Los “ismos” se niegan a morir..!

El “ismo” puede ser entendido como una forma de sustantivos que suelen significar doctrinas, sistemas, escuelas o movimientos. En el caso que nos ocupa, nos referimos a corrientes políticas cuyo movimiento pretende subsistir más allá de sus tiempos políticos naturales.

En México no han sido muy comunes este tipo de ismos y solo recordamos la pretensión de Carlos Salinas de Gortari en sus tiempos de Presidente que pretendió extender el salinismo por lo menos a tres sexenios más imponiendo sucesores para seguir mandando él, a lo que opuso Luis Donaldo Colosio cuando se dio cuenta de lo que tramaban su jefe y el asesor salinista Joseph Marie Cordova Montoya, rompiendo con ellos en aquel histórico discurso del 6 de marzo de 1994.

Eso le costó la vida.

Fuera de eso en cada sucesión presidencial priista, si bien el Jefe de la Nación impone candidato, este se desliga más pronto que temprano.

En el caso de los panistas, Felipe Calderón se le rebeló al Presidente Vicente Fox y le ganó la candidatura para llegar a la Presidencia. Truncada quedó la idea de prolongar el mandato satisfaciendo el sueño de Martha Sahagún roto por el hijo desobediente.

En el caso de Sinaloa hasta antes de Juan S. Millán nadie pudo imponer sucesor.

Leopoldo Sánchez Celis trató de heredar a su compadre Miguel Leyson Pérez, pero se impuso la sugerencia de Antonio Ortiz Mena al Presidente Gustavo Díaz Ordaz y el sucesor fue Alfredo Valdez Montoya, amigo personal del dos veces Secretario de Hacienda.

Valdés Montoya impulsó al Ing. Ernesto Ortegón Cervera, pero el hábil, entonces Senador, Alfonso G. Calderón se valió del líder de la CTM Fidel Velázquez que le pidió la candidatura para el ex obrero del ingenio Mochis al Presidente Luis Echeverría Alvarez. Y así llegó Calderón como primer Gobernador surgido de las filas obreras de la CTM.

Calderón tenía como as en la manga al Ing. Lázaro Ramos Esquer pero ni al arrancadero llegó porque la sucesión recaería en el Secretario de la Reforma Agraria Antonio Toledo Corro, amigo personal del Presidente José López Portillo.

Toledo Corro Gobernador no alentó esperanzas a nadie. Se dedicó a gobernar y conocedor que ha sido del sistema político mexicano esperó los tiempos de la decisión presidencial que se suponía era en favor de Ernesto Millán Escalante pero una jugada de Carlos Salinas de Gortari sacó de la carrera presidencial a Francisco Labastida Ochoa y lo mandó a suceder al “Tigre de Escuinapa”.

Labastida Ochoa también jugó con el score y no pretendió dejar sucesor, esperando la decisión presidencial que recaería en el Ing. Renato Vega Alvarado.

La enfermedad de Renato en la recta final de su mandato no le permitió buscar impulsar sucesor y de hecho el timón del gobierno sinaloense lo condujo el Dr. Francisco Frías Castro desde la Secretaría General.

Llegaría entonces el segundo dirigente obrero que asumiría la gubernatura de Sinaloa, Juan Sigfrido Millán Lizárraga que le ganó la carrera por la candidatura a Lauro Díaz Castro, el candidato de Labastida por ese entonces Secretario de Gobernación.

Con Millán surge el primer “ismo” de Sinaloa pues mientras gobernaba observaba y analizaba el futuro.

Los tiempos políticos habían cambiado en México al caer el PRI y asumir la Presidencia de la República el panista Vicente Fox Quesada.

Los Gobernadores priistas quedaron en libertad para decidir la sucesión.

Millán tenía en la mira para sucederlo a Abraham Velázquez Iribe, su amigo y colaborador de muchos años, pero por problemas de salud que pasaba éste, se decidió por otro de sus amigos y colaboradores, Jesús Aguilar Padilla cuya carrera política iba muy cercana a la del rosarense.

Buscaba afanosamente también la candidatura priista Mario López Valdez, Malova, por ese entonces Alcalde de Ahome.

Pero la decisión favoreció a Jesús Aguilar Padilla y con ella dos compromisos:

Para Velázquez Iribe la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas y para Mario López Valdez la Secretaría de Planeación y Desarrollo en la administración de Aguilar Padilla.

