A revisión de la ASE las cuentas de Quirino

Analistas políticos de todos los estatus coinciden en que 2018 será año clave en el ejercicio electoral de todos los partidos políticos, sin descartar la injerencia de autoridades municipales y estatales, cuya participación es innegable ante la sordera, ceguera, impunidad y complicidad de los funcionarios del Instituto Nacional Electoral.

Concuerdan en que serán también 12 meses claves en el combate a la corrupción sexenal y municipal que prevaleció en el sexenio de Mario López Valdez, porque dicen que “por primera vez en la historia los políticos se enfrentan a la justicia”, aunque a medias o con posibilidad de escape por las evidencias de protección pues la acción “justiciera” no ha  ido más allá de las inhabilitaciones y multas y de anuncios previos de procedimientos para que los señalados corran inmediatamente a solicitar amparos.

Todos convergen en una conclusión: “las elecciones que vienen serán especialmente reñidas”.

Bien. El gobierno del Estado ha dado sobradas muestras de intentar frenar el avance de varias fuerzas políticas al interior del Partido Revolucionario Institucional y obviamente está interesado en parar en seco a la oposición o cuando menos frenar su presencia político-electoral usando todas las herramientas que estén a su alcance, incluso acciones de carácter mega-constitucionales.

En los análisis políticos, hay que recalcarlo, se intenta dar sobradas muestras de que Quirino Ordaz estará en todas las jugadas habidas y por haber e incluso se ofrecen lecturas de que hasta el candidato de Morena al Senado de la Republica es suyo en la figura del ex coordinador general de asesores de su gobierno Rubén Rocha Moya y de que los diputados del PRI que eran de Mario López Valdez ya no son de él, sino del gobernador en turno, incluyendo al ex policía Marcos Osuna, a quien los electores no tardan en reclamarle su fuga de la Policía Municipal Ahome en funciones de primer comandante/subdirector durante la administración de Esteban Valenzuela García, al ver que un grupo criminal tomaba a sangre y fuego la plaza.

Sin embargo, hay un dato importante que se escapa al diagnóstico político: la revisión del primero y segundo semestre del 2017 de las cuentas públicas del gobierno de Quirino Ordaz Coppel, de los 18 presidentes municipales y de todos los entes públicos. El tema es controversial en la escala legislativa y en los círculos políticos, económicos y sociales de Sinaloa y se toca con pinzas para no alborotar al “alacranero” político.

Quirino Ordaz Coppel y los presidentes municipales, desesperados por reelegirse o buscar otras posiciones electorales, serán sentados en el banquillo de los escrutados por el Poder Legislativo y su brazo, la Auditoría Superior del Estado, y obviamente por la Auditoría Superior de la Federación, que también comenzará a hacer su tarea para saber en qué y cómo se invirtieron las partidas económicas que envió en el 2017 el gobierno federal al gobierno estatal y los ayuntamientos.

Las revisiones de las cuentas públicas del primero y segundo semestre del 2017 no serán temas menores dado que pondrán a prueba la rendición de cuentas y la transparencia del gobierno de Quirino Ordaz Coppel y su capacidad de operación política. Los primeros resultados de los escrutinios podrían darse días antes de las elecciones o postergarlas según la conveniencia política o las prisas gubernamentales, legislativas o partidistas.

No serán temas minúsculos porque la revisión de las cuentas públicas de alcaldes y funcionarios de primero y segundo nivel del gobierno estatal podrían descarrilar proyectos políticos personales o de grupo y meterle más ruido al proceso electoral. Hay varios funcionarios estatales y alcaldes que le dieron vuelto y le siguen dando mate al “gasto público” no en tareas de gobierno sino en sus campañas políticas que llevan ya un año y tres días…

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.