El candidato presidencial y EPN pondrán candidatos priistas al Congreso

Posiciones en municipios y legislativo local, en el tercer piso, no en el PRI

¿Quién pone orden dentro de la clase política priista de Sinaloa? Aún no llega el momento de las definiciones y ya está hirviendo el caldero donde se cocinan las fórmulas partidistas que serán las contendientes a los cargos de elección popular a disputar el año próximo.

Como es tradición en ese partido al final de un sexenio, el candidato presidencial pondrá los nombres de los contendientes a los escaños y la mayoría de las curules. Esta vez, sin embargo, el presidente Enrique Peña Nieto decidirá casi todas las posiciones para tratar de mantener la mayoría tricolor en las dos cámaras con quienes deberán defender las espaldas del actual ejecutivo luego del relevo constitucional.

Así será esta vez, primero, porque algunos de los aspirantes a ser candidatos a la “grande”, Meade, Nuño y Narro, principalmente, carecen de oficio político y de conocimiento de los perfiles más convenientes, por la pulverización del requisito de la trayectoria de partido.

En los estados, los gobernadores priistas tendrán su cuota de posiciones, principalmente para los ayuntamientos y el Congreso local, con una “agencia” de colocaciones que despacha en el tercer piso y no en el CDE del partido, por el ya conocido desconocimiento de Carlos Gandarilla de los activos confiables en cada municipio. Ahí funcionará sólo una “oficialía de partes”. El junior carece de mando y de visión, pero le sobran ambiciones.

En Sinaloa, las ansias son mayores y de más peso que la prudencia, como se concluye al observar la frenética circulación de los aspirantes por los pasillos donde se depuran las listas de pre-precandidatos. Y estos, son cientos, en cantidad imposible de exponer en un espacio periodístico. Pero hay cuadros visibles por su protagonismo madrugador.

Es el caso de Aarón Rivas Loaiza, quien aspiró a la presidencia municipal de Culiacán, pero debió conformarse con una diputación local, encaminado ahora hacia una curul en San Lázaro.

Irma Tirado Sandoval también aspira a un “ascenso”, que llenaría con la presidencia municipal de Mazatlán y si la obligan a una consolación pediría una diputación federal, aunque volverá a encontrarse en el camino de esas opciones a Maribel Chollet, que asegura tener más votos que su compañera de partido, y a Margarita Villaescusa, a quien le pesa la sombra sobre su procedencia malovista.

La síndica procuradora de esta capital, Sandra Judith Lara, tiene su propio proyecto: regresar al Congreso del Estado, esperando ser la sucesora de Irma Tirado Sandoval, esperando ser protagonista destacada en el 2021.

Diana Armenta Armenta, presidenta de Guasave, admite sus limitaciones para responder a las expectativas de un pueblo que esperaba algo diferente al caos financiero que propició la administración de Armando Leyson Castro. Su alternativa es volver al palacio legislativo, pero ya no por una suplencia temporal., como fue a mediados del sexenio pasado. Pero es un activo tricolor devaluado.

El escenario obliga al PRI a buscar otra opción para ese municipio, en la que trata de crecer -sin futuro inmediato- el yerno del senador Aarón Irizar López, el diputado local Feliciano “Chanito” Valle; pero, una cosa es pedir una silla en el Congreso y otra la presidencia municipal, porque el “padrino” va de salida y porque el pupilo no ha crecido en la representación popular. José Menchaca puede ganarle la carrera por la postulación.

Alvaro Ruelas Echave siente que su plan de reelección puede encontrar resistencia en su propio grupo político, por lo que se incluye también entre los prospectos a una diputación local.

El ex alcalde Arturo Duarte García es otro malovista que trata de conseguir una curul federal, pero puede ser más un problema que una solución para el partido.

En el círculo de los alcaldes en funciones, Jesús Valdés Palazuelos ha declarado que jugará en la posición que le asigne el “director técnico” del PRI, reconociendo que aspira a ser candidato a senador, con plan B en un trienio completo en la presidencia municipal y con menos lastre financiero.

Fernando Pucheta ha decepcionado a todos en Mazatlán y sus pleitos con los periodistas y otros sectores de su plaza indican la soberbia y la arbitrariedad que lo convierten en una mala opción para otra oportunidad electoral.

En El Fuerte, Nubia Ramos Carvajal es empujada por los malovistas a buscar la diputación federal por su distrito, pero ella aspira a gobernar durante un periodo constitucional completo, igual que la corte de lambiscones que viven a su lado del exiguo recurso financiero que les dejaron rapaces administraciones panistas y priistas.

Carlo Mario Ortiz ha sido una decepción mayúscula en Salvador Alvarado. El municipio de fuerte impulso económico hasta antes del aciago sexenio malovista, siguió en la inercia de desarrollo cero con el ex funcionario estatal. Guamúchil es un “santuario” de la delincuencia de todas las jerarquías, hasta de los huachicoleros.

Además, la inseguridad se ha incrementado a niveles sin precedentes por la falta de empleos y el vacío de autoridad que agobia a la sociedad. Si Liliana Cárdenas, otra aspirante, dejó un municipio en crisis financiera, económica y de seguridad, el ex subsecretario de Obras Públicas del estado no fue la solución que se esperaba.

En Navolato, Rigoberto Valenzuela ofreció mucho y ha cumplido muy poco. Su gobierno es una “sopa de lengua” que ha decepcionado a la población que recibió del alcalde la promesa de muchas vialidades, más seguridad y fomento al deporte, además de una transparencia prístina. Ni aquello ni esto, de parte del demagogo presidente.

La “tierra de los generales”, Sinaloa municipio, es ahora predio de chambones y chambistas, pequeños “sargentos” al servicio de caciques que los mueven como títeres en la alcaldía, como antes fue Aarón Verduzco Lugo y hoy es María León Rubio. La permanencia de los dueños del territorio que también es dominio de la delincuencia, puede favorecer la continuidad del mismo clan al frente de la presidencia, aprovechando la debilidad y los negros precedentes de la oposición, principalmente de los Rubio. Aquel es un pueblo en desgracia crónica y sin esperanzas de un mejor futuro.

CUIDADO PRI Y PAN EN GUASAVE: en las próximas elecciones de gobierno municipal puede darse un precedente histórico, de que un candidato independiente gane el cargo ejecutivo, si los priistas vuelven a dividirse. Eleno Flores volverá a registrarse para competir por la alcaldía y detrás de él se mueve una maquinaria engrasada por recursos privados capaces de comprar o de ablandar voluntades y votos.

FRACTURA ENTRE DIPUTADOS LOCALES MALOVISTAS es más evidente a medida que avanza el proceso electoral 2017-2018.

Es la lectura de la réplica del legislador priista, ex jefe policiaco no muy eficiente ni transparente, Marco Antonio Osuna Moreno, al referirse a “la pérdida de memoria” del panista Juan Pablo Yamuni, al quejarse de los desvíos de recursos financieros que afectan la marcha del estado. Ambos legisladores comieron de la misma mano y hoy son adversarios.

Dice Osuna que Yamuni se olvida que fue parte del régimen que malgastó a manos llenas y que nunca lo observó siendo el encargado de la rendición de cuentas y de la transparencia en el pasado gobierno.

Este cruce de palabras nada propio entre miembros del mismo club indica que Yamuni trata de lavar la cara sucia de vergüenza y el pésimo comandante de policía en Ahome, que también pretende una diputación federal, le recuerda que fue parte del mal gobierno pasado.

Peores señalamientos están por escucharse en las próximas semanas entre los “compañeros” de ayer.