Enrique Jackson, el falso super-asesor

No ha podido gobernar Sinaloa, pero en Veracruz sentó raíces, compartiendo el poder como falso súper-asesor en los gobiernos de Fidel Herrera y Javier Duarte, cuyos desmanes y escandalosa corrupción fueron solapados por el político sinaloense.

Duarte batió record de asesinatos de periodistas ante la mirada complaciente de Jackson.

Más que “asesor”, fue un cavernícola operador político de ambos gobernantes, de cuyas tropelías tuvo pleno conocimiento, obviamente, convirtiéndose así en cómplice,  actitud ignominiosa que justificaba por el sueldo de 250 mil pesos que percibía, según reportes  periodísticos.

Jesús Enrique Jackson Ramírez, actualmente diputado federal por la vía plurinominal, fue invitado especial al informe de gobierno del Presidente municipal, Alvaro Ruelas Echave, pasando desapercibida su presencia para los priistas presentes en el acto, a pesar de ser una figura nacional, representativa , por cierto, de lo más nefasto  y negro del partido fundado por Calles.

Dueño de una larga trayectoria política que le ha permitido escalar posiciones en el aparato gubernamental, aplicando la máxima hankiana, en su beneficio personal, de que “un político pobre es un pobre político”, viviendo ahora holgadamente, sin presiones financieras, Jackson, en entrevista con los medios, dijo sentirse orgulloso de la exitosa obra de gobierno de la nueva generación de presidentes municipales, que como Ruelas en Ahome, están dando grandes resultados en beneficio de la sociedad.

Lo mismo decía orgulloso como miembro de la élite priista, de los logros de la nueva generación de gobernadores, como Borges, Eugenio Hernández,los dos Duarte, y muchos otros, ahora procesados por su voraz apetito de enriquecimiento.

El originario de Los Mochis, se desterró de Veracruz, su ínsula de poder, en cuanto empezaron a aflorar  los escándalos de corrupción de  la administración de Duarte,  gobierno del que fue parte, pero que ya no recuerda.

Con ese pasado obscuro, denigrante, el legislador todavía tiene la desfachatez y el cinismo de  hacer presencia en su tierra, no para que Ruelas le agradezca que haya aceptado acompañarlo, sino para apoyar las aspiraciones políticas de su amigo Melchor Angulo Castro, que anda desaforado en abierta campaña electoral utilizando su posición como director del Conalep Sinaloa, desvirtuando sus funciones como tal.

Con fama  de perdedor -perdió la elección por la presidencia nacional del PRI y la candidatura por la presidencia de la República-, el ex Senador, y ex coordinador del Senado, ex director de Ruta Cien y ex secretario de Seguridad en el Distrito Federal, se presenta en eventos del tricolor como político inmaculado, como guía moral del rebaño priista, cuando es de todos conocido, sobre todo en Veracruz, que formó parte de uno de los gobiernos más corruptos y desastrosos en la historia de esa entidad.

A siete años de que Duarte inició su gobierno—en el que fueron asesinados al menos 19 periodistas y se registraron más homicidios, secuestros y desapariciones forzadas- él se encuentra en prisión preventiva en México, donde espera el inicio de procesos penales en su contra por los delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita y de abuso de autoridad, peculado, incumplimiento del deber legal, tráfico de influencias y coalición.

En ese marco, el 25 de octubre pasado, fue expulsado de las filas del PRI.

De ese gobierno, del que ahora se avergüenzan los priistas, fue parte el “padrino político” de Angulo Castro.

Con ese pasado nada grato, el mochitense se pasea orondamente por todo el país.

ELISEO SEVILLA

Eliseo Sevilla, originario de El Rosario, fue amigo de gobernadores y de personajes de la política Carismático, ameno conversador, Eliseo estuvo cerca del afecto y estimación de Alfonso G. Calderón, de Renato Vega y de Antonio Toledo Corro.

En sus correrías en la ciudad de México, era compañero inseparable del mochitense Chon Carrillo—hermano de Nacho Carrillo y del malogrado poeta ahomense Clemente Carrillo-, entonces  director del Banco Agrícola.

Chon Carrillo era amante del relajo y del arte de empinar el codo, por eso eran frecuentes los convivios a los que era invitado especial Sevilla.

En una de tantas guarapetas, en las que bebieron como cosacos,  quedando como placas de tráiler, hasta atrás y enzoquetados, llegaron al apartamento de lujo del director del Banco Agrícola, institución que años después fue liquidada, asfixiada por la enorme cartera vencida de una clientela mala paga, acostumbrada a que el gobierno les condonara sus deudas.

No tardaron mucho en quedarse dormidos. En horas de la madrugada, Sevilla se despertó  sediento, producto de la cruda que le provocaba que su cuerpo temblara.

Se levantó trabajosamente y en la obscuridad del lugar se dirigió hasta donde estaba la cocina en busca de agua.

Llegó hasta el comedor y ahí con sus dedos tocó un vaso con agua.

Rápidamente se lo empinó. Pero se sobresaltó cuando sintió que una pieza dura como un fierro, pegaba en sus dientes.

-Ah, cabrón—dijo—que será ésto?

Logró encender la luz y para su sorpresa vio que se trataba de la dentadura postiza de Chon Carrillo.

-Qué asco, siento que voy a echar las tripas,–señaló.

Sevilla duró meses lavándose la boca, con enjuagues de los más caros,  pero ni así podía borrar aquel mal momento.

-Eso me pasa por andar de coleros de estos pinches borrachos- comentaba.

NICOLÁS GARCIA

Cuando los sectores del PRI conservaban todavía sus cuotas de poder, con derecho a ocupar regidurías y otras representaciones, el  entonces dirigente estatal del PRI, Joaquín Vega Acuña, hacia malabares para atender la demanda y presiones de las diversas corrientes políticas.

Así un día llamó al representante en Ahome de la CTM, Nicolás García:

-Nicolás, tengo algo que proponerte con respecto a la terna de candidatos a regidores que me presentaste.

Ya reunidos, el matrero dirigente del tricolor, le indicó:

-Mira, no vamos a batallar mucho. Tengo tres regidurías para tu sector. El problema es que en esa terna no vienes tú.

Expectante, Nicolás preguntó:

-¿Y porque chingados no me tomaron en cuenta, si yo soy el líder del sector….?

-Déjame terminar…. La única posibilidad de que tú seas regidor, es que aceptes anular las otras dos posiciones ¿Qué dices?

Desde luego, García aceptó, haciendo suyo el viejo dicho de que “gavilán que agarra y suelta no es gavilán….

No tardó mucho Joaquín en balconear al líder cetemista.