Sumitomo, Edén de la explotación laboral

Empresa Contec Sumitomo aprovecha el paraíso fiscal para explotar a los trabajadores y fomentar la discriminación

 Impiden la libertad de prensa en complicidad con autoridades estatales

Son 14 años de explotación laboral en Sinaloa. Es verdad: es mano de obra barata y calificada, pero también discriminada y abusada.

La empresa japonesa Contec Sumitomo goza del paraíso fiscal que le brinda el gobierno del Estado al darles beneficios como el apoyo de los Ceprofies por años y la capacitación pagada para varias plantas.

Las privilegios de los certificados de promoción fiscal del Estado de Sinaloa incluyen la exención y trato preferencial en el pago del impuesto sobre la nómina, impuesto predial, impuesto sobre adquisición de bienes inmuebles, derechos de registro público de la propiedad y comercio y en tarifas de conexión de agua potable y alcantarillado, en porcentajes y plazos distintos de acuerdo al proyecto de inversión.

Son verdades que ya nadie niega. Contec Sumitomo mantiene los peores salarios del estado. Desde su instalación en México, si se comparan los ingresos entre empresas arneseras de Estados Unidos y Canada, resulta que la diferencia es de 5 a uno en cuanto a salarios devengados por los trabajadores. En la actualidad la brecha sigue siendo inmensa.

En aquel tiempo en Canadá (1997) se pagaba en promedio 12.2 dólares por hora, mientras que en México el dato equivalente era de menos de dos dólares.

La historia de expansión

Se fundó en 1907 en Japón bajo el nombre de Tokai Electric Wire Work para fabricar y vender alambres y en 1959 empezaría a producir arneses automovilísticos, negocio que ha ido creciendo a la par del desarrollo de la industria del automóvil y se ha convertido en su principal producto.

Desde 1996 su denominación es Sumitomo Electric Wiring Systems y es una joint venture (Asociación empresarial en la que los socios comparten los riesgos de capital y los beneficios según las tasas acordadas), de ésta en Osaka con Sumitomo Wiring Systems en Yokkaich.

Si es verdad, su capital se mueve en millones de yenes y tiene presencia en más de 30 países del mundo. Ya para el 2005 sería considerado como el tercer productor de arneses automotrices y proyectaba en su plan de expansión ocupar a como diera lugar a futuro entre el 5 al 20 por ciento del mercado global de arneses para automóvil.

Ese plan provoca que la ética empresarial quede de lado y vengan los abusos que muchos ex trabajadores denuncian en las propias redes sociales.

Los ejemplos son variados: “Si me tocó trabajar casi 2 años en la maquiladora, el ambiente dentro es bien robótico en el sentido del trabajo por lo mecánico como en la convivencia, luego hay chalecos y bandas para distinguirte si eres nuevo o de que sección perteneces, pero tienen un color especial que le dan por un mes a las personas que tienen bajo desempeño para que los demas los vean, normalmente a las personas de edad avanzada…”, dice Jesús David.

 El comentario es solo muestra de la discriminación que sufren los que producen menos. Son exhibidos, señalados, distinguidos de los demás con un chaleco diferente. Se vuelve estigma.

La explotación sexual y de acoso se asoma en algunas versiones del trato que les dan a las mujeres.

 “A las mujeres más jóvenes y guapas les daban los trabajos donde no tienes que estar de pie, en esa área sí pueden hablar y es a donde se van los jefes, cuando no te están vigilando, siendo que en esa área deberían estar las señoras de mayor edad y no estar paradas por nueve horas”, asienta el mismo Jesús David en su publicación de facebook.

Por su parte hay quienes confirman las versiones de explotación y acoso laboral.

Evangelina AR  asegura: “Tienen toda la razón!!! Son unos miserables los altos mandos, lo digo porque me consta, a la gente la obligan a trabajar tiempo extra prohibiendo la entrada de los camiones en el horario normal, hay mucha injusticia”.

Otros más publican: “Por eso está lleno de maquilladoras aquí en Los Mochis. Abusan de la necesidad de la gente y en complicidad del gobierno por solapar esas injusticias”.

 Una persona más fue despedida por que subió a su red social un meme que sobre la imagen de Contec Los mochis decía “zona de guerra, peor que en Oaxaca”.

La discriminación

Queda claro que las leyendas negras no lo son tanto. La discriminación por la intensidad del trabajo es casi natural en las maquilas y en la de arneses ni se diga.

Contec es una maquiladora más que explota inhumanamente a sus trabajadores y les paga sueldos de hambre. Se ubica en la “zona industrial” de Los Mochis, generando una alta contaminación “radial”, factoría que es conocida como “industria de la abstinencia”, pues sus empleados carecen de toda oportunidad para desarrollarse.

Esta empresa extranjera no genera riqueza sino empleos mal pagados. Más de 4 mil 400 en seis plantas.

La explotación laboral y la constante rotación de personal derivado de las amenazas que hacen efectivas contra aquellos que denuncian actos injustos, son las constantes que privan en esta empresa japonesa dedicada entre otros giros, a la manufactura de arneses para el sector de autopartes (Arneses Eléctricos Honda, Toyota, FORD, GM, entre otros).

Las periódicas quejas de trabajadores despedidos desde su instalación en el 2003 causan la burla seguramente de su Director Ejecutivo Yoshinobo Oota y del Presidente de Sumitomo Electric Wiring Systems Hiroshi Kiyokawa, que han encontrado en Sinaloa y México el campo propicio para instalar sus maquiladoras y atentar contra la clase trabajadora con toda la protección de las autoridades laborales.

 Libertad de prensa

Los mantuvieron a fuera por varios minutos. Se dieron las confirmaciones: nadie traía orden de trabajo para preguntar fuera del programa de la presentación de las nuevas inversiones de la empresa Contec Sumitomo.

Los periodistas tardaron en entrar a Contec del parque industrial de Los Mochis casi una media hora. El radio sonaba de ida y vuelta.  Luego vino la instrucción, había que entrar y los guiaron hasta una sala para mantenerlos aislados.

La rueda de prensa del Gobernador Quirino Ordaz Coppel como siempre empezaría tarde. Su equipo de prensa olvidó a un grupo al exterior del recinto y ya no les permitieron la entrada.

El equipo de seguridad impidió el paso de esos periodistas de distintos medios de comunicación con todo y que acaba de ingresar otro grupo.

“Estos vienen a investigar”, dijeron los guardias.

Efectivamente, al intuir que no nada más iban a preguntar para que los funcionarios estatales y los funcionarios de Contec se lucieran, pues algunos periodistas traían consigo la intención de plantear “preguntas extras” y de ser posible abordar a los trabajadores sobre las condiciones de esclavitud que se mantienen en ese tipo de plantas, los guardias recibieron la orden de no permitir el paso a los periodistas incómodos.

La sorpresa fue aún mayor debido a que cuando el grupo que fue dejado afuera intentaba ingresar y solicitó la intervención del equipo de Prensa y Comunicación del Gobernador Quirino Ordaz Coppel, no obtuvo respuesta. Por el contrario, Alberto Camacho y Jair Flores, le dieron la espalda a los comunicadores.

Ninguno de los dos salió sin atender o gestionaron el ingreso y se hicieron de la vista gorda ante la represión que sufrieron los compañeros periodistas. Varios recibieron insultos de los guaruras de Contec Sumitomo.

El propio jefe de giras del gobernador Quirino Ordaz Coppel, Humberto González huyó del lugar para no intervenir temeroso quizá de que los “gorilas” lo agredieran o lo mandaran al demonio.