Redes sociales, medios de comunicación y elecciones

Lo más deleznable está por ocurrir. Por venir. En todo proceso electoral sucede lo inimaginable cuando se trata de inventar o fabricar escenarios para desprestigiar por desprestigiar.

En Sinaloa no es nada pequeño el universo de las redes sociales. Por esta “vía” en tiempos electorales alcanzan tendencias asfixiantes, enfermizas, la intención de generar odios, difundir mentiras o medias verdades.

No será casual entonces que en estos tiempos de mucha política y más política los nuevos “informadores” con atuendo de troll e intereses subterráneos aprovechen al máximo la efímera “popularidad” y galáctica permanencia mediática que pudiera dar un retuit, un like o un compartido para reírse a mandíbula batiente propagando barrabasadas.

Las redes sociales son y serán, obvio, espacios para la difamación y la calumnia. En sus sótanos se mueven ya personajes del PRI y del PAN, desesperados porque no encuentran otro medio para “posicionarse” que la difamación de los contrarios.

Que se entienda. Nadie pretende silenciarlos. Pero ojalá que sus fans o followers sean capaces de discernir entre la verdad y la mentira, entre lo lógico y lo irracional. Entre la intención de desbarrancar un proyecto político y poner los puntos sobre las íes.

No será casual, pues, que en medio de la desinformación, “periodistas”, ciudadanos y políticos se unan en las redes sociales en un mensaje de odio, desinformación y mentira; que surjan múltiples dueños de la verdad que recomienden por quien votar, sin ninguna otra opción.

Libertad de prensa y libertad de empresa

 No es nuevo el tema. Quienes son dueños de medios de comunicación y sus empleados incondicionales se desgañitan hablando de democracia y de que la condición fundamental para la existencia de esta es la libertad de prensa.

Pregonan y “defienden” una prensa libre e independiente y objetiva, pero hablan de una ficción, de una realidad inexistente y utilizan su “libertad de empresa” para hacer política.

Ya se ha escrito sobre el asunto: la agenda informativa de los medios “independientes”, libres, es coincidente en todos los aspectos y detalles, poniendo en evidencia que no se genera en las salas de redacción, sino que responde a una estrategia digitada desde alguna legación política o gubernamental y que luego es transmitida por conducto regular a quienes operan los medios.

Los medios de comunicación, son emprendimientos comerciales, algunos pequeños, familiares y otros verdaderamente empresariales. Los menos son de carácter cultural o confesional y desde luego están también los dirigidos subterráneamente por “poderosas empresas” y por consignas del gobierno.

Las elecciones ya están encima. Y ya están encima también de los electores y lectores de periódicos los propietarios de medios para “fijar línea” de lo que se debe difundir o callar para no alborotar en su contra el ambiente político estatal.

Hay mucho en juego….

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.