El “curioso dedo” de Corrales Burgueño

Levantar el dedo medio no es motivo de escándalo. Si acaso es también una protesta silenciosa ante una agresión verbal o una acción agresiva. Sí, exacto, a veces es motivo de “presión” política para quien ose levantar esa falange.

En agosto del 2015, los panistas de Ciudad Juárez festejaron una “gran protesta”. Se le conoció como el “espectacular del dedo”.

Pero hay de dedos a dedos. Cuando se trata de dedos del PAN el festejo, pero cuando se trata de otros dedos la satanización. Así son algunos panistas y dos que tres despistados.

Ese espectacular desde el cual el diputado federal Carlos Angulo “tira dedo” al presidente Peña Nieto (aunque no lo mencionaba por nombre) fue retirado, en una decisión no ordenada por el legislador.

“Bajaron el espectacular del dedo. Quién; era de esperarse el sistema reacciones, le dolió”, dijo Angulo Parra desde un video insertado en su cuenta de Facebook.

De hecho en ese mensaje, el panista anunció que demandaría a la empresa Comunicadores Gráficos Creativos (CGC) por incumplimiento de contrato y para que revele quién le ordenó quitar esa publicidad.

“Esto empieza, todavía no termina. Grotesco y grosero es que bajen los espectaculares y nos quiera censurar”, agregó en la videograbación.

La súper manta publicitaria decía: “No todos los diputados levantaron el mismo dedo al Presidente”, junto a la foto de un puño cerrado con el dedo medio levantado.

Bien. A cuántas personas, incluso estrellas, figuras reconocidas de la política y de otros ámbitos, hemos  visto generar polémica por levantar su dedo medio. Sin duda, un gesto calificado de obsceno que resulta bastante ofensivo para la mayoría de los entendidos, pero ¿desde cuándo se volvió una ofensa y qué otros significados tiene?

El primer registro de este gesto singular ocurrió en el siglo cuarto antes de Cristo (A.C.) en Atenas. El filósofo Diógenes expresó su desagrado por un político charlatán, el orador Demóstenes. Elevó su dedo medio y declaró: “Éste es un gran demagogo”, según relata un historiador griego.

“Es una de las ofensas más antiguas que se conocen”, explicó el antropólogo Desmond Morris. “El dedo medio es el pene y los dedos doblados a cada lado son los testículos. Al levantarlo, estás exhibiendo un gesto fálico. Es un decir, es un falo que estás mostrando a la gente, lo que implica un comportamiento muy primitivo”, continuó.

El insulto es conocido para la gran mayoría de los estadounidenses con el nombre de “estirando el pajarito” o “dándole el dedo a alguien”, mientras los romanos tenían su propia definición: digitus impudicus, el vergonzoso, indecente u ofensivo dedo.

Pero espantarse por que alguien levante un dedo es rayar en la esquizofrenia. Ya se casan hombres con hombres y mujeres con mujeres y nadie se escandaliza.

Se celebran bailes bigote con bigote, patilla con patilla y todo mundo feliz.

Entre un gesto fálico y de protesta

El historiador romano Tacitus escribió que las tribus germánicas solían levantar sus dedos medios ante el avance de los soldados romanos, según el profesor emérito de Comunicación y Clásicos de la Universidad de Illinois, Thomas Conley, quien ha escrito sobre la retórica de los insultos.

Antes, los griegos usaban el dedo medio como una referencia explícita a los genitales masculinos.

En el 419 A.C., el dramaturgo Aristófanes realiza un juego de palabras en su comedia Las Nubes con el ritmo dactílico, en el que uno de sus personajes primero exhibe su dedo medio y luego su entrepierna, según publicó la BBC Mundo.

Pero el origen del gesto puede extenderse incluso más atrás: los monos ardilla en Sudamérica son conocidos por gesticular con sus penes erectos, según Morris.

El dedo medio extendido llegó probablemente a los EE.UU. con los inmigrantes italianos y está documentado por primera vez en este país en 1886, cuando un jugador de béisbol de los Boston Beaneaters lo muestra en una fotografía que se tomó su equipo de forma conjunta con los rivales del New York Giants.

El gesto británico -dos dedos formando una V con la palma hacia el cuerpo- es un “doble falo” según Morris.  Se atribuye dicho gesto, por primera vez, a los arqueros de Enrique V en la batalla de Agincourt, en 1415.

Aunque históricamente el dedo medio ha simbolizado al falo, ha perdido ese significado tan particular y ya no es ni siquiera obsceno, según Ira Robbins, profesor de Leyes en la Universidad Americana en Washington, quien ha estudiado el rol de ese gesto en la jurisprudencia criminal.

“Ya no hace referencia a intereses lascivos, está tan incorporado en la vida diaria de este país y de otros, que ahora significa muchas cosas como protesta, rabia o excitación. No es solo un falo”.

A los actores políticos del PAN les encanta el dedo. Lo usan a menudo. Pero reprueban con gritos, insultos y sombrerazos que otros personajes levante el dedo medio en son de protesta o señal obscena.

Le festejaron al diputado Carlos Angulo….Y le aplaudieron a Vicente Fox. Callaron ante la versión del dedo del periodista Javier Valdez.

Quizá han de pensar que la patente del dedo medio levantado es propiedad del PAN ¿O no es así?

El diputado Antonio Corrales Burgueño levantó el dedo y los demonios se desataron en su contra. Es natural. Se le ven espolones para ocupar un cargo de elección popular. La intención es descalificarlo por su “curioso dedo”.

El furor de un segmento del magisterio se desató. Obvio. Son tiempos electorales. Todo por un dedo. Qué caray.

Antonio Corrales Burgueño aguantó la embestida. Dijo: lo importante es que comparto con el magisterio algunas posiciones, no la forma de plantearlas. Pero sui las comparto.

Agregó: al magisterio le afecta la reforma educativa fue diseñada por la Organización para la Cooperación al Desarrollo Económicos [OCDE] y cabildeada por las cámaras patronales y organizaciones ciudadanas como Mexicanos primero, encabezada por Claudio X. Gonzáles.

Con la reforma -dijo-el estado pierde la rectoría del sistema pedagógico nacional, entregándosela a la iniciativa privada y a la OCDE, adueñándose de la educación pública, su agenda y contenido.