Es más fácil comprar cerveza que libros

En Sinaloa es más fácil encontrar cerveza y cigarros que tiendas dedicadas  a la venta de libros y productos pedagógicos. Por lo que la tasa de analfabetismo no ha sido frenada y los índices de deserción escolar siguen siendo un dolor de muelas en la lucha por escalar en el desarrollo científico, tecnológico y económico de la región.

Detrás del despegue en la aparición de negocios dedicados a la venta se esconden intereses de grupos interesados más en sus propias riquezas que en elevar el acervo educativo y el despegue de la entidad en el aspecto social y económico.

De acuerdo con analistas nacionales la situación tomó un giro obscuro toda vez que la corrupción de funcionarios públicos que autorizan la apertura de negocios que divulgan el consumo de bebidas y drogas controladas pero le sacan la vuelta a la necesidad de equilibrar la economía con el impulso a las actividades educativas y de desarrollo científico y personal.

En el panorama nacional la situación se vuelve critica ya que en pleno siglo XXI la tasa de analfabetismo sigue colocada en  5.3 millones y con la cuartada de la crisis económica, la falta de generación de empleo y la violencia no se están atacando las necesidades de infraestructura cultural y educativa en las regiones empobrecidas del país.

En el sombrío panorama Sinaloa no cuenta siquiera con estadísticas sobre el analfabetismo y entorno a la deserción escolar en educación básica colocan la cifra en un tres por ciento.

En el contexto nacional tan solo la empresa OXXO presume que llegó al año 2017 con 11 mil 700 unidades de tiendas de conveniencia y que tiene entre sus planes crecer en 2.5 tiendas por día.

El acento de sus actividades no levanta el ánimo si se toma en cuenta que esta tienda tiene como su principal giro la venta de cerveza, cigarros, vinos y licores y aunque también expende el menor índice productos chatarra y alimentos de consumo rápido tiene su talón de Aquiles porque no ofrece a los consumidores ninguna solución a sus demandas culturales, profesionales o educativas.

En ese mismo carril circulan las tiendas de auto servicio que conforman el mapa sinaloense donde su principal objetivo es la venta de cerveza y se denominan súper mercados pero no dan solución a las principales demandas de los consumidores.

Al contrario abonan a la caída de la economía regional en la que se establecen.

Un ejemplo de ello es la tienda OXXO. De acuerdo con análisis de instituciones especializadas por cada negocio que instala se cierran cinco negociaciones que son atacadas por el gobierno y no les ofrecen permisos para vender bebidas.

Es decir no están en iguales circunstancias de competencia.

Pero más allá de los factores que influyen en la venta de cervezas, cigarros y vinos lo lamentable es que las tiendas que han cerrado ofrecían útiles escolares, herramientas pedagógicas y entretenimientos científicos.

En la ciudad de Culiacán, Mazatlán y los Mochis el cierre masivo de librerías y papelerías se ha experimentado en los últimos 7 años por las caídas en las ventas a causa de la crisis y lo triste del paisaje es que la tienda OXXO no ofrece ninguna salida a esa situación.

El colmo de la ironía es que durante el sexenio pasado Mario López Valdez construyó con cargo a los contribuyentes “elefantes blancos” que denominó Centros de Usos Múltiples que luego entregó a empresarios amigos suyos para que los explotaran y las cosas se salieron de control porque en la infraestructura no se han desarrollado actividades culturales y en cambio las borracheras los bailes y el olor a las drogas de todo tipo abundan al interior y al exterior de los edificios.

Parte del poder legislativo de Sinaloa mantiene su perfil decorativo ya que no se han revocado las administraciones  de los  CUM y dentro de los edificios debieron haberse desarrollado eventos de poesía, pintura, oratoria, y otras competencia para el desarrollo humano, pero solo priva el caos y las juventudes que se envician consumiendo drogas controladas o no.