Gobierno con tufo a monarquía

Las élites políticas buscan a través de los juniors perpetuarse en el poder. El sistema político mexicano, mas parecido cada vez mas a un sistema de gobierno monárquico, ha procreado una élite que cree en el derecho de sangre, en el derecho de eternizarse en el poder político y económico, reinventándose el concepto de realeza.

Se ha vuelto habitual que altos personajes de la clase política buscan preservar influencia y poder a través de sus hijos, apoyándolos  para incursionar en esa actividad, donde el poder tiene nombre y apellidos.

Ha habido casos exitosos de juniors que han destacado en los pantanosos terrenos de la política y que han sido diputados, senadores e incluso gobernadores o bien han hecho carrera  en puestos de gobierno, convirtiéndose en todólogos, en parte de la corrupción e impunidad, que corroe las entrañas de nuestro sistema de gobierno.

Es  costumbre ya que a la hora del reparto del pastel, cuando se registran cambios de gobierno, en las diferentes instancias, se otorgan posiciones  privilegiándose a recomendados, a compadres y amigos poderosos, como si se tratara de títulos nobiliarios.

Por supuesto, los mas beneficiados son los llamados juniors, casta que disfruta las bondades del sistema, dueños también de propiedades lujosas, de cuentas bancarias abultadas, inmersos en la exposición sin pudor en medios  de comunicación.

Sin embargo, pese a las influencias de sus progenitores, que han  logrado con su talento y experiencia recorrer todos los peldaños del poder, muchos juniors han fracasado rotundamente, tronando como aspirantes a un cargo de representación popular.

Algunos se han tenido que conformar con brincar de un puesto de gobierno a otro, disfrutando de toda clase de prebendas, con sueldos onerosos, que les permiten vivir en la opulencia.

El chiste es colocar a sus descendientes en la generosa ubre presupuestal. En Sinaloa son muy ilustrativos los casos de los ex gobernadores Juan Millán y Francisco Labastida Ochoa, que pretendieron extender su poder a través de sus hijos, sabedores que éstos no contaban ni con sus inteligencia, talento y vocación para la política.

Asi Juan Millán, con una carrera política brillante, en la que logró ser diputado local, diputado federal, Senador de la República, Gobernador del estado, asi como dirigente estatal y secretario general del PRI a nivel nacional, perpetua su imagen de poderoso político a través de su vástago Juan Ernesto Millán Pietsch.

Juan Ernesto se forja en posiciones dentro del servicio público. Gracias a las influencias de su progenitor ha desfilado por una serie de dependencias. Ha ocupado la dirección del Instituto Sinaloense en la Sedesoh, Sub secretario de Turismo y actualmente desempeña  la titularidad de la Secretaria de Pesca y Acuacultura en el gobierno del Estado, donde espera la oportunidad, de dar el salto a una diputación federal, local o a la presidencia municipal.

Francisco Labastida Ochoa ha fracasado en su intento por convertir a su hijo Francisco Labastida de la Torre en una atractiva oferta política. El descendiente del ex candidato presidencial, nacido en Los Mochis, regesó a Sinaloa, cobijado por el gobierno malovista, en plan de conquista, con el propósito nefasto de no solo hacer carrera política, sino hacer grandes, fabulosos negocios, con su ambicioso proyecto del gasoducto, manejado y operado por la dependencia a su cargo, la Coordinación de Proyectos Estratégicos, misma que terminó fusionada a la Secretaría de Desarrollo Económico.

Panchito, a quien le miraban algunos estatura para gobernador, no pinto siquiera para una diputación local.

Otro ex gobernador, Alfonso G. Calderón, fue mas congruente. Aunque pecó de nepotismo, al designar a su hija Sandra como directora de Difocur, no permitió que su otro hijo, Alhor Calderón, que ansiaba hacer carrera en la política, interfiriera en su gobierno, ni que anduviera con actitudes protagónicas. Es más lo envió a la capítal del país, consiguiéndole el  puesto de  director de Ferrerías.

Ya desaparecido don Alfonso, Alhor, al ganar el cetemista Juan Millán la gubernatura, regresó a Sinaloa, logrando que  el rosarense le asignara la titularidad del Registro Público de la Propiedad, con sede en Los Mochis, para desde ahí operar su proyecto por la Presidencia municipal.

