Caso “chapodiputada” cobrará factura al pan

Además, el azul aún paga alto costo por el maridaje con Malova; PRD sigue desintegrándose y MC no avanza

 La estrategia electoral del Frente Ciudadano por México para Sinaloa se verá afectada no sólo por el resquebrajamiento local de sus principales partidos. También está por conocerse el impacto que muy pronto tendrán las revelaciones que está haciendo Lucero Guadalupe Sánchez López en Estados Unidos sobre sus nexos con Joaquín Guzmán Loera y la trama que le permitió ser diputada local por Cosalá de la mano del PAN y con el conocimiento y visto bueno del gobernador Mario López Valdez en 2013.

Señalado ese vínculo como influyente en el ascenso político de la joven cosalteca para llevarla al Congreso del Estado, Acción Nacional y su participación en el gobierno de Malova, están por pagar facturas políticas por ese caso que tuvo resonancia internacional y que también influirá en los resultados del proceso constitucional que ya está en marcha.

La intervención del ex gobernador en las postulaciones de los partidos en que ejerció influencia, primero en su campaña y luego durante el sexenio, necesariamente tuvo entre sus bifurcaciones la aceptación de la candidatura de Lucero Sánchez, hecho que ya cobró parte de la factura por los errores con el resultado de los comicios del 2016, en los que el PAN cayó al tercer lugar entre las fuerzas políticas del estado.

Este es un expediente abierto y sujeto aún a aclaraciones que serán escabrosas, que por su naturaleza y efectos volverá a tener una mayor trascendencia, según implicaciones que se desprendan de la información acumulada a través de los interrogatorios al capo y a la ex diputada, que ya obra en manos del gobierno de Washington, mediante la cual las autoridades mexicanas podrán identificar con precisión los contactos políticos de ambos detenidos en manos de la justicia estadounidense.

Ella debió enfrentar el severo interrogatorio sobre la ruta que siguió su proyecto hacia la diputación, a partir de su relación con el líder del Cártel de Sinaloa hasta sus acciones como legisladora dentro y fuera del Congreso.

Entre los miembros del partido azul y del anterior gobierno que tuvieron conocimiento del apoyo externo a la después conocida como “Chapodiputada”, puede señalarse en primer término al ex presidente del Comité Directivo Estatal del PAN, Edgardo Burgos Marentes, y al ex jefe de asesores del gobierno del estado hasta febrero de 2013 y luego secretario de Desarrollo Económico, Roberto Cruz Castro, con vínculos en el partido azul en los gobiernos federales en manos de panistas. Cruz ha presumido de haber sido un colaborador muy bien enterado de las principales decisiones políticas de su ex jefe en la pasada administración estatal.

El caso no es expediente cerrado, aunque este sea el deseo de Acción Nacional y, por extensión lógica, de sus aliados que avanzan hacia una nueva edición de la alianza que realizaron exitosamente en Sinaloa hace siete años.

La crisis interna que vivió el partido al conocerse la relación de Sánchez López con el hombre más buscado en el mundo, así como el efecto Malova, provocaron el histórico desmoronamiento de sus estructuras en el estado y la pérdida de la poca credibilidad e imagen que aún quedaba luego de haberse involucrado en el apoyo a la candidatura del ferretero, quien ya ha sido señalado en medios informativos nacionales por mil millonarias desviaciones de recursos, sólo para alimentar las ambiciones de unos cuantos líderes codiciosos. Este es un asunto que puede ser el inicio de un rosario de acusaciones con base en el cúmulo de pruebas de que puede disponer la Auditoría Superior de la Federación y de la Procuraduría General de la República.

Aún están por comprobarse las mutuas acusaciones que se lanzaron jerarcas panistas, nacionales y estatales, sobre la “paternidad” del proyecto de la candidatura de Sánchez López, cuestionada y perseguida hasta el desafuero tras una filtración mediática de sus contactos con “El Chapo”.

¿HASTA DÓNDE APOYÓ RICARDO ANAYA (O LO ENGAÑARON) A LUCERO?

Ante el impacto del escándalo que trascendió las fronteras del país, el Comité Ejecutivo Nacional del blanquiazul decidió desaparecer la estructura del Comité Directivo Estatal. Una respuesta del estado al centro fue la acusación del ex coordinador de la bancada panista en aquella legislatura local, Guadalupe Carrizoza Cháidez, quien sostuvo públicamente que “el único “padrino” de Lucero Sánchez” fue precisamente el CEN.

En este señalamiento contra sus líderes nacionales, Carrizoza no hizo excepciones, de modo que puede darse por sentado que involucró al dirigente nacional y aspirante a la candidatura presidencial del Frente, Ricardo Anaya Cortés, quien debió al menos “palomear” la designación, engañado o enterado de la relación de Guzmán Loera en el caso.

