Los manotazos de Quirino

Sin aspaviento alguno, sin lanzar advertencias previas como sucedía en el sexenio anterior cuando Mario López Valdez anunciaba que daría manotazos en la mesa, el Gobernador Quirino Ordaz Coppel acaba de dar certeros golpes  con lo que se consolida como el líder político del Estado.

Los acontecimientos políticos recientes al interior del Partido Revolucionario Institucional le habrían de dar al gobernante la fuerza que debe tener un Gobernador para la segunda parte de su mandato, en caso de que las jugadas le resulten en las próximas elecciones.

Tradicionalmente en la renovación de los poderes estatales, el nuevo Gobernador hereda de su antecesor algunos representantes en algunos Ayuntamientos y diputaciones, pero en la segunda mitad se consolida su poder político cuando impulsa a gente de su confianza.

En el caso actual, entran a la contienda electoral para ser reelectos algunos personajes emanados del gobierno malovista pero que en el primer año de la administración de Quirino le han demostrado lealtad y eficiencia en los primeros años.

Se desprendieron de Malova y se ganaron la confianza en los hechos, con trabajo y lealtad al presente no al pasado, con alguna excepción. Cuando menos esa es la percepción que se genera al tomarlos en cuenta para que disputen cargos de elección popular o busquen ser reelectos. A menos que sean piezas sacrificables.

Quienes pensaban que Quirino Ordaz estaba maniatado por compromisos con su antecesor, que no tenía la fuerza necesaria para imponer su política y sacudirse la del pasado, se equivocaron rotundamente y hoy lo están viendo.

Ordaz Coppel no se ha dejado arredrar por las presiones de priistas que exigen posiciones basados en las fortalezas que construyeron en pasado reciente.

En la búsqueda de reelecciones de algunos alcaldes el jefe político se aseguró de que las alcaldías no quedaran en manos de los que pidieron licencia para que éstos vayan a la contienda a luchar por los votos y demuestren que efectivamente la ciudadanía quiere que continúen gobernando.

Una prueba del ácido, pues.

Veamos algunos casos:

En Ahome todos, incluso Alvaro Ruelas, pensaban que el sustituto sería el Secretario Juan Garibaldi, eficiente en la responsabilidad que tiene en la Secretaría de Ayuntamiento pero Quirino tenía su as bajo la manga y lo guardó hasta una hora antes de que los Diputados conocieran la lista de los alcaldes sustitutos.

Manuel Urquijo Beltrán, mazatleco igual que Quirino, amigo personal de muchos años y por lo tanto gente de todas sus confianzas recibió la encomienda de sustituir a Ruelas Echave y manejar con rectitud la administración municipal. ¡Nada de manos ajenas!

En Mazatlán, si bien es cierto que el sustituto de Fernando Pucheta es Joel Bouciéguez Lizárraga quien se desempeñaba como Secretario del Ayuntamiento, también lo es que éste es gente de todas las confianzas de Quirino que, incluso, fue Secretario con el Arq. Quirino Ordaz Luna (1984-1986).

Joel estaba en la Secretaría por indicaciones de Quirino para que tratara de contener los entuertos de Pucheta que también va a la prueba del ácido, a ver si su populismo le reditúa los votos suficientes para la reelección. No la tiene nada de fácil.

En Culiacán coloca a Antonio “Tony” Castañeda, proveniente del grupo Vizcarra que ha demostrado lealtad plena al Gobernador y es un priista probado y con experiencia.

En Guasave colocan a Víctor Manuel Espinoza Bojórquez, agricultor, ex Síndico Procurador, cercano al Dip. José Menchaca y, por lo tanto, al grupo Chilorio Power de Heriberto Galindo y David López Gutiérrez y ajeno al grupo de Diva Hadamira Gastélum.  Ninguna cercanía visible con Diana  Armenta.

En Salvador Alvarado sustituye a Carlo Mario Ortiz, ligado al grupo malovista, el empresario y ganadero Flavio Fernando Sánchez Rivera, quien laboró en Financiera Rural. Pertenece al grupo político de David López-Heriberto Galindo y también es cercano a Jesús Vizcarra Calderón. Ningún nexo con el pasado reciente.

Esto, por citar algunos ejemplos de cómo Quirino impone férreo control político en las administraciones municipales para evitar desviaciones o filtraciones.

Pero, indiscutiblemente la jugada que más concentró la atención de los sinaloenses en el “caso de Gerardo Vargas Landeros”, que se movió en un afán por ser considerado para la candidatura priista a la Senaduría.

Gerardo se movió por todo el Estado armando sus estructuras regionales sumándolas a la “fuerza trébol” presentándola como la fortaleza que garantizaba el triunfo priista en Sinaloa.

Tocó puertas en México, en el CEN priista y de otros connotados priistas que estuvieron muy cercanos a la cúpula del poder.

Pretendió igualarse con la fuerza política que logró Héctor Melesio Cuén Ojeda y su Partido Sinaloense convertido, este si, en partido bisagra que puede inclinar la balanza electoral en donde se coloque. Más aun, algunos analistas de primer nivel lo colocan como la fuerza ganadora en la las próximas elecciones.

Al darse cuenta que sus demandas no prosperaban comenzó a presionar primero sutilmente advirtiendo la posibilidad de irse a otro partido o coalición si el PRI no lo aceptaba como candidato.

En este caso se unieron dos fuerzas: la del candidato presidencial priista José Antonio Meade Kuribreña que tenía a su lado a un amigo que le ha servido con lealtad, no de ahorita sino desde años atrás: Mario Zamora Gastélum.

El mismo Mario que, según él, sufrió las zancadillas y hasta golpes políticos del malovismo.

A la propuesta de Meade y el PRI se suma la de Quirino Ordaz Coppel que se inclinó por Rosa Elena Millán Bueno dos veces diputada local por mayoría, actualmente diputada federal con licencia, ex Secretaria de Desarrollo Social del gobierno del Estado, ex presidenta del CDE tricolor.

Al oficializarse la propuesta priista para el Senado, Vargas Landeros convocó a rueda de prensa en Culiacán para denunciar que su partido le cerró las puertas y que recibió amenazas para que no se registrara dando entender que el mensaje venía del tercer piso.

Hoy Vargas Landeros afirma que analiza propuestas de otros partidos y que la “fuerza trébol” puede hacer perder a un partido (el PRI naturalmente) y ganar a otro, el que lo acoja como candidato.

Pero son otros los tiempos.

Ah, como escribió Miguel de Cervantes Saavedra en su obra inmortal Don Quijote de la Mancha: “Cosas veredes, amigo Sancho, que harán hablar a las piedras”. (P3)

José Ángel Sánchez López

Con 59 años de experiencia periodística, fue director de El Debate de Culiacán, El Diario de Culiacán y El Sol del Pacífico. Ha extendido su experiencia a varios noticieros de radio, aportando sus analisis y reflexiones.