¿Quién desafía a Daniel Amador Gaxiola?

“Topamos con el magisterio”, dirían quienes pretenden “monopolizar” reflectores mediáticos, levantan tempestades y agitan las aguas intentando arrebatar espacios políticos en zonas tradicionalmente minadas, donde los ánimos están sensibles y se exasperan con facilidad.

Daniel Amador es el blanco. No hay más. Pelea espacios: diputaciones locales, alcaldías, diputaciones federales y proyecta dejar heredero en el Senado de la República. Es del PRI. Y en el PRI hay interés por acabar con su cacicazgo político en el SNTE, concretamente en la Sección 53.

¿Quiénes son las manos que mecen la cuna contra Daniel Amador? ¿Quién es el que agita las aguas? ¿Quién es  osa desafiar al dueño plenipotenciario de la Sección 53 del SNTE, propietario de una insondable riqueza?

El pretexto para erosionar políticamente a Daniel Amador es la “lucha” por la reivindicación de los derechos de los jubilados y pensionados, que antes la abanderó el Movimiento Magisterial Sinaloense, a la que vinculan con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. Ahora la encabezan otras figuras incluso del PAN que encienden los ánimos y azuzan movimientos de “resistencia” y agresión física y verbal.

Vale la pena el repaso: el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, dijo que el sistema educativo se deterioró con los años y que los gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN) terminaron por “entregarlo” porque el Estado perdió la rectoría.

“A los gobiernos del PAN este problema se le agudizó y entregaron la educación pública, entregaron la educación de los niños y las niñas de México y ese sistema educativo quedó capturado y con eso vino un deterioro muy grande de las escuelas”, puntualizó.

Además -agregó- “eso tuvo consecuencia que como país nos retrasáramos en la innovación y en los cambios de las pedagogías más modernas y efectivas para tener una educación de calidad”.

Andrés Manuel López Obrador dijo que “mientras el PRI, el PAN y el PRD apoyaron la mal llamada Reforma Educativa, Morena fue el único partido que la rechazó, porque no tiene que ver con ampliar la cobertura y mejorar la calidad de la enseñanza; su propósito es someter al magisterio y avanzar en la estrategia neoliberal de privatizar la educación”.

Y reiteró: “por eso nos estamos comprometiendo a revisar la Reforma Educativa, la energética, la fiscal y las otras reformas nombradas como estructurales”.

¿A quién le asiste la razón? ¿A Nuño que representa la voz del PRI o a Andrés Manuel López Obrador que representa la voz de la llamada izquierda?

El caso es que en Sinaloa el magisterio vive momentos difíciles, más allá de cuestiones ideológicas. Un segmento de maestros inconformes con la no atención gubernamental aceleraron sus protestas.

En la coyuntura magisterial-electoral se metió el PAN. Son tiempos de muestreos. Se activó “Somos más de 53” que reclama pago de pensiones y jubilaciones. Es una ala de profesores que denuncian a Daniel Amador y al diputado local Silvino Zavala y otros funcionarios-maestros  incrustados en algunas nóminas de los ayuntamientos de Sinaloa.

Los acusan de que cobran pensiones muy altas y hasta dobles pensiones que “no corresponden” con la mayoría de los maestros jubilados y que no han sido dirigentes o tenido cargos políticos.

Son profesores que también señalan al actual dirigente de la Sección 53, Fernando Sandoval Ángulo, que -dicen- “en contra de los intereses de los maestros pretende reformas a la ley para ampliar los años de pensión de 28 a 33 en el caso de las maestras y de 30 a 35 años en los maestros”.

Los maestros del movimiento “Somos Más que 53” acusan también de terrorismo, acoso, intimidación, fraude y saqueo de los recursos de los maestros a través del ISSSTESIN y Fligosnte.

El Congreso del Estado es el foro que han tomado para desfogar su inconformidad, para regocijo de quienes pretenden capitalizar política y electoralmente la protesta y elevarse como “redentores del magisterio” sinaloense o cuando menos de los jubilados y pensionados.

El Legislativo es ya un pandemónium: rojos y blancos ya se liaron a golpes, empujones y mentadas. Los rojos son los llamados “Somos más de 53”, aplaudidos por quienes le apuestan a la anarquía en el Congreso y los blancos son de las huestes de Daniel Amador Gaxiola.

La asonada es contra Daniel Amador, plenipotenciario dueño de la Sección 53 del SNTE. No hay duda. Le están mojando la pólvora.

El complot no es ni siguiera contra los diputados del PRI. Es directamente contra Daniel Amador que reclama posiciones política-electorales para su grupo político y no exige cualquier cosa: quiere alcaldías, diputaciones locales y federales y seguir gozando del Poder en el Senado de la República.

El reinado de Daniel Amador está otra vez a prueba.

Quienes mecen la cuna, quienes agitan a los maestros dirían “topamos con el magisterio”. O más bien: topamos con Daniel Amador, cuya estructura territorial, hasta ahora, está por encima de “Somos más de 53”, que han tomado como su centro de escándalos el Congreso Local.

Civilidad señores del magisterio. Civilidad diputados de todas las fracciones parlamentarias. El espectáculo es denigrante. Revela nada más el voraz apetito de varios actores políticos.