La chatarra política acecha al PAN

De frente a la postulación de candidatos a puestos de elección popular el Partido Acción Nacional enfrenta un déficit de actores políticos para competir en la contienda y  el instituto albiceleste se niega a jalar  a cuentas a los ex alcaldes que se convirtieron en ropa sucia durante los cargos que desempeñaron.

Cuando se trata de pesquisas ciudadanas para encontrar a los responsables de la contaminación administrativa de los ayuntamientos, en el PAN se encuentra la galería de los más buscados.

El instituto político fue convertido en caja registradora de sus dirigentes y porque al interior del partido se desataron hostilidades entre mafias que abrieron fuego para ensuciar la casa y presionar en la lucha por las candidaturas.

En la fachada del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional se asoman grietas por que las complicidades de los actores que controlan los caminos electorales no han exorcizado el paso obscuro de sus ex alcaldes en territorio sinaloense.

La ferocidad de los acontecimientos que sacuden al PAN fue cincelada por las palabras de Humberto Rice García que comparo a los grupos que rivalizan por los cargos electorales a las mafias que buscan controlar los arreglos y componendas políticas.

Otro acido crítico de la crisis panista es el ex alcalde de Mazatlán Alejandro Higuera Osuna que se encuentra colocado como un reputado beneficiario de los arreglos político y que los mismo se acomoda con priistas que con gobiernos emanados del PAN.

Higuera Osuna y otros ex alcaldes de Acción Nacional mantienen un matrimonio por conveniencia con el partido y creen que la franquicia azul les pertenece.

En su último periodo como presidente municipal de Mazatlán a Higuera Osuna se le encontraron “pequeñas anomalías administrativas” y lejos de enfrentar al congreso del estado en los tribunales legislativos fue indultado por los diputados por así convenir a los intereses del sexenio posado.

La historia de Sinaloa lo coloca como político que se rige con los arreglos tras bastidores y nadie lo ve  como ave que cruza el pantano y no se mancha. Todo lo contrario tiene que explicar las anomalías administrativas que dejo en Mazatlán y que no ha aclarado, además de haber construido un sendero de complicidades para impedir una profunda investigación de las irregularidades encontradas en la construcción del tiburonario de ese municipio que primeramente fue presupuestado en 20 millones de pesos y finalmente se inflo su costo hasta los 80 millones de pesos que tendrán que pagar los contribuyentes.

La estampa del fracaso del PAN tiene sus raíces en los malos resultados de sus ex alcaldes que no rindieron buenas cuentas y se cerraron las salidas de este instituto político es su destino electoral.

La justicia partidaria está quedando a deber a los ciudadanos ya que el PAN está cubriendo los rastros de los que dejaron rechinando de limpios los tesoros de los ayuntamientos que encabezaron en los últimos seis años.

En la galería de los más buscados se encuentra el ex presidente municipal de Guasave Sinaloa, Armando Leyson Castro que fue traspuesto en el blindaje panista para que no rindiera cuentas por el daño patrimonial que causo durante el ejercicio comprendido del año 2014 al año 2016.

De acuerdo a las cuantas sacadas por la alcaldesa Diana Armenta el panista dejo en saldos rojos al ayuntamiento y los proveedores ambulan exigiendo que se les cubran los adeudos y tan solo el servicio de recolección de basura son más de 40 millones de pesos los que no se han cubierto.

En la lista de quienes tampoco han sido llevados al banquillo de los acusados y fueron colocados como figuras brillantes del panismo se encuentran los ex presidentes municipales de El Fuerte,  Víctor Sarmiento y Eleazar Rubio Ayala quienes marcaron su paso por la racha de violencia y mal gobierno que desplegaron por todo el territorio que presidieron y entre las observaciones financieras realizados a sus periodos la Auditoria Superior del Estado les atribuye el faltante de  al menos dos millones de pesos al primero y de 4.5 millones de pesos al segundo.

