Se engrasa la maquinaria infernal para 2018

Resulta a todas luces evidente, que el grupo dominante que detenta el poder en México ha entrado en pánico con vistas a la sucesión presidencial de 2018.

Reacciona, sin embargo, sin un  mínimo de discreción ni de pudor: Se saca de la manga todas las cartas, aun las que están fuera del mazo en reparto.

En estas aciagas horas, hay varias posiciones clave a las  que dicho grupo se aferra, porque en ello le van riesgos ciertos de ajustes de cuenta a partir del 1 de diciembre de 2018.

Aparecen esas posiciones en el siguiente orden: Los instrumentos operativos del Sistema Nacional Anticorrupción, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de la Cámara de Diputados, la Fiscalía General de la República (con el Fiscal anticorrupción correspondiente) y la Fiscalía Especializada en la Atención de Delitos Electorales (Fepade/  de la todavía PGR).

Sin seguir ese mismo orden ponemos en primer lugar -ya que está en cartelera la sucesión presidencial- la Fepade.

Primera sospecha: Alfonso Guerrero Martínez

De la titularidad de esas Fiscalía fue purgado hace dos meses Santiago Nieto Castillo cuando hizo públicas las indagatorias sobre presunto trasiego de millones de dólares donados por el corporativo trasnacional brasileño Odebrecht a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto en 2012.

Aunque una legión de aspirantes se ha apuntado en el Senado para al relevo de Nieto Castillo, el nombre destacable es el de Eduardo Alfonso Guerrero Martínez, profesor de la Universidad Panamericana (Opus Dei), y hasta antes de su registro en el Senado, magistrado del Poder Judicial de la Ciudad de México.

No son esas dos calidades las que llaman la atención, sino otra de no poca monta: Entre 193 tesis asesoradas en la Panamericana por Guerrero Martínez, está la de Peña Nieto, que hace tres años fue piedra de escándalo porque algún insidioso documentó elementos que llevaron a la sospecha de plagio de autores que estudiaron la figura de Álvaro Obregón, tema de la tesis del mexiquense.

El propio Guerrero Martínez trató de salir al paso de esas sospechas afirmando que las acusaciones eran “infundadas” o, en última lectura, “errores de imprenta”.

Otro oscuro objeto del deseo: La ASF

Segundo oscuro objeto del deseo: La Auditoría Superior de la Federación (Cámara de Diputados). En San Lázaro hay la consigna de no permitir la continuidad del titular Juan Manuel Portal Martínez.

El auditor del gasto federal se ha convertido en una piedra en el zapato de cientos -literalmente cientos- de funcionarios federales salientes y entrantes, de ex gobernadores o gobernadores en funciones, pillados con las manos en el botín desde el sexenio pasado.

El riesgo que se ve en un nuevo periodo de Portal Martínez, es que profundice en la revisión de la Cuenta Pública 2016 y le dé seguimiento a MÁS de 600 recursos interpuestos ante la PGR derivados de la compulsa de las cuentas públicas anteriores.

El Peñismo operó en el Congreso de la Unión -mediante el injerto de un artículo transitorio constitucional- para que se diera pase automático al titular en turno de la PGR a la condición de Fiscal General de la República.

Se les cayó del caballo Raúl Cervantes Andrade

En los momentos en que se entró a esa grave definición, el titular de la PGR era el senador con licencia Raúl Cervantes Andrade quien, casualmente cuando estalló el escándalo de Nieto Castillo, renunció súbitamente a la Procuraduría sin esclarecerse hasta la fecha el motivo real de su dimisión.

Ahora se ha planchado en las cámaras legislativas federales a cancelación del pase automático PGR-FGR, al quedarse sin destinatario la dedicatoria.

En los actuales procesos en marcha en el Congreso de la Unión sobre los nombramientos para los cargos listados, quedan muy vistas las placas.

Con ellos se cierra el círculo virtuoso iniciado en 2012 -la mirada puesta en el largo plazo: 2018- con el nombramiento en San Lázaro de los once consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), encabezado como consejero presidente por Lorenzo Córdova Vianello, ex asesor de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).

En el actual consejo general del INE los observadores identifican una bancada tricolor que coordina el consejero Marco Antonio Baños Martínez.

La nómina completa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación fue renovada hace unos cuantos meses por Emilio Gamboa Patrón.

Los siete magistrados federales son presididos por Janine Otárola. De sus predilecciones partidistas ya dieron muestra en las sentencias emitidas después del pasado 4 de junio en los estados de México y Coahuila, con elecciones de gobernador.

La maquinaria infernal para 2018, ya está debidamente engrasada: Sólo le falta un engrane. El conjunto de la masa electoral que potencialmente puede disponer de unos 90 millones de votos, según el listado nominal del Registro Federal de Electores.

Por lo pronto, en el esquema descrito, lo que no cuadran son los resultados de las más recientes encuestas sobre la intención del voto para el 18. Ni el balance del México en paz prometido hace cinco años; menos, la oferta de felicidad y prosperidad que, según los exégetas de Peña Nieto, traerían a los mexicanos las “reformas transformadoras”. Es cuanto.