Salvador, Camargo y Nolasco

En el priismo hay una regla de oro que se ha acatado por generaciones: “ Hay que aguantar la vara”.

Muchos personajes del tricolor han dado muestras de disciplina y de sumisión a las decisiones cupulares, cuando no han sido los elegidos, cuando de la noche a la mañana se les han caído candidaturas a gobernador, diputaciones, senadurías y alcaldías.

Esto nos recuerda una anécdota registrada en el sexenio de Miguel de la Madrid, cuyo principal protagonista fue nuestro paisano sinaloense, originario de San Miguel Zapotitlán. Se trata de Salvador Robles Quintero, ya desaparecido, quien a fuerza de voluntad y de mucho esfuerzo logró titularse como licenciado en economía, incursionando en política  con tan buena suerte que fue llamado por Rodolfo Echeverría, hermano del presidente Luis Echeverría, para que se hiciera cargo de la gerencia del Banco Cinematográfico, siendo después diputado federal por el DF, mas tarde  diputado federal por el primer distrito de Sinaloa, acariciando entonces la posibilidad de alcanzar la gubernatura, quedando  frustrado su proyecto.

Salvador hizo en Sinaloa como candidato a diputado federal una campaña  con mucho ruido, con muchos reflectores de la prensa local y nacional, como anunciando que iba firme por la gubernatura.

En este ambicioso proyecto fue apoyado no solo moralmente, sino también  económicamente, por su compadre Armando Gastélum Cota, el poderoso líder campesino cañero, que buscaba  con el respaldo de Salvador por lo menos una diputación local o federal y desde luego la liga de Comunidades Agrarias.

El sueño de Salvador no se cumplió. Luego se apuntó como candidato a dirigir la CNC  nacional. Y cuando ya tenia el aval de su compadre Miguel de la Madrid y ya con el discurso elaborado para asumir al dia siguiente tan importante representación, desde Los Pinos le comunicaron una horas antes, de que el bueno iba a ser el líder campesino veracruzano, el llamado Tigre Posadas.

Ese día que recibió la mala noticia, Salvador convivia con su compadre Armando en un lugar del DF,  CELEBRANDO DE ANTEMANO EL ESPLENDOROSO PANORAMA POLITICO QUE SE AVIZORABA PARA AMBOS.

Luego de escueto mensaje que anuló un ansiado proyecto político, Salvador lloró de rabia e impotencia, echando madres  contra lo que consideraba una injusticia y una puñalada trapera.

Ya un poco repuesto emocionalmente y con los estragos todavía de la cruda, se dio un baño y  se vistió  con ropa para tal ocasión.

—Listo compadre, vámonos al acto a acompañar al Tigre. En esto no hay mas que aguantar la vara. Asi funciona el sistema priista. Te trata muchas veces generosamente, pero también te quita y te cierra las puertas.

Salvador ya falleció, victima de un virus,  y Armando, su compadre, sigue en la política muy campante, brincando de un cargo a otro.

Gastélum le tenia mucha fe a Robles Quintero, apostándole todo su capital cuando el hijo del legendario Lencho Robles, siendo diputado federal, buscaba la gubernatura.

Para su mala suerte se atravesó  Pancho Labastida, a quien le dieron la gubernatura como premio de consolación, cuando se alborotó por primera vez como aspirante presidencial.

EL COMPADRE INCOMODO

Con Guadalupe Camargo se cumplió el dicho de que ‘’no hay compadre que no haga daño’’. Y vaya que hizo tanto daño, que dejo a la Universidad Autonoma Indigena de Mexico-ahora UAIS- saqueada, en bancarrota, con adeudos millonarios que hasta demandas judiciales ha tenido que sortear la actual rectora.

Compadre y amigo del alma del ex gobernador, Camargo convirtió a la UAIM en un inexpunable hasta para la prensa, en un feudo familiar y de amigos, floreciendo la corrupción y el nepotismo e implantando una política de terror y de represión contra quienes no comulgaban con sus mezquinos intereses.

Tanto poder tuvo que ni al titular de la SEPYC      le hacia caso. Se jactaba que todos los acuerdos .  sobre la institución los tomaba directamente con el gobernador. Era al único que le rendía cuentas.

El maestro en ciencias, como muchos funcionarios y políticos, menospreciaba a la prensa. Dirigió la institución alejado de los medios. Para no pagar publicidad, creó su propio medio para la difusión de los programas de la Universidad, con costos inflados, desde luego, que representaba jugosas ganancias.

Puso asi fin a los contratos de publicidad y apoyos a la prensa, bajo el argumento que había recibido  la institución tan quebrada que tuvo que implantar un plan de austeridad.

—–La UAIM está  viviendo una nueva etapa, donde no tiene cabida la corrupción, desterrándose prácticas que tanto han dañado la imagen de la Universidad, como son los llamados diezmos y otros añejos vicios–, decía Camargo adornándose, presumiendo una honestidad que resultó solo simulación.

Cuando algún periodista se ponía rascaloso y le hacia preguntas complicadas, Camargo, recurría a la amenaza.

—-No voy a caer en tu juego. Te recuerdo que soy cinta negra….

Arropado por la impunidad que se enseñorea en todas las instancias de gobierno, Camargo no solo pretendió reelegirse como rector, mediante triquiñuelas legales, sino que todavía mantiene influencias y poder en las estructuras de la UAIS, utilizando a incondicionales, como es el caso del dirigente sindical, para crear caos e inestabilidad en el interior.

Asi se escribió una historia mas de corrupción, en el llamado gobierno del cambio, que nunca se vio. Bien diría Joaquin Vega Acuña, uno de los impulsores de la UAIM, en sus inicios, que ‘’ UNO CORRETEA LA LIEBRE Y OTRO LA ALCANZA’’.

ALVAREZ NOLASCO
Tenía el espiritu de un joven y la filosofía de un viejo experimentado, forjada en su pasión por la cultura y las enseñanzas de grandes pensadores, como Jesús Reyes Heroles, reconocido maestro de la política, considerado el mejor ideólogo del PRI en toda su historia.
Escritor, politico y periodista, Ernesto Alvarez Noalsco fue sobre todo un humanista, un reformador e impulsor de la democracia.
Tenia ademas una cualidad innata: un fino humor.
Un día lo encontramos bajando trabajosamente las escaleras del edificio de Tel Mex.
Le preguntamos cómo se sentía y respondió con su peculiar estilo:
—-Aqui, batallando con este cáncer?
—-No sabíamos que estaba enfermo de cáncer, don Ernesto?
—-No me refiero a ese tipo de cáncer, si no a los ochenta y tantos años que llevo encima—, dijo soltando la carcajada.
Asi era Alvarez Nolasco, siempre con una broma a flor de labio.
Después de dejar la Presidencia Municipal se fue a vivir a su natal Ahome, a la que llamaba “La Atenas del Noroeste”.
Ahi en su Parque Jurásico, como él mismo lo llamaba, reposan los restos de este personaje dueño de un rico anecdotario.