Esfuma Anur cuotas

Viola  Derechos Humanos de productores agrícolas

La Asociación Nacional de Usuarios de Riego está convertida en la fotografía de la corrupción ya que en clara violación a los Derechos Humanos los productores agrícolas los obligados a aportar cuotas para el sostenimiento de esta organización sin obtener ninguna contra-prestación, en tanto que las exigencias de que el reelecto presidente del ANUR. Quintín Suarez Andujo, transparente los manejos financieros se atoran en las dependencias del gobierno federal que no han podido explicar  las razones del contrabando de agua que se practica en Sinaloa y en otros estados de la república.

Quintín Suárez Andujo se acaba de reelegir en un proceso amañado que mando la lectura de una “mafia nacional” que controla el agua y los módulos de riego para el florecimiento del latifundio y distritos de riego no registrados en la Conagua. La ANUR se mutó en la gallina de los huevos de oro por que sin rendir cuentas a nadie recibe cuotas de los productores agrícolas de Sinaloa, Chihuahua, Jalisco, Sonora, y otras entidades federativas  por concepto de la autorización de agua para la explotación de los terrenos.

Detrás de la fachada de la Asociación  Nacional de Usuarios de Riego se esconden un laberinto de complicidades en la que se encuentran involucrados funcionarios de la Comisión Nacional del Agua, Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero, Redes Mayores de los valles agrícolas, distritos de riego y módulos de usuarios de las principales regiones productivas del país, que se reparten los ingresos por concepto de cuotas y no se abren a una investigación para conocer el destino de los recursos aportados por los agricultores sociales y privados.

En Sinaloa se destinan a la producción anual más de un millón 200 mil hectáreas. Campesinos y agricultores aportan 120 pesos por hectárea como cuotas para para el sostenimiento de la ANUR.

A los productores del sector social y privado no se les tomó en cuenta en lo individual para acordar o negarse a que se les descuente dinero para el sostenimiento del organismo que tripula Quintín Suarez Andujo y se percataron de que les quitaban su dinero al acudir a los módulos de riego a solicitar los permisos de agua para explotar sus terrenos. Es decir se les impuso a raja tablas.

En los organismos sociales y privados nunca se realizó alguna asamblea para consentir o rechazar la cuota pero los dirigentes de los módulos de riego de Sinaloa aportaron su padrón de usuario para darle cuerpo a la Asociación Nacional de Usuarios de Riego y así crear una ruta der enriquecimiento con fachada de legal pero que en realidad es el camino torcido para especular con el agua y explotar a los productores.

La maniobra tiene como telón de fondo el silencio de los presidentes de los módulos de riego de Sinaloa que perciben una comisión económica canalizada por el organismo que encabeza Suárez Andujo para que no metan ruido y amortigüen los reclamos de los productores sociales y privados.

La sustancial utilidad de la ANUR detonó la ambición económica de Suárez Andujo que llego a la presidencia del organismo por un periodo administrativo pero se niega a abandonar su cargo optando por reelegirse en tres ocasiones.

En el país la Asociación Nacional de Usuarios de Riego se alimenta de programas auspiciados por la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero, pero los proyectos no llegan a las bases campesinas ni a los agricultores de baja escala ya que se atoran en personajes expertos en desvíos de proyectos gubernamentales.

En el llano social los reclamos de que se corte la estafa con rostro de cuota para la ANUR ya llegó a oídos del director general  de la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero, Mario Zamora Gastelum cuyo proyecto para convertirse en senador de la republica pudiera descarrilarse debido al malestar que priva en la zona productora de la entidad.

Mario nada se dedica a engordar la riqueza de los dirigentes de los módulos de riego privilegiándolos con créditos en espera de que les otorguen apoyo para sus proyectos políticos. En tanto, el presidente de la Comisión de Comisión de Recursos Hidráulicos, Aarón Irízar López nada más gala agua su molino y aprovecha la explotación de los productores para negociar posiciones políticas para su gente. En Sinaloa ya tomó como propiedad privada la CONAGUA en donde uno de los suyos realiza grandes negocios distribuyendo los contratos para la ejecución y rehabilitación de obras hidráulicas.

El clamor de los productores es un grito en el desierto porque el director general de CONAGUA  Roberto Ramírez de la Parra le saca la vuelta a sus reclamos y el propio Quintín Suarez Andujo explota terrenos colocados en la zona norte de Sinaloa que no está autorizadas para recibir agua.

En suma lejos de combatir la ilegalidad la fertiliza.

Detrás y enfrente del manejo sucio de la administración del agua se esconde el pivote de las sociedades de responsabilidad limitada conocidas como Red Mayor desde donde se apuntala el disfraz que se utiliza para aplicar las cuotas forzadas a los productores agrícolas.

A la Red Mayor del Valle del Fuerte se le reconoce sus aportes para que más de 50 mil hectáreas colocadas en zonas prohibidas se les brinde la infraestructura necesaria para la explotación del campo y existen casos en los que en temporada de escases de agua se brinden los servicios durante todo el año en terrenos colocados en regiones donde antes se les negaba ese derecho.

Suarez Andujo es de los privilegiados ya que explota terrenos fuera de las zonas de servicio.

El caso bien podría encuadrar en una investigación profunda de las autoridades judiciales ya que la operación de sistemas de agua fuera de los distritos de riego encuadra en la violación al artículo 225 de la Ley Federal de Derechos pero el tejido del sistema político y gubernamental muestra descomposición ya que no se ha abierto una ruta de defensa del agua y de los productores a los que les aplican cuotas que nunca consintieron.

En el estado de Sinaloa se calcula que en global son más de 120 mil hectáreas las que se explotan en terrenos ilegales y que la nación deja de percibir mas de mil 200 millones de pesos anuales por los desvíos del agua que se practican a la vista y simulación de funcionarios de CONAGUA, módulos de riego y redes mayores.

Todo ello ocurre en un entorno de manejos sucios.