Vizcarra y Cuén: aplanadora electoral

“Toda política es local”: Thomas “Tip” O’Neil, político demócrata USA

La disputa electoral que viene se decantará entre dos estrategias políticas: la que hará énfasis en las alianzas con fuerzas políticas estructuradas locales (PRI/PRD/ PAN y MORENA) y las presuntas candidaturas disruptivas independientes llamadas a ser testimoniales y divisorias del voto a favor del PRI cuya estructura político/ territorial es la de mayor envergadura en México. Las candidaturas independientes para la presidencia de la República son de suyo perdedoras, ni siquiera competitivas y la de Margarita Zavala será eventualmente subsumida por cualquiera  que sea el candidato del PRI. Los votos de Zavala serán para el PRI, nunca para el PAN o Morena, sobre todo si la candidatura priista recae en José Antonio Meade de clara filiación híbrida entre Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. No se necesita ser docto en la materia para advertir un acuerdo tácito entre Peña Nieto y Calderón para impedir no solamente el triunfo de López Obrador, sino también de Ricardo Anaya, eventual candidato del frente PAN/PRD aprobado en lo general el anterior fin de semana.

Seccional  por seccional, colonia por colonia, ciudad por ciudad y estado por estado el PRI está realizando una labor de negociación con fuerzas políticas locales que le garanticen extensión y fuerza territorial. Para el PRI la estructura territorial lo es casi todo. La división del PAN a nivel nacional y regional es una oportunidad de oro. El calderonismo es una fuerza política que estará al servicio del PRI, y no es poca cosa. El repudio a Ricardo Anaya es cada vez más activo y evidente. Los gobernadores panistas jugarán con el marcador electoral y sus estructuras partidistas y presupuestarias no las tiene garantizadas Ricardo Anaya, quien llegaría a la contienda electoral con un menguado prestigio y en medio de denuncias de corrupción y pleitos casados con la prensa nacional. Los gobernadores panistas pueden apostarle al voto útil a favor del candidato del PRI y con ello desbarrancar el proyecto político de Morena y López Obrador. Además, José Antonio Meade tiene la ventaja de que a través de Hacienda de la que es Secretario, de haber sabido consentir y financiar buena parte de la obra pública de los gobernadores priistas y panistas, lo que de suyo le da una clara ventaja sobre el Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, a quien le ha tocado la amarga encomienda de ser el “regañón” de los gobernadores por el incumplimiento de estos últimos en el combate a la violencia que asfixia a la nación.

Ante el anterior contexto, no es improbable que en Sinaloa el PRI decida ir en alianza con el Partido Sinaloense en varias candidaturas comunes para diputados y alcaldes, pero señaladamente para las senadurías, con el empresario Jesús Vizcarrra Calderón y Héctor Melesio Cuén Ojeda, que literalmente borrarían del mapa a las oposiciones, habida cuenta de que el PAN y el PRD (tercera y quinta formación política en Sinaloa) están material y moralmente desfondados por su filiación malovista. La conformación de un frente político/ electoral entre el PRI y el PAS garantiza un holgado triunfo en las urnas y no es nada despreciable, en virtud de que en muy pocos estados de la república hay un partido político regional con el PAS que garantice una maquinaria y estructura  territorial eficiente y productiva tal y como lo dejó de manifiesto en los comicios de gobernador el año pasado en donde desbancó al PAN como segunda fuerza política.

Jesús Vizcarra es por mucho uno de los activos más importantes del PRI local. Vizcarra no solo es cercano al Presidente Peña Nieto quien no se ha cansado de premiarlo y ponderarlo en público, el empresario tiene una cercanísima  relación  con José Antonio Meade entre otros secretarios de estado, sin embargo a nivel local no las tendrá todas consigo si no hace un amarre que le garantice el triunfo al Senado  de manera clara e inobjetable para conjurar los fantasmas del millanismo/ malovismo/ clouthierismo que lo hicieron morder el polvo de la arena electoral en el 2010 perdiendo la candidatura por más de 5 puntos porcentuales. Si bien es cierto la cercanía con Peña Nieto favorece las relaciones palaciegas en el PRI nacional y en la administración pública, en el tema electoral, la marca Peña Nieto puede ser un pasivo más que un activo, de allí la imperiosa necesidad de una alianza con la segunda fuerza electoral en Sinaloa. Vizcarra, curado de espantos, competiría en la siguiente jornada electoral, si, solo si, tuviese el triunfo asegurado y eso solo lo da el partido que preside Héctor Melesio Cuén Ojeda.

