatos.

Los advenedizos se han convertido en los campeones en las trincheras del tricolor y los militantes de menor estatus siguen en la fila esperando que se les dé la oportunidad para obtener una migaja en las candidaturas.

La falta de escuela de cuadros ha metido en aprietos al Revolucionario Institucional en su relación con los votantes y para colmo ha llenado el partido de especímenes sin principios éticos o morales que les permita reconocer que están haciendo las cosas mal y que deben corregirse.

Inclusive se hubiera logrado frenar los casos más emblemáticos de la ineficiencia y no se caería en más de personajes de la talla de Diva Hadamira Gastélum Bajo, Sergio Torres Félix, Fernando Pucheta, Irma Tirado Sandoval, Maria León Rubio, Nubia Ramos Carvajal y Diana Armenta que se sumergieron en una competencia incesante para obtener el campeonato estatal del ridículo.

En el caso de Diva Hadamira Gastélum Bajo no ha pasado desapercibido para los sinaloenses que es capaz de traicionar para comprar posiciones políticas.

La senadora anda muy molesta por el escenario de alegría que levantó entre los mexicanos el hecho de que Javier Corral en su calidad de gobernador de Chihuahua  haya puesto de rodillas a las autoridades federales y mediante la movilización ciudadana logro recuperar para esa entidad 700 millones a los que tenía derecho pero que no se les quería dar.

El éxito del chihuahuense en su lucha alegró hasta los sinaloenses pero los priistas se rascaron y en voz de Diva Hadamira Gastélum Bajo tergiversaron la situación dándole un sesgo político. Obvio es la senadora quedó mal con los ciudadanos máxime que le dio señales partidistas a un asunto que debe de cantarse por las vías legales.

Otro que asedó las relaciones del PRI con la gente es Sergio Torres Félix que fue colocado como director de pesca del gobierno del estado sin tener la capacidad ni para hornear un pescado zarandeado.

Para colmo de males llegó buscando pleito y a pesar de estar en plena temporada electoral les exigió la renuncia a muchos empelados de esa dependencia para probarles su capacidad pero los hechos demuestran que el incompetente es él ya que con su decisión está abriendo una grieta  entre los ciudadanos y el Revolucionario Institucional.

Es decir Sergio Torres está vapuleando al PRI y con eso está haciendo el trabajo de los contrarios. Por su parte Fernando Pucheta, aunque parezca no  tiene las manos suaves.

Al contrario es de los que les gusta ensuciarse las manos para incursionar en el vedetismo político y abrió frentes de choque con los votantes en el municipio de Mazatlán donde se peleó con muchos  porque no dio resultados como alcalde pero aun  así les ganó la partida a quienes querían fletar los colores del PRI para convertirse en alcaldes de ese lugar.

Pucheta no es de los que juega limpio y en un año causo estragos al PRI por los escándalos que escenifico en la película de su gobierno. O desgobierno.

En el caso de Irma Tirado definitivamente no sirvió fue una especie de parto de los montes porque se pregonó mucho su condición de política de alto voltaje y finalmente demostró que en todo momento ha tenido la pólvora mojada. Es notoria la sequía legislativa.

Maria León Rubio, Nubia Ramos Carbajal y Diana Armenta han demostrado que no son de las que les gusta hacer fila y mediante el toque femenino propio de ellas doblegaron la resistencia de sus detractores y obtuvieron las candidaturas a alcaldes luego de haber dejado despanzurradas las finanzas de los municipios de Sinaloa, El Fuerte y Guasave donde heredaron problemas a los alcaldes sustitutos.

Todo porque no hay cuidado en la creación de nuevos cuadros políticos.