Tres Ríos

El heraldo del grupo “chilorio power” en el puerto de Mazatlán Jorge Abel López Sánchez trata de romper las paredes del Partido Revolucionario Institucional para obligar al tricolor a que le ponga el traje de candidato a alguno de los puestos electorales que se jugaran en la ruleta del año 2018.
Bajo la regla de dividir y vencer el actual delegado de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales-SEMARNAT-a dicho a propios extraños de que buscara mantenerse prendido de la teta gubernamental ya que no tiene practica para otros trabajos.
En SEMARNAT no paso la prueba y nado de muertito frente a los problemas de Sinaloa y prácticamente alcanzo estatus de depredador ambiental porque tolero la destrucción de flora y fauna en zonas naturales del estado.
Además se le vincula con sentimientos muy afectivos hacia Rubén Félix Hays que se encuentra convertido en el mayor depredador de recursos naturales en el norte de Sinaloa.
Inclusive a Félix Hays se le considera dueño y señor del Partido Nueva Alianza –PANAL-en la zona norte y con sorna responde que es posible que López Sánchez encuentre las puertas abiertas de este instituto político si quiere irse de candidato a senador.
La oferta no ha tenido acuse de recibo.
Tomando en cuenta que el termómetro político marca una elevada temperatura en la zona de Mazatlán de donde es el comandante en jefe de los políticos sinaloenses se antoja difícil que López Sánchez pueda robarse alguna candidatura ya que en la fila de espera están muchos militantes que se la jugaron en la pasada contienda electoral local.
Por eso debe dar la vuelta y apuntar la mira hacia Salvador Alvarado que es adonde realmente pertenece. En Mazatlán no les gusta que en el menú electoral este presente López Sánchez que aunque ya fue presidente municipal del puerto hizo un mal papel.
Otro de los que están en el centro de las críticas pero puja para repetir en el cargo es Fernando Pucheta al que no le ha alcanzado el tiempo para apaciguar el malestar ciudadano que ha despertado por su falta de oficio para dirigir el destino del municipio Mazatleco,
Las sacudidas y turbulencias de su administración municipal colocan a Fernando Pucheta como un político vulnerable de nulos resultados y para colmo de males no ha podido dar solución a los reclamos ciudadanos que piden mejores servicios públicos y de mejor calidad.
Según se ven las cosas le quedo grande la yegua.
Por cierto dentro del mismo Partido Revolucionario Institucional se corre la versión de que Fernando Pucheta tiene en la puerta de enfrente la oficina de su sucesor o cuando menos al que pudiera ser el próximo candidato a la alcaldía por el PRI.
Se trata de Joel Bouciéguez que opera como secretario de la presidencia municipal y persona de todas las confianzas de Fernando Pucheta y de otros distinguidos actores políticos del puerto.
Sin embargo, como los actuales son tiempos de tempestades las circunstancias políticas los han colocado frente a frente en la lucha por la candidatura tricolor a la alcaldía o cuando menos fueron situados en posición de lucha contra los propósitos de Jorge Abel López Sánchez que presume de que habrá mucha tela de donde cortar porque se trata de muchas posiciones electorales que estarán en juego en la contienda venidera.
Eso si López Sánchez tendrá también que exorcizar su pasado y su presente puesto que ya fue Senador de la Republica y demostró que no tenía talla ni nivel para el cargo.
Para colmo de males también esta reprobado en su cargo de delegado de SEMARNAT.
Esa es la realidad de Jorge Abel.