¿Echando a perder se aprende ?

Me imagino el desconcierto y la alarma que debe privar en el cuarto de guerra del PRI, después de que por más esfuerzos que hacen por construir una percepción de triunfo para su candidato, valiéndose de todo el aparato mediático convencional, una y otra vez se están topando con pared. Como en su guion no habían contemplado semejante posibilidad, con las respuestas que están dando a su crisis de aceptación sólo logran empeorarla.

Quizá el mejor ejemplo de sus errores y su respectivo costo lo estamos viendo aquí en Sinaloa, donde el frente PAN-PRD-MC les vino a complicar la situación idílica que tenían desde el triunfo de Quirino: aquí todo estaba resuelto y listo para echar a andar una aplanadora incontenible. Sinaloa era una región de no problema, pese a que en la pasada elección el PAS les demostró su enorme peligrosidad por el desmedido crecimiento que tuvo, frente a una caída del PRI que no deja de mostrar consistencia en cada elección, donde cada vez responden que eso ya lo sabían, que así es como están pero “alcanzamos a ganar”. Pues sí, pero en lugar de hacer algo para cambiarlo optan por empeorarlo, también de manera consistente. Así les va a ir ahora que se les unieron primero y segundo lugar, a lo cual, para no perder costumbre, se justificarán diciendo que la alianza entre el frente y el PAS no implica suma de votos en automático, lo cual es totalmente cierto nada más que en sentido contrario a sus pretensiones: no se suman, se multiplican. Lo mismo dijeron en Nuevo León, cuando Elizondo quien, según las encuestas traía tres por ciento de intención de voto, le aportó siete puntos al “bronco” por la vía de la declinación.

El resultado es que, de entrada, la mayoría en el Congreso ya no la tiene segura nadie, falta ver cómo quedarían los municipios ya que se aclaren las candidaturas, pero de que en Sinaloa hay problemas, los hay.

En el plano nacional, las prácticas ñoñas que están usando para arropar a Meade sólo están sirviendo para confirmar que se quedaron sin ideas, es asombroso comprobar que en ningún momento les pasó por la cabeza que el gran tema de este proceso será la corrupción, ahora con un candidato cuyo último cargo fue precisamente el del manejo de los dineros, para los contrincantes está resultando de lo más sencillo echarle la responsabilidad de todas las escandalosas corruptelas de un sexenio cuyo distintivo es ese: la corrupción cínica y desmedida.

De la posibilidad de un fraude no me parece sea todavía momento para hablar, prefiero señalar que en la tienda de enfrente está Manuel Bartlett, el artificie de la caída del sistema en 1988, quien algo sabe sobre el milenario arte de robar elecciones; bien dicen que los mejores inquisidores se obtienen de entre las filas de los herejes. Por último dos preguntas: ¿Que con la decisión de Peña a favor de Meade, Chong haya quedado tan molesto que va a jugar las contras, pertenece o no al universo de las probabilidades? Ahora la segunda: ¿En caso de responder sí, que tan probable?

Jorge Aragón Campos

Jorge Aragón ha ejercido el periodismo radiófonico, televisivo y escrito. También ha publicado novelas, ensayos y artículos científicos. Sus columnas tocan temas que van desde lo político hasta lo cultural.