El insulto, ruindad y perversidad política

Seducido por su ego, forjado en la doctrina del insulto y la “disciplina” de Rafael Morgan Ríos, fiel al espejo del aspirante “independiente” al Senado de la República, Manuel Clouthier Carrillo, y “recolector” de firmas para la esposa de Felipe Calderón Hinojosa, Margarita Zavala Gómez del Campo, aspirante a la candidatura “independiente” a la Presidencia de la República.

Tránsfuga del respeto y adorador de la incivilidad, un joven con rasgos de lunático, que en segundos pasaba del grito delirante a la rabieta y casi al llanto, de nombre Fernando Gómez Bórquez, alcanzó súbitamente, en su propia histeria, negra fama en Sinaloa al sembrar la primera semilla de la violencia verbal en la ruta de las precampañas al Senado de la República.

En su “chifladura política”, hipnotizado por los flash fotográficos y los espacio de Facebook preparados para la ocasión, Gómez Bórquez aportó, aunque usted no lo crea, algo positivo al enviar, con sus insolencias, un infausto mensaje de lo azaroso que serán las precampañas y campañas políticas del 2018 en las que los personajes centrales de los partidos políticos, candidatos y dirigentes, pueden ser blanco de agresiones más allá de las verbales. De atentado físicos, tal vez.

La simiente de calumnia alzada, del improperio y el aullido con la incuestionable fisionomía de un “lavado de cerebro” a punto de estallar, concentró la atención de los sinaloenses, los de raigambre civilizada, los que le apuestan a un proceso electoral democrático abierto a las ideas, no a la confrontación canallesca. Los alevosos gritos convocaron, para desgracia de Fernando Gómez y sus “padrinos”, a la reflexión porque el insulto sin freno bien pudiera convertirse en una epidemia electoral, en el pase inmediato a la agresión de la integridad física de los aspirantes a candidatos.

El grano de la violencia ahí está, fertilizado por un simpatizante de una “corriente política” tránsfuga, al lado de falsos iluminados que han hecho todo lo posible por destruir al PAN y sus proyectos de ascenso político electoral, y regado para su germinación por algunos medios de comunicación, como Noroeste, que festinan la agresión, en un claro contrasentido, pues en sus falsas predicas “informativas” hacen llamados a la cordura y la civilidad, ocultando su verdadero interés por “tronar” todo proyecto político que no es afín a sus intereses.

El interés político electoral del dueño de Noroeste y algunos medios es promover la barbarie política y fomentar el ataque directo para  descarrilar cualquier proyecto que no encaja en los planes de Manuel Clouthier, propietario del diario, ni en los de la “ex primera dama” de México, Margarita Zavala.

En la asonada para usar al joven Fernando Gómez como “porro” o mozalbete no es novedad de que participen los mismos de siempre en el viejo y viciado círculo vicioso periodístico que busca replicar o avalar toda clase de infundios. Esa  trama para descalificar es muy arcaica. Ya no engañan a nadie, pero aun así es la preferida por Clouthier y sus amanuenses.

Fue entonces el jueves negro de la violencia verbal. Del insulto. De la canallada. El protagonista de la crónica ruin lo fue y lo es Fernando Gómez Bórquez, un joven de 26 años de edad, derrotado ya como candidato del PAN a la diputación local por el Distrito 13 e integrante de la reducida lista de muchachos de la Red Ciudadana MZ2018, esa que junta firmas en Sinaloa a Margarita Zavala para que se convierta en candidata “independiente” a la Presidencia de la República.

Gómez Bórquez que se dice “panista libre” es del establo de adoctrinamiento de Rafael Morgan Ríos. Es también pieza clave en las “jugadas de comunicación” y ahora de agresión a políticos no afines de Manuel Clouthier.

Penetró estratégicamente a una conferencia de prensa que se celebraba en el restaurante Casa María, y concentró sus esfuerzos en gritar toda clase de improperios al aspirante a candidato al Senado del PAN-PRD-MC, Héctor Melesio Cuén Ojeda. Rompió el molde de la rueda de prensa y la intentó convertir en una confrontación de un solo lado, el de él, no más. Su agresión no tuvo respuesta, lo cual lo sacó de casillas. Tembloroso, casi al borde del llanto, con el rostro desfigurado, fue obligado a abandonar el restaurante.

En el espacio de reunión quedaron grabados los gritos con tonos afemeninados de un “impotente” Fernando Gómez Bórquez que obviamente buscaba que lo agredieran. No lo logró. Su acción desquiciante trajo a la memoria de los sinaloenses a un León Toral, a un Mario Aburto, Lee Harvey Oswald, John Wilkes Booth y otros chiflados.

Fernando Gómez reveló ahí su lado sicológico obscuro de “gente normal” que sirve a intereses políticos desenfrenados. La arista mental de una especie de sicópata en potencia, una “bomba de tiempo ambulante”, que miente con facilidad, sin el menor esfuerzo y que se acercará a cualquiera en su órbita que pueda servir para promover sus ambiciones o alimentar su ego con “suministro narcisista”.

Fernando Gómez se situó en una peligrosa alienación que le hizo perder la noción de la realidad. Es manejable. Tan manejable que su irrupción en el escenario electoral, en las precampañas, será calificada por los medios proclives a la violencia como “un héroe”, ofreciéndole espacios y replicando como su fuera verdad su caudal de mentiras y difamaciones. Ya lo verá usted recorriendo las tribunas de la difamación y la calumnia.

Margarita Zavala está feliz con la actuación de su muchachito. Con su nueva adquisición. La esposa de Felipe Calderón fustiga al PAN y dice que los últimos años se rompieron las condiciones democráticas elementales en partido, fingiendo amnesia en torno a las condiciones antidemocráticas que prohijó Calderón en el blanquiazul, las cuales provocaron la derrota y el triunfo del priista Enrique Peña Nieto.

La propia Margarita es señalada ahora como un personaje que fomenta la división en el PAN para beneficiar al candidato del PRI, Antonio Meade.

Rafael Morgan Ríos, quien fue titular de la Secretaría de la Función Pública de Felipe Calderón, le paga el favor recogiendo firmas para Margarita Zavala y renegando de los acuerdos que toma la dirigencia nacional del PAN. Es Morgan quien adoctrina a Fernando Gómez.

Manuel Clouthier se ha convertido en el principal detractor del PAN nada más y nada menos porque Felipe Calderón Hinojosa no le cumplió el capricho de convertirlo en candidato del blanquiazul al Senado de la República.

Paradójicamente, ahora Manuel Clouthier, va en “alineamiento” con la candidatura de Margarita Zavala, esposa de Felipe. A ese  grupo condenado al fracaso político-electoral pertenece el agresor verbal Fernando Gómez.

La violencia verbal y la promocación a la violencia al nivel del actual escenario político aumentan los grados de conflictividad y debilitan fuertemente la paz y el tejido social. La falta de respeto a las personas, el crecimiento de la conflictividad social y la descalificación de quienes piensan distinto, embota la participación de la vida pública y “contamina” el quehacer político-electoral.

La democracia no se fortalece con insultos destemplados, con agresiones verbales, sino con propuestas viables, con el respeto a quienes actúan y piensan diferente. En este proceso electoral, los sinaloenses estamos obligados a transitar por un camino basado en el diálogo y en la búsqueda de consensos para confluir en algunas políticas públicas.

Es todo ¿Para qué tanto insulto que solo coloca en un escenario de perversidad y ruindad a quienes lo practican?