Frank Córdova el internacional

De AMLO a la entrega de Coepris . . . 

El líder nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador se mueve con mucho tiento en Sinaloa porque ya sabe que le llenaron las alforjas con izquierdistas perfectamente priistas. Ahora busca el desmarque para contrarrestar el “troyanazo” que pretenden esos seres que elección tras elección trasmutan para sabotear a la izquierda y mantenerla sumida en el subdesarrollo y la barbarie entreguista y lambiscona pero bien disfrazados de falsos gestores sociales…

Las intenciones de la Comisión Estatal de Protección Contra Riesgos Sanitarios son muy sospechosas. Porqué pues reservar por tres años la información derivada de la verificación hecha al Hospital General de Los Mochis “Jesús Kumate”. Si de verdad es tan sensible lo ahí encontrado porqué no hacerse del dominio público si murieron 8 niños recién nacidos en condiciones por demás inciertas. A la fecha la versión oficial es insostenible y en muchos de ellos, de los padres de familia, los que vivieron el ramalazo del ahogo de cerca, prevale la historia negra, la desmentida con coraje en la cara por las autoridades: En el Hospital Jesús Kumate por deficientes medidas sanitarias, ocho recién nacidos adquirieron recientemente en sus instalaciones una bacteria y murieron. El cuento parece de terror. Pero no, solo es de negligencia presupuestal. De indiferencia y abandono. De complicidades. De desconfianzas. De lenguaje médico. Lo único que sobrevive es el coraje y la desolación de los padres, el registro de la muerte de los pequeños en la ahora llamada Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, una demanda penal contra quien resulte responsable, la reserva de la información del expediente de revisión sanitaria de la Comisión Estatal de Riesgos Sanitarios de Sinaloa por tres años y la sensación de impunidad. Los personajes sobres los que giran las condenas sociales y éticas no puede ser otros: Alfredo Román Messina, Secretario de Salud, Javier Salcido Castro Director del Hospital General de Los Mochis y el Comisionado Estatal de Coepris Ignacio Zavala Escajadillo…

No hay duda. Lo hemos dicho y confirmado: desde la cúpula lo apuntalan porque se vende bien. Como si fuera un experto. Un rockstar. Un mesías. Francisco Córdova Celaya, el Coordinador de Proyectos Especiales y Relaciones Internacionales del Gobierno del Estado de Sinaloa, debe saber hablar lindo al oído porque se le metió hasta el tuétano al ex Gobernador Mario López Valdez y ahora hace lo mismo con el Gobernador Quirino Ordaz Coppel. Su capacidad de embrujo le ha costado al erario público varios miles de dólares. En sus inicios como Secretario de Turismo en la administración de Malova logró hacer que se le contratara por millonarias cantidades un patrocinio a la empresa AP HH Golf S de R.L. de C.V. del 2014 al 2016 para traer ese deporte al Puerto de Mazatlán. La friolera que firmaría el representante de esa compañía Alberto Yoshio Kanade Yanomé para su beneficio alcanzaría los 915 mil dólares, es decir el primer torneo a realizarse en el puerto tendría un costo para el gobierno del estado de 280 mil dólares, el del 2015 auspiciados por la PGA Tours 305 mil y el del 2016 por la suma de 330 mil dólares. Más de un millón de dólares debido al pago del Impuesto al Valor Agregado. Todo eso pagó el gringo Frank para promocionar la buena imagen de Sinaloa. Sus ansias no terminan porque apenas brincó de sexenio y se infiltró en Codesín para obligarlos y/o embrujarlos a pagar a una empresa involucrada en el escándalo del “Rusiagate” que afecta a Donald Trump para también mejorar la imagen de Sinaloa en el mundo. Tenía la intención de hacerle pagar al Consejo para el Desarrollo de Sinaloa según el contrato la cantidad de 25 mil dólares mensuales. Frank sí, los había envuelto en la treta de que se debía trabajar para mejorar la imagen de la entidad bajo el auspicio de la empresa Mercury Public Affair. Solo quería pagar al menos un cuarto de millón de dólares, alrededor de 4.4 millones de pesos al tipo de cambio de mitad de año, a esa empresa para elevar y expandir, según lo expondría Córdova Celaya y se registraría en la minuta del 07 de junio del 2017 de Codesín,  la presencia de Sinaloa en los Estados Unidos, cambiando la imagen negativa del estado.

Ya no siente lo duro sino lo tupido. La Rectora de la UAIS María Guadalupe Ibarra Ceceña se mantiene pinta de preocupación. De las manos se le va la estabilidad no solo económica sino laboral y social de la institución. Su labor sería tenderle la soga al ex Rector Guadalupe Camargo y no ha podido. Sigue libre a pesar de tantos señalamientos. La investigación aún no lo alcanza y la parsimonia de la actual Rectora de la UAIS lo pone a salvo milagrosamente. La triangulación de recursos federales en el periodo 2014-2016 que llegaría a empresas particulares del ramo de la innovación por intermediación directa de la institución educativa cada vez despierta mayores suspicacias. Ya se le conoce como el triángulo de la corrupción. A nivel nacional incluso la Auditoría Superior de la Federación apunta a señalar a varias Universidades que bajaron recursos y no efectuaron los servicios comprometidos. La UAIS podría no estar exenta. Lo cierto es que los recursos de apoyo que llegaron del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para proyectos productivos para la UAIS se mantienen en la incertidumbre…