Porqué no votaré por Meade

Como ciudadano de a pie, con derechos a salvo, el 1 de julio emitiré mi voto electoral. Este ejercicio, sin embargo, pretendería ser -como en ciertos recintos parlamentarios o judiciales- un voto particular. Obviamente, un voto público.

Cambiamos tiempo de conjugación del verbo y lo hacemos en la primera persona del plural.

Consta, en incontables cuartillas dadas a la luz pública, nuestras reservas sobre aquellos egresados del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y de la Universidad de Yale (USA).

Consta también nuestra repulsa a los francotiradores de la política. Aquellos que se rehúsan a asumir las responsabilidades y riesgos que imponen los regímenes internos de los partidos políticos.

José Antonio Meade Kuribreña se inscribe en las dos categorías: La extracción académica y el alejamiento de la vida partidista. Es precandidato presidencial bajo la etiqueta de “simpatizante” del PRI.

Una de las tesis profesional de ese personaje (ITAM) fue sobre los impactos de la Seguridad Social y fiscal sobre los planes de pensiones privados.

Los 22 años enquistado en la burocracia federal

Una breve ficha del desempeño de Meade en el sector público federal:

Fue, el ahora precandidato presidencial, director general de Planeación Financiera del la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro (Consar) para el retiro de los trabajadores.

Secretario adjunto del Instituto para la Protección del Ahorro Bancario (IPAB). Director General de Banca y Ahorro de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Director general del Banco Nacional de Crédito Rural (Banrural) y mando similar en la Financiera Rural, durante el sexenio de Vicente Fox. Con Felipe Calderón fungió como coordinador de asesores del titular de Hacienda, Agustín Carstens.

En Hacienda despachó como subsecretario de Ingresos y participó en la negociación de la Reforma Hacendaria (2009). En 2011, con Calderón, fue titular de la Secretaría de Energía y concluyó el sexenio como Secretario de Hacienda.

Con Enrique Peña Nieto, Meade transitó por las secretarías de Relaciones Exteriores, Desarrollo Social y, por segunda vez  Hacienda, hasta noviembre de 2017.

Los zarpazos sobre el ahorro para el retiro

Evaluación por resultados:

Privatizado el viejo Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) durante el mandato de Ernesto Zedillo Ponce de León, que dejó en manos de las Administradoras de Fondos del Ahorro para el Retiro la gestión del régimen de jubilaciones y pensiones, el sistema ha acumulado a 2017 tres billones de pesos.

Esos fondos, al través de las Sociedades de Inversión Especializada, han sido lanzados al mercado especulativo, convirtiéndose en caja chica del gobierno federal y corporativos privados tanto nacionales como extranjeros. El gobierno federal es el que más papeles de deuda a girado con cargo a esos fondos.

Estudios actuariales coinciden en que, cuando las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore) paguen la primera pensión, los cotizantes apenas alcanzarán un 30 por ciento del equivalente al último salario a la hora de su jubilación.

El Instituto para la Protección del Ahorro Bancario (IPAB) fue el depósito de la panza podrida del Fondo Bancario para la Protección del Ahorro (Fobaproa), en cuya conversión papeles chatarra de los rescates bancarios, carreteros, etcétera, pasaron de ser deuda contingente a deuda pública con cargo a los contribuyentes cautivos.

A 2017, los pasivos del IPAB se acercaron al billón de pesos.

Con Fox-Francisco Gil Díaz, se liquidó el Banrural. Para fondear la nueva Financiera Rural, el gobierno echó mano a los recursos de una cuenta concentradora del Banco de México en la que se encontraban depositados recursos no rembolsados a los ahorradores en el viejo SAT. En un primer lance, se dispuso de más de 20 mil millones de pesos.

La nueva Financiera Rural -es del dominio público- ha dejado en la indefensión al sector ejidal y a los pequeños propietarios agrícolas.

SAT: Salió peor el remedio que la enfermedad

En 1995, mediante una discrecional reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, la subsecretaría de Ingresos  de la Secretaría de Hacienda fue despojada de las facultades que le dan sentido, mediante la creación del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Antes de continuar, menester es una acotación: De viejo es la existencia de diversos métodos empleados por los causantes remisos o evasores para burlar al fisco. Se pensó que el SAT combatiría esos crímenes de cuello blanco. Una de las formas consistió en la digitalización de la facturación y de las declaraciones fiscales.