Además las irregularidades administrativas de Rubio Ayala lo colocaron como un beneficiario de la impunidad ya que durante el sexenio de Mario López Valdez se archivó una denuncia penal presentada por su sucesor Marco Vinicio Galaviz por un desfalco de más de 4 millones de pesos que nunca se investigó por el Procurador General de Justicia Marco Antonio Higuera Gómez.

Frente a los reclamos de justicia el Partido Acción Nacional les dio cobijo a los dos ex presidentes municipales y los coloco en el carril de las candidaturas bajo la patente de impunidad partidista.

Otra de las caras sucias de la política instrumentada por el PAN es Gonzalo Camacho Angulo que durante su travesía como alcalde de Salvador Alvarado firmo su gobierno con la nula transparencia en el manejo de los recursos económicos y la construcción de pavimento en calles caminos y carreteras  fue costoso y de mala calidad.

Otro integrante de la galería del fracaso es el ex presidente de El Rosario, Edgar Gonzales Zatarain, que durante su ejercicio  2011-2013  convirtió a ese municipio en el ombligo criminal del estado y las ejecuciones de los ciudadanos se desarrollaban en las calles, campos deportivos y las zonas de producción temporalera. La lluvia de muertos marco el ritmo de su gobierno ya que las ejecuciones abarcaban desde grupos de tres hasta ocho personas en cada capítulo y el olor a pólvora provoco una estampida de desplazados que gravitan en los cinturones de pobreza de Mazatlán, Culiacán y Los Mochis.

Los códigos morales y éticos no son tomados en cuenta por Edgar González Zatarain que por propia voluntad se enlisto para forma parte del inventario que el Partido Acción Nacional buscará integrar para competir en la elecciones del año 2018.

En el ejercicio administrativo de El Rosario durante el periodo del ex alcalde la tasa de homicidios camino a un ritmo de 3.1 muertos en forma diaria. La cuota de muertes es elevada si tomamos en cuenta que en ese lugar la población es de alrededor de 50 mil habitantes.

El cuadrante del fracaso se retrata con mayor acento en el municipio de Choix donde durante un periodo de nueve años los gobiernos  panistas que encabezaron  Lindolfo Reyes, Edgar Félix Bustillos y Juan Carlos Estrada se rindió culto a la criminalidad y fueron asesinados los jefes policiacos Juan Llanes Félix y Héctor Echavarría Islas. Un tercer director policiaco de nombre Iván Ibarra fue objeto de un ataque que lo dejo semiparalizado de su cuerpo.

En el mapa de reclamos ciudadanos se atribuye también los enfrentamientos de grupos criminales en todo el territorio de Choix. Se recuerda con cruda realidad la lucha de grupos antagónicos en la región de Vacayopa donde los criminales se disfrazaron de policías para atacar a las poblaciones donde no hay vigilancia policiaca.

En un nuevo ejercicio administrativo Lindolfo Reyes chapotea en charcos de lodazales por la descomposición del tejido político que priva en su gobierno y además se disparó la pobreza, el desempleo y el despojo de terrenos ejidales a favor de los funcionarios públicos.

Aun así tanto Lindolfo Reyes como Edgar Félix y Juan Carlos Estrada levantan la mano para apuntarse como aspirantes a las candidaturas que estar en juego en el 2018. Los tres políticos son catalogados como números rojos en el inventario electoral sin embargo asechan al PAN para escapar del escrutinio ciudadano.

Las asignaturas relacionadas con la democracia son difíciles para Carlos Felton que tomo como propiedad familiar al PAN y no pretende compartirlo con nadie. Así lo está demostrando al emboscar al panismo para colocar a su esposa Sylvia Treviño Salinas como diputada local en donde tampoco está rindiendo buenas cuentas. Ambos son una marca muy gastada.

Hay que apuntar dentro de los políticos panistas con cuentas pendientes por rendir a los ciudadanos  al legislador  Martin Heredia Lizárraga, Edgardo Burgos Marentes, Sadol Osorio y demás políticos de reciclaje que son vistos como chatarra electoral pero que en el PAN son considerados políticos de alto copete.

De ese calibre son los aspirantes del Partido Acción Nacional.