Tres Ríos

El alumbramiento de los candidatos del Frente Ciudadano por México conformado por el Partido Acción nacional, el de la Revolución Democrática y el Movimiento Ciudadano será un parto doloroso tanto en la capital del país como en territorio sinaloense donde todo apunta a que pedirán candidatos prestados para llenar las boletas electorales del año 2018.

No se han puesto de acuerdo ni siquiera para dar a luz a su candidato a la presidencia mediante una cesárea política.

El diagnóstico muestra que el parto viene atravesado.

La escenografía que ofrecen el PAN y el PRD a nivel nacional es un adelanto del boxeo sucio que aplicaran estos partidos al momento de destapar a sus candidatos a los puestos de elección.

Vaya que está sacando chispas el proceso para postular a sus candidatos a la presidencia del país.

Mientras que Ricardo Anaya se agita en las aguas del Partido Acción Nacional para buscar su candidatura los perredistas le asestaron un albazo sacando a Miguel Ángel Mancera de su cuarto de guerra para presentarlo como su propuesta de candidato a la presidencia de México.

La sola propuesta perredista le erizó los cabellos a Ricardo Anaya y el acalambramiento no es gratuito sino que se funda en el hecho de que las encuestas colocan al gobernador del Distrito Federal por arriba del panista en las preferencias de la intención del voto.

Este es el retrato político nacional.

En Sinaloa no se ven gallos con espolones ni en el PRD ni en el PAN.

Es más la situación de estos partidos esta tan crítica que no tienen escuelas de cuadros y tampoco tienen personajes en periodo de lactancia para que puedan mejorar la competencia.

Los reiterativos reclamos hacia Emilio Goicoechea Luna, Heriberto Félix, Rafael Morgan Ríos, Rafael Núñez Pellegrini, Humberto Rice García, Carlos Faltón, Alejandro Higuera Osuna y otros personajes del espectáculo azul se sustentan en que la ciudadanía se siente engañada por estos actores de la farándula política porque llegaron  a los puestos de elección, se sirvieron del menú económico que sus puestos les ofrecieron en sus momentos y luego se regresaron a sus negocios sin brindar ningún tipo de beneficio al estado.

Es el tipo de políticos que convirtieron su imagen en bagazo y que ahora pretenden que se les recicle y se les postule a cuales quiera de los puestos de elección que se ofrecen en la tómbola del año que viene.

En suma son personajes que están acostumbrados a insultar la inteligencia del electorado y la ciudadanía  en general de Sinaloa.

Por el lado del Partido de la Revolución Democrática la situación es todavía más crítica.

De entrada no tienen militantes que puedan ser colocados en la mesa del primer banquete electoral porque no reúnen la talla para el senado y las estadísticas indican que las simpatías van en caída libre.

Además el matrimonio perredista con los actores del sexenio estatal pasado los delata y la gente ya comenzó a identificar que en el partido amarillo no existe realmente una izquierda digna.

Los nombres de Ricardo Armenta Beltrán, Juan Nicasio Guerra Ochoa, Audómar Ahumada, entre otros científicos de la izquierda sinaloense se han convertido en la servidumbre de los gobiernos de Sinaloa y chapotean en los lodazales políticos para acarrear agua a sus propios molinos.

No toman en serio los reclamos ciudadanos y engordan sus cuentas al servicio del gobierno en turno.

En cada movimiento que realizan luchan por ser domesticados.

Por eso se da por hecho que la única manera en que puedan adecentar su participación en la contienda seria con candidatos prestados pero hasta ahora no hay personaje que se anime a fletar los colores azules y amarillos para aventurarse en la campaña del 2018.

Al PAN y al PRD les están haciendo el fuchi.