México, en este pueblo no hay ladrones

Hablando de moral pública y de Ética Republicana 

UN GUSANO BARRENADOR devora insaciable las entrañas y el espíritu de nuestra Patria: El gusano de la corrupción.

La voluntad política de los hombres de poder en México, se resiste a aplicar el plaguicida que acabe con ese depredador. La sinrazón, es que en ello les va su propia supervivencia.

El corrosivo gusano barrenador medra en la perspectiva de la sucesión presidencial de 2018. No hay aún fiscal anticorrupción.

El caldo de cultivo de la corrupción se fermenta lo mismo en la nueva escuela pública, que en la rentable escuela privada; ésta, concebida para formar cuadros gerenciales.

Pongamos el asunto en dos cuadrantes: 1) El de la moral pública, y 2) El de la Ética Republicana.

Servidores del Estado: Vivir en la honrada medianía

Más de una década antes de que los “transformadores” de la hora pusieran a caballo su Reforma Educativa y su Nuevo Modelo Educativo, algo se habló sobre esa cuestión sin solución de continuidad.

Era presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, quien en 1993 surgió a la escena electoral desde la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Entonces -hablamos de la década anterior-, la SEP lanzó una declaración de principios para normar la educación pública conforme la doctrina del artículo Tercero de la Constitución.

Se rescataron para ese efecto, algunos valores formativos de la niñez mexicana: Democracia, honradez, aprecio por el trabajo y por los que trabajan, sentido de pertenencia a una gran Nación con una Historia y una Cultura que nos enorgullecen…

Podríamos insertar esos valores -puesto que se trataría de formar ciudadanos de bien- en el marco de la Ética republicana.

En el ejercicio del poder presidencial, el propio Zedillo -como mensaje a los servidores del Estado- retomó una oración de Juárez: Comprometerse a vivir en una honrada medianía.

Es obvio que ese mensaje tenía como leitmotiv evitar caer en la tentación de la corrupción en la gestión del dinero de los contribuyentes.

Vicente Fox y las tepocatas y las víboras prietas

 El sucesor de Zedillo, el zafio Vicente Fox, hizo su campaña presidencial convocando a los compatriotas a exterminar las tepocatas y las víboras prietas del PRI, a los que cargaba toda la responsabilidad de la corrupción.

Sin embargo, el guanajuatense, ya en los Pinos, propuso su gobierno como uno de los empresarios, por los empresarios y para los empresarios. De ello siguió que la corrupción pasó a la condición de una práctica en condominio.

El signo del mandato de Fox puso su sello, principalmente, en el saqueo de la renta petrolera, que en el segundo tramo de su sexenio empezó a crecer exponencialmente en virtud del incremento de los precios internacionales del crudo.

Petróleo como patrimonio de la pareja presidencial

 Uno de los directores generales de Pemex en ese sexenio, llegó a afirmar paladinamente que la administración de la estatal se había endosado a Marta Sahagún Jiménez, la parte femenina de la popularizada Pareja presidencial.

Desde aquel sexenio, la Auditoría Superior de la Federación de la Cámara de Diputados empezó a documentar con pelos y señales la descomunal e impune malversación de los bienes físicos y financieros de Pemex, deporte nacional que continuó en el siguiente sexenio que completó lo que coloquialmente se conoce como La docena trágica.

“Pemex terminará como simple administradora de contratos”

Ese segundo sexenio, lo culminó el de Manos limpias Felipe Calderón, otorgando su firma a la jefa del Departamento de Estado (USA), Hillary Clinton, en un acuerdo para la Exploración y Explotación de Yacimientos de Hidrocarburos Transfronterizos (2012). La parte de león fue cedida al socio imperial.

Antes, sin embargo, en 2008, el michoacano impulsó, en confabulación con el PRI, la primera Reforma energética.

A la sazón presidente de la priista Fundación Colosio, Francisco Rojas Gutiérrez previno: Petróleos Mexicanos terminará en una simple administradora de contratos a particulares. Brujo.

La segunda Reforma energética -la contrarreforma petrolera-, la diseñó, la legisló al través del fáctico Pacto por México y la puso sobre rielesel presidente priista Enrique Peña Nieto.

Odebrecht: Lodos de aquellos polvos

Peña Nieto recuperó para el PRI Los Pinos en 2012, en un sórdido proceso electoral que todavía no se da definitivamente como cosa juzgada en la instancia jurisdiccional.

No se da como cosa juzgada la sucesión presidencial de 2012, porque lodos de aquellos polvos siguen ensombreciendo el paisaje nacional e internacional

El espeso nubarrón que se cierne sobre las elecciones presidenciales de aquel año en México, lo forman los métodos de financiamiento de la campaña del PRI. En términos meteorológicos, podríamos describirlos como La tormenta que vino del sur.

Ese fenómeno recorrió inicialmente el corredor Brasil-Estados Unidos y tuvo como actor estelar la trasnacional de la construcción Odebrecht.

Como genio financiero en ese affaire se menciona a Gilberto Joussel, experto internacional en lavado de dinero.

Ante cortes judiciales de los Estados Unidos, ejecutivos de ese consorcio reconocieron que se había irrigados con sobornos a personajes públicos y privados al menos en diez países latinoamericanos.

 La operación Lava jato abrió la Caja de Pandora

Todo empezó en Brasil con la operación punitiva conocida como Lava jato, por la que se abrieron indagatorias, se fincaron procesos a más de 500 personas de gobierno y particulares vinculados a la estatal Petrobras, y comenzaron a dictarse sentencias condenatorias a los implicados.

Al seguirse las conexiones de Odebrecht en el resto del continente, se encontraron presunciones de que la trasnacional trasegó millones de dólares en las campañas presidenciales de México en 2012, nombrándose expresamente la del PRI.

Uno de los protagonistas convictos de esas criminales acciones, fue el contratista Juan Carlos Tapia, socio mayoritario y director de Construcciones Industriales Tapia (CITapia).

Tapia sería el enlace con Petróleos Mexicanos (Pemex) que, durante la gestión de Emilio Lozoya Austin como director general, otorgó contratos por licitación o directos por unos 600 millones de dólares entre 2012 y 2015.

En el periodo del Raúl Cervantes Andrade -ex abogado del PRI-como Procurador General de la República, se reconoció que se habían abierto expedientes a diversos funcionarios salientes o en activo con base en información acopiada en fiscalías y tribunales brasileños.

Fulminante cese del fiscal para delitos electorales

Sólo parcialmente se hicieron del dominio público esos contratos, alegando la secrecía de las averiguaciones previas. Acusado de violar esa secrecía, el Fiscal

Especializado para la Atención de Delitos Electorales de la propia PGR, fue cesado de manera fulminante.

Previamente, había renunciado a la titularidad de la PGR, Cervantes Andrade. La causa entró a una zona nebulosa. Que se sepa al momento de preparar estas notas, con la Procuraduría en manos de un suplente, no se ha hecho ninguna consignación a instancias judiciales.

Función Pública “recopila información”

De acuerdo con los expedientes de Washington, en México Odebrecht lubricó, entre 2010 y 2014, con más de 10 millones de dólares a funcionarios de Pemex.

No faltaba más, la secretaría de la Función Pública, a cargo de la ex procuradora general Arely Gómez, iniciará en forma inmediata la recopilación de información sobre el “pavoroso caso”. Gómez no tuvo tiempo de “recopilar esa información” a su paso por la PGR.

¡Qué bueno! que la secretaría encargada de cuidarle manotas a los servidores del Estado tome nota del asunto, para evitar que paguen justos por pecadores porque, ya se sabe, en este pueblo no hay ladrones. Es cuanto.