Desaparecer CODESIN

El gabinete económico de Quirino hace agua. En materia económica prevalece un criterio empresarial obtuso; a pesar de la comprobada ineficiencia del Consejo de Desarrollo Económico de Sinaloa y de la relación costo/ beneficio negativa, los empresarios y en particular el Secretario de Desarrollo Económico, Javier Lizárraga, están aferrados a mantener un elefante blanco con cargo al erario sinaloense y en perjuicio de los programas sociales que tanto se necesitan.

Es necesario repetirlo hasta el cansancio: CODESIN le ha costado al pueblo de Sinaloa más de mil millones de pesos sin que hayamos tenido el más mínimo crecimiento económico. La aplicación de criterios de eficiencia y racionalidad económica que aplican en sus respectivas empresas (empezando por Lizárraga) brillan por su ausencia en el manejo y disposición de los recursos de todos los sinaloenses.
Desde luego que no son los mismos criterios que se aplican en la economía privada a la administración pública, sin embargo es justo reclamar la inmediata desaparición de ese organismo ruinoso y que su costo actual se canalice o a programas sociales o al financiamiento de la pequeña empresa sinaloense. No es justo que empresarios metidos a políticos sean manirrotos y  dejen de aplicar criterios de eficiencia en el manejo de recursos públicos y en el ámbito privado sean celosos de esa necesaria lógica económica.

El Secretario de Administración y Finanzas Carlos Ortega Carricarte, con imaginación y compromiso con las mejores causas del pueblo, puede sugerir al gobernador derogar el impuesto a la tenencia automotriz cuando otros estados ya lo han derogado. Ortega Carricarte no debe confiarse en la aprobación de un nuevo presupuesto para Sinaloa, que sería de 60 mil millones de pesos. Las desigualdades económicas y de oportunidades en Sinaloa deben de ser una prioridad del gobierno. El cuidado escrupuloso del presupuesto es una obligación reglada.

La propuesta de derogación la propuso el fanfarrón de los Mochis y con eso logró convencer a buena parte del electorado para alzarse con el triunfo electoral en 2010. Pronto traicionaría al pueblo sinaloense al desdecirse de su propuesta. Lo irritante del asunto es que el hoy diputado y malovista Roberto Cruz, que en su momento calló la traición de Malova al pueblo sinaloense, hoy es un fiero promotor de la eliminación de la tenencia. Hipocresía y simulación son las divisas políticas de ese inestable individuo.

Ortega Carricarte tiene en sus manos la posibilidad de hacer un enorme servicio al pueblo sinaloense. Desaparecer el CODESIN le ahorraría al gobierno al menos 40 millones de pesos anuales y con eso contrarrestar el efecto de la derogación de la tenencia y le haría un enorme favor a su jefe el gobernador que está urgido de proveer beneficios tangibles y directos al pueblo de Sinaloa. Ortega Carricarte ya ha tomado ese tipo de determinaciones y no ha habido reclamo alguno, ni político, ni empresarial.

Al inicio de la administración se regresó a la administración pública sinaloense el impuesto local de ocupación hotelera, que las distintas asociaciones hoteleras manejan discrecionalmente ¿Por qué no hacer lo mismo con CODESIN? ¿Qué es lo que lo impide? ¿La oligarquía sinaloense? Un gobierno que se precie de demócrata no debe de gobernar para una elite, como la que se ha apropiado injustamente de las rentas que le corresponden a los sinaloenses.

Regresando a Javier Lizárraga después de su retorno del Japón ha anunciado con bombo y platillo que una empresa japonesa invertirá 12 millones de dólares en la construcción de un remolcador en Mazatlán. Cuando las inversiones en Querétaro, San Luis Potosí o Aguascalientes son de cientos de millones de dólares el Secretario de Desarrollo Económico pretende vender espejitos y para ello se apoya en una prensa obsequiosa urgida de anuncios.

Inversión que desde luego será a favor de algún empresario mazatleco parte del grupo compacto del Secretario Económico de Sinaloa. En el sexenio pasado se privilegiaron empresarios de los Mochis, hoy los favoritos están en el sur.

La agricultura y la economía sinaloense pasa por un mal momento, la ausencia de valores agregados nos tiene sumidos en los últimos lugares de desarrollo económico. La industrialización de Sinaloa duerme el sueño de los justos. Es urgente una nueva compañía local, nacional o extranjera que compita con MASECA (por poner solo un caso de inversión). La industrialización de los productos del campo debería ser la prioridad, no los negocios transitorios, con dedicatoria y sin un efecto de cara al futuro.

¿Sustentabilidad o Green washing?

La nueva Secretaría de Desarrollo Sustentable, Martha Robles es hora que no presenta un plan integral para el desarrollo sustentable de Sinaloa, para ello tuvo 6 meses del gobierno de transición y los 11 meses que van de este año.  Yo no entiendo por qué les gustan los cuenta gotas y no se deciden por presentar un documento integral para el cumplimiento paso a paso de los acuerdos multilaterales para los Objetivos de Desarrollo Sostenible del programa 2030 de la ONU y del que México es parte suscriptora. Adoran los seminarios y las ruedas de prensa para regodearse en sus egos. Son 17 objetivos claramente definidos (ir a google para su estudio), la Secretaria Robles acaba de presentar un seminario en el Instituto de Planeación de Culiacán que preside Juan Carlos Rojo Carral, sobre el programa Habitat de la ONU. Rojo Carral, es un buen teórico y un pésimo operador/ facilitador.  Las resultas del seminario ya han sido expuestas en otras ocasiones. Siguen insistiendo en los aspectos geo-referenciales de las ciudades, sin presentar hasta el momento acciones concretas para la mejoría de  la calidad de vida. La problemática urbanística y la calidad indigna de la vivienda no necesitan mayores explicaciones. Los indicadores están a la vista. Basta de exponer ” los por qué” dilatando ad infinitum los “cómo”. La Secretaria Robles debe de entender el nuevo concepto de sustentabilidad. Necesita informarse más al respecto para no estar dando de palos de ciegos. Es urgente detener la expansión de las ciudades para regresar a lo que los especialistas en la materia llaman ” Back to the centre” que significa regresar al crecimiento de las ciudades de forma vertical, para la generación de espacios de triple propósito  ( habitacional, laboral y de esparcimiento) aprovechando la disponibilidad de servicios (agua y luz) que son los que encarecen los desarrollos impertinentes fincados en las periferias que al final del día se convierten en pequeñas ciudades dormitorios con un enorme costo económico y ambiental. Robles no ha entendido de la importancia que tiene su cartera. Los esfuerzos de sustentabilidad deberían transversalizarse en toda la administración pública, de otra forma toda política de sustentabilidad que se confeccione será de nulos efectos sociales y la cartera que ella detenta un simple adorno y una táctica de “green washing” como se dice en el argot de estrategias de sustentabilidad retóricas y cosméticas.