Benjamín Gil calla bocas con dos títulos en LMP, sus palabras no se las llevó el viento

Amigos de Proyecto 3, no hay manager perfecto en el mundo, quizá algunos más cautos que otros, o más amables, explosivos, soberbios, talentosos, callados o polémicos, después de todo, los títulos, los números son los que hablan y se puede a cierto punto perdonar  actitudes irreverentes cuando  cumples tus promesas aunque durante el camino te hayas creado amigos y enemigos, no se puede agradar a todos, en el béisbol y en cualquier deporte, los campeonatos simplemente hablan por sí solos.

En tan solo tres temporadas dirigiendo en la LMP y presumir dos campeonatos- no cualquiera, Benjamín Gil podrá ser el manager más sarcástico y algo irreverente por la forma que se maneja con los medios de comunicación, pero que nos quede claro, eso a él le importa un cacahuate, él está para cumplir con sus jefes y para satisfacer sus propios retos junto al de sus jugadores, lo demás, no es imprescindible, sus respuestas o tratos con la prensa, es parte de su personalidad y lo que hace como manager en el diamante, es la clave de su éxito.

Dirigiendo es tan bueno como cuando jugaba, entiende y lee el béisbol dentro y fuera del terreno y aunque puede equivocarse, busca vertiginosamente corregir. No es ningún improvisado en su trabajo, todo lo que hace es bien pensado y su estilo de juego le ha dado frutos porque mueve sus piezas como jugando ajedrez,  meticuloso, sin embargo, en su juego impera la agresividad en el corrido de bases sujeto a el béisbol del librito, el complemento, los grandes batazos llegan en su momento.

Estratégico en demasía, siempre atento con afán de adivinar las jugadas del rival, repito, se equivoca, pero son más sus aciertos. Hiso lo que quiso estos playoffs desde la repesca contra Charros, tal parece que su intención era enfrentar a Mexicali antes que a Navojoa, llegar como mejor perdedor fue la punta de lanza, pues eran más efectivos en carretera que en casa, claro, se combinaron varios factores, contra los Águilas hubo suerte pero más aciertos que errores, ante Mayos, fue una histórica serie donde la banca marcó diferencia en el juego decisivo.

Lo curioso que nosotros los periodistas o comentaristas, la mayoría los dimos por muertos en semifinales,  me incluyo,  por eso parte del repudio en boca de Benjamín Gil que hoy se ríe porque sus promesas las consumó y se salvó de una masacre de criticas si hubiesen quedado fuera ante los que eran los vigentes campeones, de hecho, su servidor dijo: que vaya preparando su discurso si quedan fuera, pero no era nada personal, sino que por su arrogancia y a veces poca humildad en sus declaraciones lo comprometían, no obstante ahora entiendo lo duro que puede llegar  a ser el “Matador”, sin embargo empezamos a conocerlo mejor.

Los campeonatos señores, callan bocas, y jamás creí que este equipo llegara ni siquiera a la final, pero esta temporada aprendí que al béisbol déjenlo hablar en el terreno de juego, los pronósticos son eso, pronósticos, pero es parte del deporte, jugar o pensar los resultados, es lo divertido y podemos fallar, lo interesante en esta novela es quien se aferró a su Fe y la convicción de sus palabras, el manager, y nos dio a todos los que nos subimos al barco, una cachetada con guante blanco por hablar de más, entonces los bocones fuimos otros.

Benjamín le podrá caer mal a usted querido aficionado al béisbol y a Tomateros, por sus comportamientos, reclamos,  señas obscenas y por sus vídeos en la famosa menudería del mercadito en la capital sinaloense quien junto a otra figura como Oliver Pérez con bote en mano y la banda sonando en el amanecer, esa es otra historia, que tire la primera piedra el que esté libre de pecado, si a eso se le llama pecado, sí, es verdad que los jóvenes ven en ellos ejemplos de vida en el ámbito deportivo, pero para todo hay tiempo, y era el momento de celebrar.

Habrá otras maneras de disfrutar un logro o decirle a los detractores, ¡ganamos cabrones, somos los mejores! Sin embargo cada quien lo hace como más le gusta, aquí en Culiacán somos muy de este estilo y a quien no le parezca, no es fanático de Tomateros o tiene otras tendencias de júbilo.

Serie del Caribe

Lo que vivió Gil en 2015, perder la final contra Cuba en San Juan Puerto Rico, ya tiene su revancha y siendo país anfitrión. Este próximo viernes 2 de febrero abren contra los bicampeones puertorriqueños Criollos de Caguas, que vienen a refrendar lo hecho en 2016 en el estadio de Tomateros ante Mexicali.

En 2015 estuvo muy cerca de darle a Culiacán su tercera serie del caribe, y ahora con un roster más completo y con una rotación de lanzadores que juntos llegan más experimentados, el bullpen, el apoyo incondicional en las gradas, México tiene servida la mesa para ganar el circuito caribeño, respetando a los rivales que son muy complicados, creo se debe llegar a la final y ganarla.

Sería la cereza en el pastel para Benjamín Gil levantar el título del Caribe y el inicio de pensar en emular un pedacito del legado de Francisco Paquín Estrada, otro tipo de manager que le dio tanto a Tomateros cual parece haber encontrado a el sucesor de la vieja guardia para escribir una nueva página en el timón de uno de los equipos más grandes de esta liga y del país.  @GuilleGastelum