Mineras abandonadas contaminan ríos de Sinaloa

Las empresas mineras mantienen una elevada tasa de riesgo sanitario para la región donde operan y los accidentes en el manejo de minerales ha cambiado la escenografía de la región serrana en donde los escurrimientos de materiales peligrosos hacia los ríos de Sinaloa se han vuelto cotidianos porque la impunidad  es alentada desde la secretaria del medio ambiente y recursos naturales, donde Jorge Abel López Sánchez puja porque el PRI lo tome en cuenta en las candidaturas del año 2018 y le dejo libre las manos a quienes usan procedimientos peligrosos a los yacimientos de oro, plata, hierro y bronce.

En Choix se ha detectado el desarrollo de proyectos mineros que no están siendo regulados y los arroyos y ríos son el retrato de la contaminación y la impunidad.

En esa municipalidad la empresa Paradox Xingye dejo de operar inesperadamente en el año 2015 pero no se llevaron la contaminación y los propietarios de la empresa tampoco limpiaron la zona estragada por el derramamiento de materiales peligrosos durante el proceso de explotación de los yacimientos de hierro.

En esa zona la presa de jales se convirtió en un  potencial peligro ofrecido por la empresa Paradox Xingye ya que no hay vigilancia sobre los depósitos de magnesio, sulfatos y otros materiales peligrosos que fueron abandonados luego de que se abandonaran las operaciones en la zona de Potrero de Cancio.

La infraestructura operativa dela minera mencionada luce abandonada y la presa de jales muestran fuertes deterioros que generan a su vez el escurrimiento de materiales peligrosos hacia los arroyos cercanos donde la coloración del agua sea transformado y la flora circundante se ha secado.

“ Aquí nadie vigila  y  nosotros estamos pagando los costos de la corrupción política” expreso Manuel Vega Ávila  habitante de Choix al tiempo de expresar que la población de la zona serrana está colocada en el último lugar en el eslabón de preocupaciones de la instituciones gubernamentales que intentan ocultar los desastres ecológicos a cambio de ventajas económicas.

La contaminación ambiental también es el alimento de las candidaturas a puestos de elección y el ejemplo más fehaciente es el de Jorge Abel López Sánchez que dejo en segundo plano su papel de delegado de SEMARNAT para tratar de meterse en el radar de las candidaturas.

En la zona minera el funcionario federal es etiquetado como personaje ineficiente y proyecta la corrupción como un atributo personal porque no ha podido frenar la desatada impunidad que campea la región de los altos en materia de  explotación de los recursos naturales.

Choix y Mocorito forman parte de una cadena de eventos y accidentes en los que la actividad minera encontró en Jorge Abel López Sánchez al padrino de la impunidad.

En Choix la empresa Paradox Xingye y la compañía Río Tinto  se encuentran convertidas en las tributarias de la mayor contaminación al río Choix que a la vez desemboca en la presa Miguel Hidalgo.

En el año 2014 luego de una serie de reclamos SEMARNAT exploro la cinta del agua del río Choix y contra lo que esperaban constataron que las empresas mineras Paradox Xingye y Río Tinto lanzaban escurrimientos de sus jales en la zona conocida como las Cañitas  donde la coloración del agua se convirtió en cobriza y la flora agonizo  por el exceso de material peligroso arrojado al agua pero no impidió que siguieran  operando impunemente.

En una salida estratégica funcionarios de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente-PROFEPA- y SEMARNAT disfrazaron el accidente  para amortiguar la preocupación ciudadana  y refirieron que el problema  se produjo por la ruptura de bridas en preventivo de la pila principal de recuperación de aguas residuales.

Fue todo lo que hicieron porque nadie fue sancionado.

Este accidente ocurrió en el mes de noviembre del año 2014 y en prevención de mayores desastres la empresa Paradox dejo de operar pero las presas de jales creadas para sus actividades almacenan productos químicos peligrosos que están escurriendo  al río Choix porque nadie cuida la deteriorada infraestructura minera de donde manan fluidos que sin vigilancia alguna se esparcen en el subsuelo, aire y agua.

Lo mismo ocurre con la empresa Río Tinto que abandono operaciones hace año y medio y ahora solo quedaron sus presas de jales que arrojan material contaminante al río Choix. La empresa está colocada a una distancia de 7 kilómetros de la empresa Miguel Hidalgo.

En Mocorito la minera el Zafiro viola las disposiciones laborales y ecológicas porque sus presas de jales están en mal estado y a principios del año 2017 uno de sus trabajadores falleció en un accidente por mal estado del equipo de trabajo.

La empresa sigue operando.

Es el retrato de la impunidad  servida por cortesía de Jorge Abel López Sánchez.