MORENA tras dueño de Los Cañeros

Es una jugada truculenta planeada desde el dog out de Los Cañeros de Los Mochis y el Tercer piso. Todos tienen turno al bat. Son cientos de millones del gobierno para el disfrute de particulares. Es dinero del pueblo para los más ricos, dicen los representantes de Morena. Su expediente se los dice. Lo confirma.

La inversión de alrededor de 260 millones de pesos programada para la modernización del Estadio Emilio Ibarra Almada de la ciudad de Los Mochis, es una trampa. Es una carrera de caballito empujada por bases intencionales a favor de Promotora de Espectáculos del Valle del Fuerte SA de CV, propiedad de la familia del ex líder estatal del Partido Revolucionario Institucional Joaquín Vega Acuña.

Los datos no dejan lugar a la duda.

Priista aprovechado

La historia de los aprovechamientos del Estadio Emilio Ibarra Almada está llena de disputas y traiciones. Quizá por ello ahora algunos representantes del Movimiento de Regeneración Nacional indagan y amenazan con ir a la caza de los dueños de los Cañeros de Los Mochis. Sobre todo de Joaquín Vega, quien jura que en Sinaloa Morena no existe.

En la concesión del 2001 decretada por el Gobernador Juan Millán Lizárraga y publicada en el periódico oficial “El Estado de Sinaloa”, se determinaría un pago de 10 millones de pesos, mismos que debieron de haberse invertido en obras de mejoras de las instalaciones.

El razonamiento de quienes andan detrás de los dueños de Los Cañeros de Los Mochis es lógico. Para el aprovechamiento particular de un bien inmueble público deben ofrecer algo a cambio favorable para la ciudadanía una vez que media un beneficio para ellos. Tal como ocurrió en la anterior que tenía un periodo de 15 años.

La nueva concesión marcaría otro camino. En el acta de cabildo número 22 de una sesión ordinaria del día 15 de julio del 2017 en el municipio de Ahome, se determinaría “que el motivo primordial del solicitante de que se le otorgue la concesión OBEDECE PRIMORDIALMENTE A GENERAR LAS INVERSIONES RESPECTIVAS EN EL ESTADIO DE BÉISBOL para que el mismo esté en óptimas condiciones de funcionalidad”.

Por eso se le otorgó la concesión. Además se asentaría la importancia de la presencia de peloteros de fuera: “toda vez que cuando se da el caso de la contratación de peloteros extranjeros,  dicho inmueble es verificado por personal comisionado por Grandes Ligas, de ahí de que año con año, se tengan que REALIZAR LAS INVERSIONES PERTINENTES”.

Solo que en este caso la inversión es también pública, del Gobierno del Estado y del Municipal.

En la aprobación de la concesión por 20 años de parte de 19 votos del Cabildo ahomense, mayoriteado por el PRI, se aclararía que el uso, goce y disfrute de las instalaciones del Estadio Municipal de Béisbol es para que haga prácticas de pretemporadas; presentar el espectáculo de Béisbol Profesional de la Liga Mexicana del Pacífico; así como también PARA QUE REALICE EN EL MISMO LAS OBRAS Y MEJORAS PARA EL BUEN FUNCIONAMIENTO Y MANTENIMIENTO DE SU INFRAESTRUCTURA.

La pregunta no solo se la hacen los integrantes de Morena, ¿quién debe invertir en las obras de infraestructura del estadio Emilio Ibarra Almada?. Hoy, la respuesta parece general: el beneficiario con la concesión. El ex dirigente del PRI estatal Joaquin Vega Acuña, no el gobierno estatal ni el municipal.

Inversiones “confusas”

Resultaría un toque de bola para sacar carrera. En la sesión de Cabildo del 15 de julio, se daría la aprobación de la concesión a favor de la familia Vega para seguir con el goce del estadio EIA. Entre las cláusulas estipuladas en el acta se asentaría que se deberá de cumplir en el contrato con la siguiente disposición:

5.- Las obras y mejoras que realice “PROMOTORA DE ESPECTACULOS DEL VALLE DEL FUERTE S.A. DE C.V.”, al bien inmueble objeto del Contrato, quedarán en beneficio del propio inmueble al término de la vigencia del Contrato, asimismo el costo total de las obras que se ejecuten al mismo, será financiado única y exclusivamente por “PROMOTORA DE ESPECTACULOS DEL VALLE DEL FUERTE S.A. DE C.V”.

Sí, el costo de las obras que se ejecuten al estadio sería financiado única y exclusivamente por la empresa. Era la disposición de los ediles. Pero la versión pública lo desmiente. Hay inversión pública ahí.

Según el boletín de la coordinación de Comunicación de Social del Gobierno del Estado es la administración de Quirino Ordaz Coppel quien invertirá 260 millones de pesos en la modernización de la infraestructura de ese inmueble concesionado.

“Cabe destacar que la remodelación del vetusto estadio tendrá una inversión de 260 millones de pesos, y en la primera etapa que inició con este banderazo se aplicarán los primeros 50 millones de pesos, pero durante el evento, el gobernador del estado giró instrucciones al secretario de Obras, para que se inicie de inmediato la licitación de otros 150 millones de pesos, para que la obra no pare y que esté listo el nuevo estadio para el inicio de la temporada 2018 de la Liga Mexicana del Pacífico, que arranca en octubre”, apunta el boletín oficial.

Asalto en despoblado

En otra de las cláusulas se confirma lo que entre los militantes de Morena es un clamor, a parte de la concesión, el Ayuntamiento no tendrá aprovechamientos ni pagos a favor.

El acta de cabildo 22 lo dice:

11.- En compensación por las inversiones que realice “PROMOTORA DE ESPECTACULOS DEL VALLE DEL FUERTE S.A. DE C.V”., esta no cubrirá a “EL AYUNTAMIENTO” derecho, impuesto, contribución o contraprestación alguna por los actos realizados al amparo del presente contrato, que enunciativa más no limitativamente son: la realización de obras acordes al mejoramiento y funcionamiento del bien inmueble, el uso del mismo, la comercialización de áreas del estadio, la realización de actividades comerciales, publicitarias etc., que sean aplicables conforme a la Ley de Hacienda Municipal del Estado de Sinaloa, en la duración del presente contrato”.

La realidad es que una vez remodelado el estadio, se ampliará su capacidad a 11 mil 200 espectadores, y contará con dos niveles en el graderío central y en el lateral izquierdo, Club House, nuevos bleachers y nueva iluminación para el campo, además de cabinas VIP, Sala de Prensa, y estacionamiento para autobuses de equipos visitantes y del local.

A la caza de los Vega un expediente negro se hincha de más. Morena ya anda tras sus huesos no únicamente porque sospecha que el “patriarca mayor”, Joaquín, operará la campaña contra Morena,sino porque grita a los cuatro vientos que para él llegaron de nuevo “los tiempos de las vacas gordas”, la pelota cara y las carreras de caballos.