El PAS en el Congreso

Siempre al interior de la UAS se tenía como justificación y pretexto, para no salir a participar políticamente fuera de sus muros, el bienestar de la institución; como argumento se advertía que al invadir los universitarios un terreno ya ocupado por la clase política, se producirían fricciones que llevarían a una intervención abierta del estado; el diluvio pues.

Han pasado varios años ya desde que un universitario, Héctor M. Cuen Ojeda para ser bien concretitos, decidió poner en duda esa verdad histórica y la desafió, demostrando con ello que la premisa estaba equivocada: supo leer que la estatura moral de la clase política sinaloense (junto con el resto de la mexicana) se había desplomado, dejando a la ciudadanía sin perspectivas de cambio.

Ver a Víctor Antonio Corrales Burgueño, al tomar posesión al frente de nueva mesa directiva del congreso de sinaloa, lo menos que se puede comentar es la sensación de que se le restituye a esa institución algo de la dignidad perdida; la llegada de corrales a esa posición no es poca cosa, al menos es más, mucho más, que el simple carácter de “histórico” nomás porque nunca había ocurrido antes, como tratan muchos de reducirlo para evitar la parte en verdad trascedente del hecho; Víctor Antonio Corrales Burgueño no es el político desagradable y marrullero tipo chuyquiqui hdez, quien tan triste papel desempeñara como mozo de estribo del malovismo, muy al contrario, el arribo de Corrales nos obliga a preguntarnos cuántas veces en el Congreso sinaloense han ocupado posiciones destacados personajes que ostenten el grado de Doctorado y además exrector, investigador en ciencias sociales y cualquier cantidad de reconocimientos académicos ; sospecho no son muchos.

Hoy, la UAS le entrega a la sociedad sinaloense los cuadros que reavivan la posibilidad de que a las altas esferas políticas, arriben los mejores, los más preparados en lo académico y con ideología cuya matriz es preponderantemente de izquierda, por lo que sí es viable ocurra en nuestro estado un cambio en serio y verdadero, que nos permita salir del socavón en que estamos metidos por lo menos desde el año 2008, en que inició un declive económico que aún no acaba, sin dejar de mencionar la pendiente moral en que estamos desde mucho antes.

No es poca cosa tampoco, que frente a la próxima contienda electoral las principales fuerzas nacionales busquen una alianza en lo local con el PAS, pero la respuesta que han recibido, no precisamente un sí o un no, les ha puesto los pelos de punta: el PAS ha sido claro en lo público y en lo privado, al afirmar que cada cosa en su momento, pues como organización partidaria local tiene su propia agenda, sus propias prioridades y sus propios objetivos, todo esto en sincronía con la población sinaloense y sus necesidades, principios que desde sus inicios han sido observados con una rigidez inusual, muy al contrario de lo ocurrido en otras organizaciones y partidos, que desde mucho atrás decidieron anteponer sus intereses grupales a los de los sinaloenses.

Ni modo, ahora sí se cosecha en estricto lo que se siembra.

Jorge Aragón Campos

Jorge Aragón ha ejercido el periodismo radiófonico, televisivo y escrito. También ha publicado novelas, ensayos y artículos científicos. Sus columnas tocan temas que van desde lo político hasta lo cultural.