Según resultados de la revisión de las Cuentas Públicas del gasto público a cargo de la Auditoría Superior de la Federación, de Cámara de Diputados, a la evasión fiscal tradicional se agregaron operaciones de falsificación de registros empresariales y simulación documental para tratar de ocultar el desvío de recursos presupuestales en toda la escala de gobierno: Federación, estados y municipios.

Dicho lo cual, continuamos con el tema del Servicio de Administración Tributaria con otro enfoque, aclarando que las pretendidas reformas hacendarias y fiscales han tendido a crear regímenes especiales en favor de los grandes corporativos privados. Una de esas concesiones son las devoluciones de impuestos a esos causantes privilegiados.

800 mil millones de pesos bajo secreto fiscal

Apuntamos arriba que Meade Kuribreña fue integrado a la nómina de la SHCP en 2009 como subsecretario de Ingresos.

De la segunda mitad del sexenio de Felipe Calderón viene esta perversa historia en la que estarían en juego 800 mil millones de pesos que, para todo efecto práctico podrían catalogarse como patrimonio nacional.

En el pavoroso caso están involucrados consorcios bancarios, concesionarios de telecomunicaciones, tiendas departamentales, etcétera.

Hace una década le puso el cascabel al gato la organización civil Fundar, que requirió a Hacienda darle máxima publicidad a todas las cancelaciones, condonaciones y devoluciones fiscales en favor de particulares; lo mismo personas morales que físicas.

En ese proceso terció el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos (INAI). El agente de Estado emplazado es el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

El SAT se ha atrincherado en su negativa de divulgación de la información, escudándose en el secreto fiscal. Incluso, ha caído en desacato de mandato judicial.

Precisamente, por inejecución de sentencia el asunto, que ha acumulado 52 recursos de amparo, ha caído en el terreno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ahí se encuentra en espera de sentencia del pleno de ministros.

Recapitulamos: Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro, Instituto para la Protección del Ahorro Bancario, Financiera Rural, Subsecretaria de Ingresos y dos periodos en la titularidad de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, con los respectivos expedientes en párrafos anteriores listados.

De 22 años de servicios en la administración pública blasonó Meade al ser destapado como precandidato presidencial del PRI. Los ha cumplido en aquellas dependencias y órganos del Estado.

Sorpresa: Meade, ¡un cruzado contra la corrupción!

El 21 de enero, el precandidato presidencial del PRI, Partido Verde Ecologista de México y Nueva Alianza, declaró que su campaña no será financiada con recursos malhabidos: cada peso deberá ser rendido a cuentas.

Tres días después, Meade anunció tres iniciativas de ley para el combate a la corrupción. Quitar los bienes a los corruptos y someterlos a más duras penalizaciones, los objetivos, entre otros, de esas iniciativas.

En el montaje al que se convocó a todas las cadenas de televisión, el precandidato presidencial se retrató con los pastores tricolores del Senado Emilio Gamboa Patrón, y de la Cámara de Diputados, César Camacho Quiroz.

Particularmente Gamboa, ha sido factor para que no se cumplimente y se ponga en operación el Sistema Nacional Anticorrupción. Le ha dado larga a la designación del Fiscal correspondiente.

Camacho Quiroz ha retenido el nombramiento del nuevo Auditor Superior de la Federación que debe de intentar amarrarle las manos al gobierno federal, a los gobernadores y a los presidentes municipales para que no se engullan el gasto público.

El merengue en el pastel: La ex procuradora General de la República  y ahora titular de la Secretaría de la Función Pública, Arely Gómez, en la primera sesión de 2018 del Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción, acaba de abrir una escuelita con un modelo de educación continua para enseñar a contralores y auditores del sector público cómo detectar y combatir la corrupción, cuando al peñismo le restan diez meses de vida.

Ni operado del cerebro votaría el 1 de julio por José Antonio Meade Kuribreña y los partidos que lo postulan. Es cuanto.