Grandes mentiras de Diva en el Congreso (Parte II)

Las falsedades o inconsistencias en el expediente legislativo de la senadora Diva Hadamira Gastélum Bajo, reveladas en la edición digital de Proyecto 3 del pasado 26 de diciembre, sorprendió a la opinión pública y de ella recogimos expresiones de duda acerca de la autoría del craso error en la página de la Cámara de Diputados que muestra datos biográficos que no pueden corresponder a la trayectoria de la política.

Los datos expuestos en nuestra publicación corresponden al citado portal y aquí aparecen las imágenes que corresponden a la falsa “ficha” biográfica, que corroboran lo asentado en nuestras páginas, demostrando que la legisladora no se preocupa ni por transmitir con veracidad los hechos y fechas esenciales de su trayectoria pública.

Lo que queda por aclarar es por qué la legisladora federal presentó en el Congreso de la Unión datos disparatados e incongruentes a simple vista, como reportar su fecha de nacimiento en el año 1961 (30 de julio) y señalar que en 1971 comenzó su trayectoria pública, ¡a los diez años de edad!, como oficial del Registro Público y que al año siguiente prestó sus servicios en el Juzgado de Primera Instancia del Ramo Civil, en Guasave.

Diva mintió o cometió un error en los puntos esenciales de su biografía, porque no es compatible su fecha de nacimiento con el inicio de su expediente de trabajo.

¿Se quitó años -según ella tiene 56- y no tuvo cuidado en “mover” su hoja de servicios?

La senadora está claramente dispuesta a seguir viviendo -y muy bien- de los presupuestos. Por eso alienta ahora intenciones de ser diputada local plurinominal para presidir la próxima legislatura y “hacer ruido” en la contienda electoral del 2021, año en que volverá a impulsar o a bien negociar su aspiración de ser gobernadora. Para ello gusta de manejar su lema de “adicta a la política y al trabajo”, pero en su archivo abierto omite el primer requisito para ser tomada en serio su identidad: hablar con verdad siempre y no falsear hechos de su vida pública.

En el expediente oficial de Diva no se precisa los años en que cursó la carrera de derecho y sólo hace mención puntual de diplomados y una maestría.

Omisión o inexactitud, pero la legisladora deja abierta las puertas a cualquier interpretación de lo que dice su currículum, su carta de presentación. Puede ponerse en duda hasta su perfil profesional de abogada. ¿Es o no egresada universitaria en la ciencia del derecho?

Como reportamos en nuestra última edición de diciembre pasado, mueve a sorpresa y a risa la acreditación profesional y política de la legisladora, que lo mismo puede ser un caso de pérdida de memoria que afán de quitarse años.

Según asienta el portal de la Cámara de Diputados Diva es un caso único en el mundo en todas las generaciones transcurridas. Para instalarse en el rango de lo inaudito ella dice que empezó a trabajar ¡en 1971! Esto es, a los 10 años de edad. Y mire dónde: como oficial del Registro Civil. Definitivamente un fenómeno de precocidad del mundo actual, del pasado y del futuro.

Un año después, dice el currículum, no nosotros, pasó al Juzgado de Primera Instancia del Ramo Civil, en Guasave, por supuesto. No era adolescente cuando ya ejercía dentro del tribunal de justicia. Más asombro.

La conclusión es que en Gastélum Bajo hay falsedad o deseo de “inflar” el currículum. ¿Y para qué lo hizo? La primera evidencia es que no se puede creer en la “adicta a la política” (y a sus beneficios) porque con facilidad tergiversa hasta los hechos de su carrera en el servicio público.