Para convencer a Malova Millán le ofreció apoyarlo para el siguiente sexenio.

De haberlo logrado prolongaría el millanismo por dos sexenios mas.

Nada mas que, si bien Aguilar Padilla le concedió las dos posiciones principales y otras más de niveles inferiores, ya en marcha el sexenio aguilarista el gobernante imprimió su propio sello a su mandato y se desligó de la línea que pretendió imponerle su antecesor y ex jefe.

Las relaciones se enfriaron y se rompió el ismo millanista.

Al devenir la siguiente sucesión las relaciones Millán-Aguilar llegaron a punto de congelación cuando el cosalteco-angosturense se inclinó por Jesús Vizcarra Calderón para la sucesión vía la candidatura priista.

Cumpliendo su compromiso con Malova Juan Millán abrió su juego y lo “destapó” en una  comida con empresarios y líderes políticos en el evento llamado el “farallonazo” porque tuvo lugar en el restaurante “El Farallón” de Los Mochis.

Ahí comenzó el rompimiento entre los dos amigos de la juventud y la división del PRI.

Millán tenía acotados mandos políticos del PRD, PT y Movimiento Ciudadano. Intentó con el PAN para armar una alianza, pero los mandos locales que presidía Francisco Solano se opusieron. Incluso Solano declaró que le atrancaría la puerta a Malova para que no entrara.

Pero hubo dos factores favorables para que Malova se cobijara también con las siglas del PAN: Heriberto Félix Guerra que había sido derrotado por Aguilar Padilla y era Secretario de Desarrollo Social en el gabinete de Felipe Calderón y Gerardo Vargas Landeros que tenía amistad con el michoacano desde sus tiempos universitarios.

Así, empujada por Millán Lizárraga se integró por el PAN, PRD y MC la coalición “El cambio es ahora por Sinaloa” para la candidatura de Malova al gobierno del Estado y la alianza  del PAN, PRD, PT y MC “Cambiemos Sinaloa” para las candidaturas a Presidencias Municipales y Diputaciones locales.

Los resultados ya los conocemos. Para desgracia de Sinaloa ganó Malova.

Todo parecía indicar que el millanismo regresaba y Juan Millán volvía a ser el de las decisiones políticas.

Pero no. Millán mantuvo bajo perfil. Se reunía al principio semanalmente con Malova Gobernador, pero al paso del tiempo López Valdez comenzó a volar solo y no escuchar los consejos de Millán pero atendiendo los de Gerardo Vargas Landeros.

Al comenzar a aflorar la corrupción en el gobierno malovista Millán se deslinda totalmente.

Surge entonces el malovismo pero dirigido por el Secretario General Vargas Landeros.

Y mientras Malova se dedicaba a bailar y satisfacer los caprichos de amistades, cediendo oportunidades de “negocios” y obsequiando obras millonarias a los “cuates”, Gerardo Vargas Landeros operaba la política estatal sembrando y fertilizando su grupo del Trébol.

Vargas Landeros logró mantener su afiliación al PRI y aspiró fuertemente a suceder a Malova pero la carrera la ganó el mazatleco Quirino Ordaz Coppel que entró al final de la ruta de la sucesión.

A cambio, Quirino y el PRI cedieron al grupo malovista-gerardista algunas posiciones electorales, especialmente en Ahome y algunos otros municipios.

Hoy, en vísperas de las elecciones del 2018 el grupo malovista integrado en el Trébol busca nuevas posiciones, entre ellas una Senaduría, alguna que otra diputación federal, alcaldías y diputaciones locales.

Algunas de las cartas que colocaron el 2016 son sólidas, pero se han cuidado de trabajar de acuerdo con el Gobernador Ordaz Coppel a quien le otorgan respeto y lealtad.

Otros, públicamente han declarado su lealtad a Malova y su corriente, minimizando el poder de decisión y de veto que tendrá Quirino Ordaz en su momento.

El malovismo no entiende, o no quiere entender que los tiempos han cambiado, que la fuerza que llegó a tener ya no es la misma.

Se niega a entender lo que la historia ha escrito: los tiempos cambian, cada ciclo tiene su principio y su fin y lo que ayer fue no será.

José Ángel Sánchez López

Con 59 años de experiencia periodística, fue director de El Debate de Culiacán, El Diario de Culiacán y El Sol del Pacífico. Ha extendido su experiencia a varios noticieros de radio, aportando sus analisis y reflexiones.