Desespero en el PRI Sinaloa

En el Partido Revolucionario Institucional están soplando vientos de desespero por que no encuentran las vitaminas necesarias para enfrentar el reto electoral que se tiene en el menú de este año 2018.

Lo que se sospechó desde un principio fue que Carlos Gandarilla García no es de la talla que el PRI necesita para pilotear los caminos políticos de Sinaloa y el tiempo está dando la razón a quienes rechinaron de coraje cuando su arribo al tricolor se dio bajo el sistema del dedazo.

La marca de la casa tricolor es la del dedazo y cuando el clima interno tiene más tranquilidad llegan a optar por los dados cargados en la asignación de las candidaturas a puestos de elección.

Para colmo de males no están encontrando el voto verde por ningún lado y la culpa de la desconfianza del campesinado hacia el PRI la tienen los mercaderes que pululan a granel por las arterias y venas de este instituto político levantando la mano para comprar postulaciones a diputados federales y locales y las senadurías.

Es decir la crisis tricolor es intensa porque hasta el voto duro se les está rebelando.

Aprovechando las grietas que sean abierto la senadora Diva Hadamira Gastélum Bajo y el diputado local Pepe Menchaca, ambos originarios de Guasave quieren abrir brecha y transitar por la alfombra roja de la impunidad legislativa porque a pesar de que han votado iniciativas que han dañado al estado quieren forzar al PRI a tomarlos en cuenta postulándolos a cargos de elección o de reelección.

Ambos han hecho un ruinoso papel como legisladores y en sus genes corre la sangre de la traición ya que durante el sexenio pasado mantuvieron un matrimonio por interés con el gobierno del estado y ahora se dicen priistas de hueso colorado.

Definitivamente el Revolucionario Institucional tendrá que cambiar su táctica de guerra política y aplacar a los legisladores que calentaron la placenta del malestar ciudadano y la crisis económica del estado y que ahora pretenden repetir o quieren irse a otros puestos por medio de las urnas.

Las dificultades que presentan los sinaloenses para enfrentar sus necesidades más elementales ha creado la idea de que los diputados federales no trabajaron por el bien del país  y dispararon a mansalva votando iniciativas que insultaron la inteligencia de las gentes y a ahora el PRI navega contra corriente.

Por eso se da por hecho que quienes tienen que poner sus barbas a remojar en caso de que el PRI los lance a la contienda de este año ya sea a granel o de uno por uno son Bernardino Antelo Esper, German Escobar Manjarrez, Gloria Himelda Félix Niebla, Paola Iveth Gárate Valenzuela, David Epifanio López Gutiérrez, Evelio Plata Inzunza y Martha Sofía Tamayo Morales.

Ninguno de ellos demostró tener colmillo para manejarse entre el electorado. Los votantes están encanijados.

Mención de honor en los fracasos legislativos merecen también los diputados locales  Irma Leticia Tirado Sandoval, Margarita Villaescusa Rojo, Gloria González Burboa, María Fernanda Rivera Romo, Ana Cecilia Moreno Romero, Feliciano Valle Sandoval, Víctor Manuel Godoy Angulo, Tomás Roberto Amador Carrasco, Emma Karina Millán Bueno,  Carlos Francisco Montenegro Verdugo y Maribel Chollet Morán.

Estos actores políticos se la llevaron en el onanismo legislativo y se olvidaron de tomar decisiones serias para enriquecer el horizonte de Sinaloa y de paso debilitaron al PRI como fuerza electoral y ahora el tricolor navega con los vientos en contra.

Ya acabé.