Tres Ríos

El Partido Revolucionario Institucional es una franquicia en la que se respira preocupación por el escenario político que se está construyendo de frente a las elecciones federales del año 2018.

Los jadeos por los que está pasando su candidato presidencial José Antonio Meade dibujan que la casa tricolor está a punto de caer en la banca rota electoral y en el patio sinaloense el Revolucionario Institucional no tiene actores que le puedan levantar el rating y la idea generalizada es que la atmosfera de pobreza, desempleo y violencia son la cortesía de los diputados, senadores, gobernadores y alcaldes surgidos de las trincheras del PRI.

Tan mal está la situación del Revolucionario Institucional en Sinaloa que hay m quienes aseguran que ante el déficit de figuras políticas  tendrán que echar mano de Elena Millán Bueno y otros más pesimistas creen que Irma Tirado será lanzada al sacrificio disfrazándolas de candidatas al senado para sacudírselas ya que no están dando buenos resultados en los cargos que están desempeñando.

Elena Millán Bueno ingreso a la nomenclatura gubernamental a través de la Secretaría de Desarrollo Social del Estado de Sinaloa y como por arte de magia se apagaron las brasas que encendían los programas encaminados a los pobres de la sierra, los valles y los campos pesqueros.

Las despensas ya no estas llegando a las familias necesitadas pero como suele suceder en temporada de elección volverán a aparecer en el escenario como la escenografía infaltable en las regiones vulnerables.

Lo que la funcionaria tendrá que enfrentar serán los vientos huracanados de aquellos trabajadores a los que el INFONAVIT les arrebato sus viviendas durante la temporada que Millán Bueno estuvo al frente de la dependencia en Sinaloa.

La gente no olvida que más de siete mil casas le fueron arrebatadas a las familias de trabajadores que perdieron el empleo por la crisis económica que obligó al cierre de muchas empresas y comercios e inclusive las dificultades financieras alcanzaron al gobierno de Mario López Valdez que arrojo a la calle a más de 9 mil trabajadores de la administración publica durante el sexenio pasado y se recuerda todavía que en el mapa sinaloense se perdieron más de 450 mil empleos que todavía no se recuperan.

La fotografía del momento muestra que Elena Millán Bueno no es ni el cascaron de los que la gente desea para el senado de la república.

En lo que respecta a Irma Tirado Sandoval su situación es más crítica ya que todo lo que toca lo echa a perder.

Su travesía por la dirigencia del Partido Revolucionario Institucional dejo en claro su poder destructivo ya que no pudo crear una plataforma que permitiera al PRI elevar sus bonos políticos y reconquistar los ánimos de los militantes que están pateando el bote de coraje porque el tricolor es tripulado por grupos franquiciadores de las candidaturas a puestos de elección.

Ahora convertida en la coordinadora de la bancada del Partido Revolucionario Institucional en el Congreso del Estado  Tirado Sandoval está pasando de noche y para colmo de males lo legisladores priistas no han podido justificar su falta de resultados y el 61 por ciento de los ciudadanos del estado no conoce el nombre de los diputados que representan a su distrito.

Además el mayoriteo priista a cargado las cuentas de la corrupción a los contribuyentes sinaloenses y esto no está agradando a los ciudadanos.

El colmo de males es que tampoco han servido los legisladores federales ni locales como para echar mano ellos para lanzarlos a la contienda del año 2018.

Bernardino Antelo Esper, German Escobar Manjarrez, Gloria Himelda Félix Niebla, Paola Iveth Gárate Valenzuela, David Epifanio López Gutiérrez, Evelio Plata Inzunza y Martha Sofía Tamayo Morales están en deuda con los sinaloenses porque fallaron garrafalmente.

Son marcas muy gastadas que no permitirían oxigenar al PRI en su lucha electoral.

Es cuanto.