En el otro extremo vemos a Morena Sinaloa desfondado, sin estructura, y mucho menos liderazgos que conciten simpatías electorales. La subida en último minuto de Rubén Rocha Moya como pre candidato virtual al senado de la república, concita más recelos que adhesiones en la población abierta. Morena para todo efecto práctico en Sinaloa se colgara de la figura del llamado Mesías tropical. No hay en ese partido una idea clara de lo que el nuevo socialismo (la cuarta social democracia según Agustín Basave) entraña e implica. Morena ha importado liderazgos recesivos en las figuras de Imelda Castro, José Antonio Ríos Rojo y Tera Guerra. Ninguno de ellos está provisto del más mínimo carisma. Ninguno de ellos ha podido nunca ganar una contienda electoral. No está en su ADN la política democrática de cara al pueblo, los tres son vividores de las cortesías de la reforma política de Reyes Heroles. De tal forma que son un lastre más que un dinamo. Rocha Moya genera un natural sospechosísimo por su filiación millanista/aguilarista es más bien visto como un caballo de Troya al interior de Morena. Lo increíble del asunto es que López Obrador contumaz desconfiado de la “mafia del poder” haya avalado el ingreso del ex rector de la UAS a Morena y por otra parte haya defenestrado de forma humillante a Jaime Palacios, acaso uno de los izquierdistas de hueso colorado, hoy en periodo de extinción. Son muchas las especulaciones del caso: en algunos mentideros políticos se dice que es una concesión a Juan S Millán, cuya capitanía en ciertos ámbitos de la política local es una realidad y una forma de Millán de vender caro su apoyo al priismo nacional y local, en virtud de que el rosarense  sabe mejor que nadie, que el hábitat propicio para su grupo político, es que el PRI pierda la presidencia, tal y como lo disfrutó a sus anchas en el año 2000 cuando Fox le arrebató el triunfo presidencial al PRI, inaugurándose la feudalización de la política en el país, en donde a él le tocó despachar como Virrey en turno.

Sinaloa: debacle económica y oligarquía irresponsable.

Aquí lo dijimos en dos artículos que titulamos Sinaloa: economía inmoral y en otro subsecuente: Quirino: desaparecer Codesin. Los nuevos datos emitidos por el INEGI sobre la lamentable situación económica de Sinaloa corroboran nuestras hipótesis.

El Director de la Escuela de Economía de la UAS, el DR. Rafael Figueroa Elenes, con base en datos duros y objetivos del primer y segundo trimestre del 2017 del INEGI sostiene que Sinaloa está en el lugar 25 de desarrollo económico en México, con mediocres crecimientos económicos del 1.1 por ciento para el primer trimestre y 1.06 para el segundo, señalando que la involución económica de Sinaloa es en todos los ámbitos de la economía, inclusive la agricultura, en donde alguna vez fuimos líderes nacionales. La información también da cuenta (como lo habíamos advertido en otros artículos) que mientras otros estados como BCS o Aguascalientes crecen a un ritmo de 7 y 8 por ciento, la economía sinaloense se acerca al sótano nacional.  La situación se ve agravada con el penoso hecho de que los salarios en Sinaloa son de los más bajos en el país. El Doctor Valenzuela Elenes atribuye este fracaso a que no hay una estrategia de desarrollo de mediano y largo plazo.

En abundamiento a lo que el académico sostiene con cifras indubitables,  insistiré en que esa ausencia de estrategia de desarrollo es imputable al Consejo para el Desarrollo de Sinaloa (Codesin) cuyo uno de sus más recientes directivos fue Javier Lizárraga el actual Secretario de Desarrollo Económico. En Nuevo León la empresa Ternium acaba de anunciar una inversión de mil 140 millones dólares para una planta de acero galvanizado en el municipio de Pesquerías. El Secretario Lizárraga llega para anunciar con bombo y platillo una inversión dudosa japonesa de 12 millones de dólares. En verdad que ni la burla perdonan ¿Hasta cuándo la sociedad vamos a seguir permitiendo este tipo de engaños y fraudes a la ciudadanía como el que perpetra Codesin con recursos públicos a disposición de la irresponsable oligarquía sinaloense? El gobernador Quirino Ordaz Coppel debe tomar cartas en el asunto. Nomás simulación y negocios privados con cargo al dinero del pueblo sinaloense, llego la hora de liquidar Codesin.