El ciudadano Meade: crónica de una derrota anunciada

La suma de dos políticos desconocidos e impopulares, es cero.

-El autor.

La campaña del ex Secretario de Hacienda no prende, ni prenderá. José Antonio Meade no posee en su ADN político estamina emocional para conmocionar al electorado, más allá de que su candidatura esté lastrada por la certeza (que no dudas) de la corrupción del partido del que dice no militar. Recientemente los asesores de estrategia política del presunto candidato ciudadano le han aconsejado endurecer su discurso en contra de López Obrador y de Ricardo Anaya, sin embargo el candidato de Peña Nieto ha fracasado en su intento. Es un despropósito tratar de cambiar un estilo pugilístico de último momento, y convertir a un estilista en fajador, válgame la analogía.   En verdad,  es de pena ajena verlo actuar en una versión rijosa, cuando ni el tono de voz y el lenguaje corporal le ayudan en esa nueva versión  impostada de burócrata retador y agresivo. En lugar de ayudarlo, están empinando aún más el de por si sinuoso camino que tendrá que recorrer en estos 6 meses que quedan para la elección.

Ante la poca implantación ante el electorado y la falta de una personalidad fuerte , carismática   del falso candidato ciudadano del PRI, sus asesores en mercadotecnia política la están tratando de llenar con la imagen de su esposa Juana Cuevas, ciertamente, una dama con atributos naturales de don de gentes y un carisma social del que su esposo carece, sin embargo el día de la votación, el electorado no votara por una pareja presidencial, sino por el benigno burócrata, que nunca halló la cuadratura al círculo para construir un mensaje que lo haga parecer independiente del sistema político que representa y sobre el cual, día con día existe un mayor repudio en la población abierta, tanto la que se manifiesta en el mundo real, como en el mundo virtual de las redes sociales, cuya realidad y existencia se podrá ver el primero de Julio del 2018, para inaugurar en México nuestra propia primavera política, aunque las fechas gregorianas no coincidan.

Veremos si es el mismo fiasco que vivimos en el año 2000 cuando el hartazgo (Monsiváis dixit) llevó a la primera magistratura al famoso gigante idiota de Guanajuato, quien para desasosiego de los mexicanos, dejó intactas las estructuras corruptas del ” antiguo régimen” priista. Hoy Vicente Fox esta subido en la campaña presidencial a favor de la candidatura de Meade, lo que refleja la enorme esquizofrenia política nacional y el cinismo como práctica política generalizada.
La única certeza que hay para las próximas elecciones es que el PRI no ganará la Presidencia de la Republica. El tsunami de rechazo social al presidente Peña Nieto y a su partido ahoga la discusión mediática en plataformas convencionales y digitales y sofoca los balbuceos de Meade quien pretende defenderse de lo indefendible. Y lo más grave: lo que se dice en las redes, se repite incesantemente en la calle.  Circula en la red un cartelón revelador que reza así: ¿Cuántos gobernadores priistas se necesitan en la cárcel para que un partido político se convierta en Cártel?

19 gobernadores priistas en la picota mediática, algunos en prisión y otros en fuga. Versiones acreditadas de triangulación de dinero de los estados a campañas políticas, provocan día tras día un mayor descrédito de Meade que fue Secretario de Hacienda y desde allí consintió este latrocinio de los nuevos Virreyes de la política. 30 mil crímenes perpetrados en 2017, más miles de desaparecidos son las ominosas notas rojas que escribirán el epitafio para el PRI el año que entra. La violencia vivida el año pasado no se veía desde 1997, y eso es imputable en buena medida a la falta de oficio e ineficiencia de Osorio Chong, hoy beneficiado con una senaduría plurinominal, para encontrar refugio político en el fuero constitucional por aquello de los ajustes de cuentas.