Como se sabe, su proyecto abortó  al aflorar supuestas corruptelas en esa dependencia, teniendo Alhor que dimitir mientras se hacia una investigación sobre el caso.

A partir de que postulados como la No Re elección—-por el que tanta sangre se ha derramado—-fuera anulado, de acuerdo con las reformas legislativas, en demérito de la tan traída y llevada democracia, se alentó para que altos personajes que viven de la política y de la corrupción que ésta genera, busquen obsesivamente prolongar el usufructo de sus insulas de poder, a través de hijos y familiares, a quienes imponen como candidatos a diversos cargos de representación popular, o los acomodan en posiciones importantes dentro de la estructura de gobierno.

Eso, desde luego está fomentando el nepotismo, que se hace evidente sobre todo  en estados y municipios.

Ha habido gobernantes que han presumido su nepotismo. López Portillo no solo reconocia este abuso de poder, sino que se jactaba, llamando a su hijo José Ramón, designado subsecretario, como el ‘’orgullo de su nepotismo’’

MELCHOR COTA PEÑUELAS

Luego de terminar la carrera de abogado, Melchor Cota Peñuelas, gracias a buenas recomendaciones, consiguió trabajo como agente del Ministerio Público local en Choix, la tierra de Ferrusquilla.

El oriundo de Aguacaliente de Cota, Sinaloa Municipio, emprendió el viaje cargado  de ilusiones y proyectos, con la visión de superarse y ser el orgullo de sus padres.

Pronto se adaptó al lugar. Por su carácter afable se ganó el afecto y aprecio de sus compañeros de trabajo y de vecinos y lugareños.

Entonces Choix era un pueblo chico.

Así transcurrieron los meses. Aquel joven profesionista, se manejaba con probidad, cuidando la investidura de su cargo.

Todo iba bien hasta que un día conoció a una jovencita, de singular belleza, que lo trastocó. El galán la seguía con la vista a la entrada de la iglesia, todos los domingos. Como Beatriz de Dante, aquella beldad pasaba por su lado y ni siquiera  se fijaba en él, lo que lo hacia sufrir.

Enamorado perdidamente, Melchor, que era considerado por las chicas casaderas del lugar como un buen partido, decidió después de convivir con sus amigos en ronda de bebidas alcohólicas, a llevarle serenata.

Aquello fue un escándalo. Pueblo chico mitote grande. Y es que la agraciada doncella formaba parte de una de las familias mas conservadoras deChoix,

El mitote llegó hasta el presidente municipal y hasta el gobernador, por tratarse de una familia con mucho poder e influencia y sobre todo porque el galán era nada menos que el representante del gobierno estatal en esa municipalidad.

Alarmado, el presidente municipal, se comunicó a palacio de gobierno y por solictud del propio gobernador, que no era  mas que Polo Sánchez Célis, cuya recia personalidad imponía respeto, tenían que presentarse en Culiacán.

Al otro dia, muy temprano,  el alcalde y el joven Melchor entraron al despacho de Polo, quien los recibió recostado sobre mullido sillón, con su característico paliacate y puro en su diesta, con las brillantes botas colocadas sobre el escritorio.

——De modo  que este es el jovencito de la serenata—, dijo observándolo profundamente.

Melchor se quedó petrificado cuando aquel poderoso gobernante se le acercó clavándole la mirada. Pensó que sus días de funcionario estaban contados. Y que de seguro le iban a leer la cartilla.

Pero no… Sánchez Célis le dio una órden terminante, casi gritando:

——–En la próxima serenata, ROBATELA…..!!!!

Luego vinieron los saludos de despedida. La comitiva del alcalde festejó con una comeltiona aquel encuentro.

Meses después, el gobernador hizo una gira por El Fuerte, donde se reunió con representantes de toda la estructura de gobierno, en sus tres instancias.

Ahí por supuesto estuvo presente el abogado Cota Peñuelas.

Al saludarlo, el Hombre del Paliacate, le preguntó:

——Tengo curiosidad por saber qué pasó con aquella muchacha de la serenate…A ver dime.

——-Ya no pude insistir, señor gobernador….Usted sabe, las diferencias de clase social. Mejor me retire….jejejeje!!!!

Entonces, Polo , encabronado, le responde:

———VALES MADRE, CABRON…!!!!