López Obrador se suma a la corrupción

¿Qué tipo de pacto forjó Andrés Manuel López Obrador con una “franja” de lo que él llama “la mafia en el poder? ¿Por qué desilusionar a sus simpatizantes permitiendo el ingreso a su “equipo estratégico” de personajes que en el pasado él señaló de corruptos?

El descrédito pesa ya sobre la figura de Andrés Manuel López Obrador, quien vocifera y culpa de corruptos a quienes no comulgan con su proyecto político y “limpia”, coloca en la mesa de los honorables, a empresarios voraces y bandidos del presupuesto público que se han alineado a sus planes.

El ingreso a la “familia morenista” de personajes repudiados por la sociedad es un lastre en su campaña. Obrador llegó al extremo de decir que “perdonará” al “innombrable” Carlos Salinas de Gortari, a quien le ha cargado sus derrotas electorales y todos los males que aquejan al país.

Personajes que no quieren en otros partidos por su pasado y presente tenebroso y turbulento, al lado de López Obrador desalientan a sus seguidores. Sumen en el descrédito al propio abanderado de Morena.

¿Qué gana López Obrador y Morena con esas adhesiones? Descrédito. Votos sucios.

La incorporación de personajes de repulsivo pasado y de escándalos presentes se explica únicamente en un escenario en el que Andrés Manuel López Obrador huele su derrota y decide incluir “atropelladamente” en su plataforma a personas impresentables por la estructura que aportan a su candidatura presidencial y por la necesidad de pactar con quienes ayer fueron catalogados por él como la “mafia en el poder”.

Pero todo cambio y decisión tiene sus costos ¿cuál será la herencia política que quede después de López Obrador si este no llega a la presidencia de México? En 2006 y en 2012, los grandes ganadores del apoyo popular hacia López Obrador fueron quienes lo siguieron en las aventuras y que se repartieron diputaciones, senadurías, presidencias municipales y gubernaturas, pero que al final terminaron traicionando los postulados lopezobradoristas de austeridad y honestidad.

¿Será o no posible que se repita la historia del 2006 o 2012, o ahora sí cree posible llegar a la presidencia de México? ¿Y si gana? ¿Cómo gobernar con un grupo al que él ha llamado la “mafia en el poder” al que él mismo empodera en su “equipo estratégico”?

No hay de otra: en estricto rigor, la corrupción es acto pero también complicidad. Si López Obrador ya perdonó a los corruptos y los incorporó a su campaña cuando llegue a la presidencia, si es que llega, entonces en los hechos será un cómplice de la corrupción. Será el nuevo líder de la banda, de la “mafia en el poder”.

Rodeado de bandidos a los que decía perseguir y combatir, López Obrador dio un giro radical: ya no es una opción pues pasó de la honestidad valiente a la corrupción valiente. El abanderado de Morena bajó de estatus y se fue a los sótanos de la política mutándose de candidato de los pobres a candidato de los corruptos.

Ya el mal estado de ánimo de la sociedad se vuelve en contra de Andrés Manuel López Obrador. El meter a su equipo a los corruptos, el peor de los males del sistema político mexicano, refleja el grado de desespero del tabasqueño, dispuesto a vender su alma al diablo con tal de ser Presidente de la República.

¿La corrupción perdonada, avalada y permitida será el voto que llevará al tabasqueño a la Presidencia?

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.