Lo que declara la joven a sus captores en el vecino país del norte desvelará la verdad en toda su amplitud, incluyendo a los personajes políticos estatales y nacionales que se vincularon para hacer posible su candidatura, afectando considerablemente al partido, sea cual fuere el papel protagónico de los dirigentes que tuvieron conocimiento de la propuesta de la candidatura y del visto bueno o por lo menos conocimiento que exigía Mario López Valdez de todas las postulaciones de sus aliados, incluso del PRI.

En apoyo de esta aseveración, cabe una breve acotación sobre los nexos que han sido siempre indisolubles entre el ex gobernador y el partido tricolor, como bien lo reconoció César Camacho Quiroz, ex presidente nacional del partido.

Cabe recordar que en una visita a Culiacán el mexiquense encabezó a alcaldes y legisladores en funciones en la primera mitad del gobierno estatal, en una visita al tercer piso de palacio de gobierno, para disponer que reconocieran y se sometieran al liderazgo de Malova, acontecimiento que sorprendió a todos los priistas convocados, todos ellos electos en 2010.

EL PAN TIENE MÁS QUE PERDER EN SINALOA EN 2018

En marcha los procesos internos de los partidos para contender en las elecciones del 1 de julio próximo, el PAN es el partido político nacional que enfrenta el mayor riesgo en Sinaloa, no sólo por el contenido de aquel expediente, sino por el deterioro que el escándalo le ocasionó, agravado por la carencia de cuadros que tengan rostro no manchado por su colusión con el mal gobierno y el saqueo perpetrado en perjuicio del erario público estatal entre 2011 y 2016.

Lo previsible, de acuerdo con la ruta de este evento, es que aún no pagan todas las consecuencias de los errores políticos acumulados en los últimos ocho años, con el remate que constituye el caso Lucero Sánchez.

El Frente por México todavía no consolida la ramificación de sus acuerdos en los estados, aunque los integrantes de las cúpulas de los tres partidos ya formalizaron por separado que van en alianza hacia la elección presidencial.

La premisa que parece prevalecer es que el reparto de posiciones en las entidades dependerá de la fuerza y las posibilidades de triunfo de cada uno.

EL PAN PONDRÁ LOS NOMBRES, PRD Y MC, SUPLENTES Y REGIDORES

Sobre esta premisa, en Sinaloa las principales posiciones, casi sin excepción, serían para Acción Nacional, debido al debilitamiento crónico del Partido de la Revolución Democrática y a la evidente falta de estructuras del Movimiento Ciudadano.

Cada partido político del Frente tiene graves debilidades en la entidad. Las del PAN han sido comentadas por lo menos someramente.

El PRD, por su parte, vive los estragos de la diáspora que le causó el surgimiento de MORENA como nueva organización de izquierda que ejercer indiscutiblemente el liderazgo más fuerte de ese extremo entre las organizaciones políticas del país.

A nivel nacional, se prevé que el pacto, obviamente no hecho público, es que el PRD tendrá su “consolación” principal en la asignación de cuotas, con el ofrecimiento del PAN de respetarle su fuerza en Ciudad de México para elegir al candidato o candidata del Frente al gobierno capitalino. Pero ahí falta conocer el posicionamiento de la figura más relevante del sol azteca en estos momentos, Miguel Ángel Mancera Espinoza.

El MC tiene sus propios reductos, que no incluyen a Sinaloa, donde será “mano” en la repartición de espacios electorales.

Con base en el tamaño del bastión de cada uno en Sinaloa, queda claro que el PAN pondrá los nombres en casi todos los cargos a disputar, dejando a sus aliados el relleno de los espacios reservados a suplentes y a regidores, según el caso y lugar de que se trate.

SOL AZTECA AMENAZADO POR OTRA DESBANDADA QUE ALIENTA ROCHA

El sol azteca enfrenta otro desafío para el que aún no tiene respuesta o estrategia: es la amenaza de una desbandada final que promueve MORENA mediante la operación de Rubén Rocha Moya, aspirante a ser candidato a senador por Sinaloa con respaldo de Andrés Manuel López Obrador.

Los líderes morales del PRD, Audómar Ahumada Quintero y Juan Nicasio Guerra, abrumados por el peso de tantas derrotas en su historia, más la mugre que los impregnó en el tránsito por el gobierno malovista, siguen rutinas distantes de los retos decisivos que enfrenta el partido que han explotado desde su fundación.

Al parecer en espera solamente de la eutanasia política, dejan el escenario libre al trabajo de Rocha Moya, quien busca arrimar nuevos adeptos al “Peje”, mismos que puedan ser apoyos a su proyecto personal que no oculta, de pelear por un escaño, sea de mayoría o de representación proporcional.

Ahumada es visto como el jefe del PRD que deja a Claudia Morales, la nominal presidenta estatal del partido, la encomienda de una relegada “gerencia” encargada de cobros y pagos.

Juan Nicasio Guerra y su clan se dedican a los negocios que se multiplicaron con las bondades que derramó sobre ellos el malovato.

En el Movimiento Ciudadano, la cuota de pertenencia será pagada, como siempre, con el premio de la representación legislativa que corresponda al líder del momento, en espera de algún espacio adicional en la capital del estado. No pueden aspirar a más. Y lo saben.