Nunca en la historia política del país se habían tenido tantas pruebas de corrupción acreditadas en autos de procesos judiciales y en donde mayoritariamente están inodados priistas de viejo cuño y los “villamelones” de eso que con orgullo se denominó el nuevo PRI, que salieron más truculentos y ladrones que los antiguos maestros. Por esto y otras cosas imputables a la personalidad apocada, desde el punto de vista político, el benigno burócrata no llegara a la presidencia de la República. Al final del día , si Ricardo Anaya se ve abajo en las encuestas, no duden ustedes que el panismo se decantaría por López Obrador y en contra del PRI y los truculentos acuerdos del calderonismo que ya colocaron a Javier Lozano como jefe de mensaje en la campaña de Meade.
De cualquier forma, el fascista tropical se haría del poder, pero no en términos absolutos, ya que habrá una ” democrática” y plural conformación en la cámara de diputados y en el senado. Así que no entremos en pánico, que Mexizuela no es una opción digna de tomarse en cuenta. El país cuenta con instituciones sólidas e independientes, que aunque hace falta consolidar, nos garantizan un dique de contención a los eventuales excesos del tabasqueño proclive a mandar al diablo a las instituciones (por su boca, habló su espíritu)  y para bien o para mal 3 mil kilómetros de frontera con los gringos nos garantizan al menos, la contención de un eventual desbocamiento de la ” subjetividad” chavista del tabasqueño.

Las encuestas recientes siguen ubicando a Meade en un lejano tercer lugar y para su desgracia, el desprestigio de su promotor, el Presidente de la Republica va en aumento, con las declaraciones de Javier Corral en contra de Peña Nieto y de José Antonio Anaya, quienes están regateando por motivos eminentemente políticos los recursos fiscales que necesita el pueblo de Chihuahua. A nivel nacional la prensa adicta al presupuesto federal, han tratado de minimizar este expediente que tiene todos los visos de que escalará incluso a nivel internacional.

¡No me ayudes compadre!

Todo parece indicar que al Senado de la República como candidatos del PRI se registrarán Mario Zamora Director de Financiera Rural y la hoy diputada local Irma Tirado. Zamora desde hace meses promueve subliminalmente (según el) su propio nombre reducido en una M con cola de arroba. En tanto la diputada Tirado, de comprobada impericia política por sus constantes tropiezos en la conducción de la bancada priista en el congreso local de Sinaloa, se deja querer, señalando que un político siempre aspira a mirar para arriba (por su boca habló su espíritu arribista), como si mirar para abajo o a los de abajo fuera una minusvalía política. Más le valdría haberse quedado de diputada, porque esa candidatura será perdedora.

Zamora, según el periodista Federico Arreola, está ubicado en el lugar número 8 de 40 personajes que Arreola considera del grupo compacto de Meade. Sin embargo, siendo toda política local y considerando los grandes enemigos de Zamora al interior del PRI, en particular los grupos asociados al malovismo y a Gerardo Vargas que no lo dejaron llegar a la alcaldía de Ahome, su candidatura es cuesta arriba. Eventualmente Zamora se inscribirá como primero en la formula, por lo que garantizaría aun perdiendo, su ingreso al Senado de la República como primera minoría y con ello dejar en el camino a la mazatleca quien es una perfecta desconocida para la gente que no vive en el distrito de donde emergió como diputada. Zamora y Tirado sería un tándem político con muy poco que ofrecerle al candidato Meade en términos de rendimiento electoral y de sumatoria a las cifras para definir el ganador en las elecciones presidenciales del año que entra.  Zamora ya perdió una ocasión la candidatura en su propia tierra. No es un hombre que posea un talante carismático y popular al igual que Irma Tirado, sin embargo la cercanía con Meade y la necesidad de llevar una mujer en la formula, harán que ambos aparezcan en las boletas, donde lo que importará no es ganar, si no competir, para que el hoy Director de Financiera Rural llegue a la cámara alta. Así, la fórmula de inclusión femenil, se convierte en una trampa para la propia diputada por Mazatlán. Y por mirar alto, en el pecado llevó la penitencia. Al tiempo.