Cronos

¿Qué está pasando en el PAN y en el PRI? La pregunta la hago con toda sinceridad, tal y como suelo hacerlo cuando no entiendo nada.

Es de llamar la atención, el ruido generado durante la semana pasada con motivo de las candidaturas a cargo de elección popular, aquí en Sinaloa, para un proceso que se distingue por su inexistencia: las campañas esta vez serán tan breves que parecerá no existen. Quienes insisten en ver las elecciones de este año con la misma óptica de las anteriores, están equivocados de cabo a rabo, así que si usted escucha el argumento de que en la campaña se enderezarán las cosas, tiene total libertad para soltar una carcajada. Las campañas concluirán antes de que inicien, no hay nada de raro en ello, es parte del escenario que construyeron los atlacomulquitos, bajo la premisa –en aquel entonces cuando iniciaban- de que para estas fechas los votantes besaríamos el suelo que pisan. Si no me creen, revisen todo el proceso para crear el nuevo INE.

Otra lectura equivocada de los geniecillos.

Volviendo a Sinaloa, cada día que pasa resulta más evidente como la metástasis tricolor, de la cual se había salvado el priismo local, se extiende allende las fronteras del Estado de México, de ahí que habiendo sido zona de no problema para esas siglas, aparenta ahora lo contrario. De los cuatro principales partidos que operan en Sinaloa, sin duda el PAS es el que de mejor manera ha superado lo concerniente a sus candidaturas, su narrativa ofrece orden, unidad y direccionalidad; le sigue el PRD, que ya nada más ocupa resolver cómo hacerle para que Audómar sea candidato en las dos únicas posiciones que van a tener, salvado eso no los para nadie.

En el PAN y en el PRI, más en este último –por su tamaño e importancia-, las muestras de desorden estuvieron a la orden del día, con memes donde la fórmula para el senado variaba más que la paridad peso-dólar, pasando por la mancuerna Rosa Elena Millán y Jesús Aguilar Padilla o Irma Tirado – Gloria Imelda o Mario Zamora…pasando por alcaldes supuestamente disciplinados que de repente se pronunciaron por reelegirse, como Rigoberto Valenzuela en Navolato, todo esto nomás por mencionar los casos más conspicuos en la región central de Sinaloa.

No son nimiedades, la política es en gran medida un asunto de percepciones y están generando una mala narrativa, están dando muestras de desorden y es dudoso el tiempo les alcance para corregirla, no toman en cuenta que las campañas no sólo ya iniciaron, les falta poco para concluir, pues el margen restante ya no permitirá desandar lo andado. La única conclusión a la que llego es que, por su ensimismamiento, han perdido un tiempo precioso, han hecho caso omiso de la visión mitológica de Cronos, como un Dios siempre ávido por comerse a sus hijos.

Se los comió el tiempo. Así de sencillo.

Jorge Aragón Campos

Jorge Aragón ha ejercido el periodismo radiófonico, televisivo y escrito. También ha publicado novelas, ensayos y artículos científicos. Sus columnas tocan temas que van desde lo político hasta lo cultural.