Colapsa Nubia Ramos a El Fuerte

Luego de que hasta el año 2010 el municipio de El Fuerte fungiera como un polo turístico de interés para los extranjeros, la región se transformó en el epicentro del terror en donde la inseguridad, el desempleo, la migración y el despilfarro gubernamental se convirtieron en el nuevo rostro de la realidad que viven los ciudadanos del lugar.

La nomenclatura del caos se profundizó con la llegada de la alcaldesa Nubia Ramos Carvajal que no le ha  dado cuadratura a las acciones de gobierno y se colocó en el centro de la sospecha porque ha creado un hoyo negro con las finanzas municipales porque no ha transparentado los ejercicios financieros de su gobierno y tiene un mes se retrasa el pago de los salarios a los trabajadores de la comuna.

A pesar de la crítica situación no ha dado una explicación convincente de la realidad financiera al cabildo fortense y tampoco ha explicado los motivos por los que en los primeros 10 meses de su gobierno se perdieron 14 millones de pesos que debieron aplicarse en obra pública y que nadie encuentra.

Los estándares de calidad gubernamental se precipitaron con Ramos Carvajal cuyo catálogo de fracasos crece constantemente y levanta las sospechas de que está construyendo un patio trasero en el Congreso del Estado para que no la investiguen sobre la situación que priva  en los manejos de las finanzas municipales.

En suma, está creando una realidad virtual que le sirva como vía de escape o bien le permita encontrar una salida política al laberinto de problemas que enfrenta mediante la compra o adjudicación de una candidatura por parte del Partido Revolucionario Institucional.

Con más de 100 mil habitantes el municipio de El Fuerte enfrenta rezagos en obras públicas, así como en seguridad y el desempleo.

Ramos Carvajal está explorando terrenos fértiles de la arbitrariedad en obras públicas ya que sin concursar las obras ordenó la construcción de dos kilómetros de carretera hacia la comunidad de Chinobampo donde se inflaron los costos y alcanzaron los 9 millones de pesos.

Lo complicado del caso es que el dinero lo arrancarán del presupuesto municipal de alrededor de 270 millones de pesos  ya que la obra no fue concursada y en los secretos de su escritorio la alcaldesa esconde los propósitos y el grupo beneficiado con la obra.

En el municipio de El Fuerte las condiciones no están para el despilfarro ya que las carencias muestran que con el dinero que no se encuentran en las arcas municipales se pudieran haber construido 28 aulas educativas para dar solución a la demanda de los viejos edificios que albergan a estudiantes de las sindicaturas de Mochicahui, Constancia y San Blas y otras comunidades.

También alcanzaría ese dinero para construir dos plantas potabilizadoras con servicios de punta que solucionaría los reclamos de servicios en Tetaroba, Chinobampo, la Constancia, y Mochicahui.

Ante la proximidad de las fechas decembrinas, el dinero que no se halla por ningún lado en las cuentas fortenses y cuyo dato busca la comisión de fiscalización del cabildo, permitiría cubrir la demanda de aguinaldo de los más de 150 trabajadores sindicalizados de la comuna durante tres años consecutivos y permitiría incentivar un arreglo en los conflictos del ayuntamiento con el Instituto Mexicano del Seguro Social, y la Comisión Federal de Electricidad.

Entre la maleza que arropa a la administración municipal el Partido Revolucionario Institucional está siendo tomado como trapo sucio con el que la alcaldesa pretende limpiarse el polvo de sus manos ya que los dos primeros trimestres del año las cuentas públicas fueron aprobadas por los regidores del PRI y el voto en contra de los ediles de otros partidos representados en el ayuntamiento.

El tercer semestre entró en una fase crítica ya que los regidores del PRI mayoritearon para aprobar las cuentas irregulares, aunque hay que mencionar que el presidente de la Comisión de Hacienda y Fiscalización Antonio Cota siendo priista se sumó a los regidores contrarios votando en contra por temor a una persecución judicial por posible malos manejos.

Es decir no quiere poner sus barbas a remojar.

En el catalogó de fallas del ayuntamiento sobre sale  la situación crítica que viven alrededor de 60 agentes de seguridad pública municipal ya que sus salarios están siendo solventados por el gobierno federal mediante el sistema de subsidio a la seguridad pública de los municipios-SUBSEMUN-pero el ayuntamiento no está aportando su parte para enriquecer las condiciones laborales y en los expendios de combustibles les cancelaron el servicio.

Esta situación se torna peligrosa si se toma en cuenta que en el país existe una tasa de 17 homicidios por cada cien mil habitantes y que le ritmo anual indica que se terminara el año 2017 con más de 25 mil personas fallecidas con la marca del cuerno de chivo.

En el caso de El Fuerte está colocado dentro del radar de los municipios más violentos de Sinaloa y eso implica que si se descuida a los cuerpos policiacos se colocara a los ciudadanos en una ruleta rusa conformado por la inseguridad.

La vergonzosa situación del gobierno municipal fortense está golpeando colateralmente a la industria turística ya que de acuerdo a las estadísticas de la Coordinación de Turismo del estado de Sinaloa y organismos especializados en la materia el Fuerte no garantiza las mínimas condiciones de eficiencia en el servicio y eso está golpeando la afluencia de visitantes del extranjero ya que solo el cinco por ciento de los turistas que llegan provienen de otro países y el restos son paseante domésticos.

Contra los pronósticos pregonados en su campaña Ramos Carvajal no ha sido un imán para las inversiones y, por el contrario, se han perdido espacios laborales y priva la sensación en el sentido de que la promoción económica regional solo ha servido para apuntalar proyectos empresariales de políticos que juegan el doble rol de ser proveedores y clientes de la administración municipal.

La falta de empleo ha provocado que la migración social mantenga un ritmo ascendente y a causa de ello las poblaciones de Hornillos, Tetaroba, Jahuara primero y segundo entre otras comunidades que un tiempo vivieran una pujante economía se encuentren convertidos en zonas de migración constante donde el 50 por ciento de la familias se han ido por que no encuentran oportunidades de trabajo.

El paisaje de fracasos está en todas las esquinas del municipio de El Fuerte.