Ruta al Senado: la propuesta sobre la alharaca

En la futura medición de fuerzas entre personajes que en Sinaloa mantienen, unos importantes liderazgos o cotos de poder y otros nada más “presencia mediática” o en los cafés de postín, se dará una interesante lucha electoral por llegar al Senado de la República. Será la disputa de los contrarios y los afines, en donde se espera que sobresalga la propuesta contra la estridencia impositiva.

El nuevo proyecto legislativo lo ofrecerá Por México al Frente Héctor Melesio Cuén Ojeda en la figura de candidato al Senado de la República. El ex rector de la UAS sabe que el Senado es el foro y el vehículo para encauzar reformas de gran calado que podrían modificar el estado de cosas en Sinaloa y el país. Aun sin ser Senador, con la fuerza ciudadana que representa, dirigió ya tres iniciativas de ley de alto tonelaje político en el Poder Legislativo Federal: la revocación de mandato y la segunda vuelta electoral y la del no al cambio del huso horario en Sinaloa.

Los diputados locales que desde el Partido Sinaloense lidera Héctor Melesio Cuén son los que más iniciativas de ley y reformas a la legislación y reglamentos municipales y estatales han propuesto al Congreso Estatal para acabar con normatividades jurídicas caducas que afectan a la población sinaloense o a los sectores productivos.

Al saberse de manera gradual cuáles hombres y mujeres postularán los partidos para el Senado de la República y el candidato “independientes” que irán tras están posiciones el primero de julio próximo, la experiencia avisa de una “guerra sucia” contra la alianza PAN-PRD-MC-PAS, que ya se registra en algunos medios, principalmente Noroeste.

Es casi un hecho que por las tres Senadurías que le corresponden a Sinaloa competirán Héctor Melesio Cuén Ojeda y una mujer cuyo nombre aún no se ha definido; Rubén Rocha Moya e Imelda Castro; y posiblemente Jesús Valdés Palazuelos, Irma Tirado Sandoval o Jesús Vizcarra Calderón.

La disputa será cerrada con la presencia de cuando menos dos medios impresos, uno de ellos Noroeste, y algunas radiodifusoras forzadas a alinearse a los opositores del PRI. El nuevo escenario está integrado por factores muy distintos a los de otros procesos electorales: el crecimiento de la franja politizada de la sociedad y más jóvenes en edad de votar, la fuerte influencia y presencia del PAS, partido estatal que se integra a la alianza PAN-PRD-MC, un desacreditado PRI y el Movimiento de Regeneración Nacional sin estructura territorial y cuadros muy viejos.

La apuesta de Morena con Rocha Moya e Imelda Castro es incierta. Es de “oficina”. Más de manejo de medios. Uno viene de servir por  más de 12 años a los gobiernos del PRI y la otra de haber apoyado en el 2010 la instalación de un gobierno estatal acusado de corrupción. Los dos han fracasado dos veces en las urnas. Se trata de un proyecto que analistas políticos ven como “sospechoso”.

El Partido Acción Nacional va en avanzada. Con la inminente postulación de Cuén Ojeda, a quien el panismo respalda, lo que pretende ahora es la suma y multiplicación de los votos que colocaron al Partido Sinaloense como segunda fuerza política estatal, atrayendo a las filas albiazules el prestigio de la corriente cuenista, a la que “le han hecho lo que el viento a Juárez” las campañas de difamación y calumnias.

Cuén es un político de propuestas, de ideas innovadoras, con una fuerte estructura territorial, un político “todo terreno” con presencia en todo el estado de Sinaloa.

Por su parte, el Partido Revolucionario Institucional, sobre el cual pesa un “desprestigio ambulante” y que acaba de ganar el rechazo de la sociedad al impulsar la represiva Ley de Seguridad Interior guarda para el último la develación de sus cartas. En el tricolor se barajan los nombres de Vizcarra Calderón, Jesús Valdés, Irma Tirado y Rosa Elena Millán Bueno y Gerardo Vargas Landeros.

Manuel Clouthier Carrillo -en fórmula con Guadalupe Saldaña García- que ganó como “independiente” la diputación el Quinto Distrito Electoral Federal con el apoyo del PRI, ahora si será sujeto como agente libre a la “prueba de las urnas”. La majadería y el insulto como discurso podrían caracterizar la campaña de Clouthier que tradicionalmente ha hablado de la “camarilla mafiosa” del PRI, pero que en esta ocasión parecería que tomaría la vertiente coyuntural dejando atrás esa perorata para frenar el avance de la alianza PAN-PRD-MC-PAS.

Los diagnósticos indican que las tres fuerzas políticas importantes, pertrechadas y aglutinadas en sus respetivas alianzas, podrían desaparecer del escenario político estatal a Manuel Clouthier y Saldaña García.

Todos los futuros candidatos se mueven en la coyuntura del 2018 que no le es favorable al PRI. Cada sufragio tendrá que ganarse con el esfuerzo propio y de su estructura, de su equipo de trabajo y sus estrategias y la propuesta creíble, no con insultos, apostándole a la  constitucionalidad de la elección.