Jackson Ramírez: emblema del “dedazo”

En tiempos de guerra electoral el Partido Revolucionario Institucional siente las turbulencias de una militancia agraviada por la grotesca forma con que se impone candidatos a puestos de elección sin tomar en cuenta a las bases que nutren la fuerza tricolor.

Los metropolizados  han ganado terreno en Sinaloa y han creado un caldo de cultivo donde el malestar de la militancia se refleja con dureza.

Uno de los casos más sonados es el del tantas veces diputado federal, Enrique Jackson Ramírez, quien desde hace más de 35 años se perdió del radar sinaloense y solo se le ha mencionado en la galaxia legislativa a donde llegó por la vía plurinominal y sin tomar en cuenta a los votantes.

Jackson Ramírez emblematiza el abuso del dedazo ya que no se le ha visto en los surcos de la “talacha” política para engordarle el caldo al Partido Revolucionario Institucional  y al contrario nada más a su santo reza sin preocuparse por saber si el PRI respira o le falta oxígeno.

Total la carrera política de Jackson Ramírez está en la ciudad de México y Sinaloa solo figura para el como un plan secundario en temporada de elecciones.

Otro de los casos que ha llamado la atención por el nivel de enervamiento que causo en el Revolucionario Institucional es David Epifanio López Gutiérrez quien como Jackson Ramírez solo es ave de rapiña electoral y sinaloense por conveniencia para amamantarse del presupuesto legislativo.

Nada bueno ha traído a la entidad.

Luego de varios lustros de haberse perdido de las tierras sinaloenses para anidar en el Estado de México donde ocupó varios cargos públicos López Gutiérrez apareció hace tres años por esta entidad costera  y sin contar con credencial electoral de esta localidad fue postulado por el Partido Revolucionario Institucional a una diputación federal aplastando a otros aspirantes con mejor derecho y con arraigo.

El malestar del priismo se profundizó más debido a que estos dos actores políticos no han acarreado alguna conquista decorosa que les valga el reconocimiento de los sinaloenses y al contrario son vistos con enojo por la actividad parasitaria que están desarrollando en el legislativo.

Otra persona que está dejando mal parado al priismo es la también diputada federal Marta Tamayo Morales, encapsulada en la capital del estado, asegurando que su papel no es socializar con la gente pobre sino crear leyes y bajo este argumento le hace el fuchi a las propuestas de las dirigencias municipales del tricolor para que recorra la geografía estatal y recoja las propuestas y gestorías a favor de la población.

La senadora Diva Hadamira Gastélum Bajo es otra de la beneficiaria de las candidaturas plurinominales del Partido Revolucionario Institucional que ha amasado grandes fortunas económicas al asecho de sus relaciones políticas.

Cuando se trata de someter a los rebeldes que pide  cambios en el ritmo con que se trabaja en el tricolor ahí está la mano de Gastélum Bajo quien opera el teatro del partido  para aparecer en los primeros planos al momento de la repartición de candidaturas o cargos públicos.

Hace mucho tiempo que la senadora no prueba en las urnas su verdadero peso y talla política.

Los exegetas políticos deducen que Diva Hadamira Gastélum Bajo no se atreve a medirse en las urnas por que sería arrojarse al precipicio político.

Para colmo de males la senadora originaria de Guasave no ha tenido buena puntería al lanzar a su equipo a la arena electoral ya que han perdido las contiendas internas del Partido Revolucionario Institucional y en otros casos han sido hechos polvo en las urnas electorales.

Como se puede apreciar tanto Enrique Jackson Ramírez como David Epifanio López Gutiérrez y Diva Hadamira Gastélum Bajo tienen el denominador común de temerle a las urnas y utilizar las candidaturas plurinominales para devorar el presupuesto legislativo.

También tienen en común que solo están sirviendo como dolores de cabeza al Partido Revolucionario Institucional donde los dirigentes no hayan como explicar las razones por las que los diputados federales, locales, senadores y presidentes municipales no están sirviendo a Sinaloa.