Sinaloa y el 2018

Comienzan a aparecer agoreros con pronósticos en cualquier cantidad de sentidos, sobre las implicaciones que el sismo de la semana pasada tendrá sobre las elecciones del año entrante, lo cual está bien, es para eso que sirve el análisis político: para prever. Por lo mismo, el manual aconseja, a todos los que pretendemos atisbar al futuro, remitirnos al pasado.

Yo pensé que el 2006 había sido el momento más alto de López Obrador, pero sospecho me equivoqué, en descargo pregunto ¿alguien previó en lo que desembocaría el regreso del PRI a Los Pinos?  La verdad es que sí, hubo más de una voz autorizada que con anticipación nos advirtió sobre quién era Peña nieto y lo que representaba, pero nadie quiso creer (¿quisimos?); razones sobran, la principal se llama Felipe Calderón, quien al menos a mí me tenía harto con sus estupideces y su corrupción descarada, nunca vista para aquella época, hoy rebasada con creces por su sucesor.

Ni modo, pero vámonos a los escenarios del año entrante para Sinaloa.

El PRI nacional siempre hace lo mismo en cada elección federal, especialmente cuando está en juego la presidencia: todo lo subordina al fin mayor. Esta vez le apostó a dividir la elección en tercios, promoviendo la formación de un frente amplio PAN – PRD – MC, dejando en reserva sólo al verde para una posible alianza. El PT ya ni sé si aún existe.

La estrategia nacional priista está teniendo ya consecuencias en Sinaloa, donde en lo local se vislumbra una elección a cuartos, es decir para diputados y alcaldes, que no es poca cosa, entre MORENA, PRI, Frente y PAS. Cada una de las fuerzas se verá frenada o impulsada en sus aspiraciones en función de los candidatos presidenciales, donde el único que está definido es López Obrador, de quien haciendo una valoración honesta y objetiva, sobre la base de lo ocurrido en el 2012 aquí en Sinaloa, donde el factor peje jaló una votación del 30%, permite anticipar que va a crecer aún más, la pregunta es a costa de quién.

Mi pronóstico es que pocos estados tendrán las particularidades de Sinaloa en la elección, por lo que debe analizarse sobre la base del método del caso, donde las variables nacionales dejan de operar para subordinarse a las locales, de ahí que el primero en perder puntos será el Frente opositor, pues a como se está viendo todo el PRD (salvo Audomar, a quien ya no lo quieren ni en su casa, sospecho) acabará mudándose a MORENA, o sea que votos de izquierda van a captar muy pocos y habrá que ver cuantos del PAN optaran por el voto útil para parar a López Obrador, es decir votarán por el PRI; por otra parte, en Sinaloa el voto priista presenta una tendencia irreversible hacia la disminución, por lo que la duda es si los votos útiles que pudieran caerle serán suficientes para compensar la pérdida esta vez, cosa que dudo pues el voto de castigo va a estar de pronóstico reservado. La gran duda, otra vez, es el PAS y creo de nuevo nos va a sorprender para bien, creo irá sólo en lo local y quizá aliado en lo federal…quizá.

Lo que desde hoy sostengo, es que aquí habrá más voto cruzado que voto útil, sobre todo para las posiciones locales, de ahí que los partidos deberán revisar con lupa a cada candidato, porque serán ellos y ningún otro factor más, lo que decidirá entre triunfo o derrota.

Interesante, a no dudarlo.

Jorge Aragón Campos

Jorge Aragón ha ejercido el periodismo radiófonico, televisivo y escrito. También ha publicado novelas, ensayos y artículos científicos. Sus columnas tocan temas que van desde lo político hasta lo cultural.