Perversidades políticas en la CEAIPES

Todo es política. Política electorera de la buena y de la mala. La presidenta del Consejo Estatal de Acceso a la Información Pública de Sinaloa, Rosa de Carmen Lizárraga Félix, participa en una estrategia para sembrar dudas y satanizar instituciones y figuras públicas.

Pregunta idiota: ¿O de repente todo cambió en Sinaloa e irrumpió la “transparencia” en el acceso y publicación de la información?

La “mano que mece la cuna” en el CEAIPES también dicta consignas. Ordena quien deberá ser linchado con la versión de “no transparente” o bien con la plantación de la duda de que podría estar haciendo mal uso de los recursos asignados.

La estrategia política es vieja, pero no está en desuso porque la envuelven personajes a quienes les interesa, por el momento político, hacer crear que la “no transparencia” ya es transparencia, aunque sea a medias. Que cosas.

En el 20 de febrero del 2014, Jaime Félix Picos, en un artículo/columna publicado en Noroeste, titulado-cabeceado “‘Transparencia’ a escondidas”, planteó:

“Parece que la línea está muy cantada y que Rosy Lizárraga será la designada por la Comisión Permanente del Congreso del Estado como comisionada de la CEAIPES para los próximos siete años. Y seguramente en la primera oportunidad la harán presidenta. Lizárraga es de la línea millanista. Trabajó con Juan Millán Lizárraga desde que era Senador, luego en la campaña a la Gubernatura y después fue la coordinadora de Comunicación del sexenio del rosarense. Precisamente con Millán es que se crea la Ley de Acceso a la Información Pública para el Estado de Sinaloa que da vida a la CEAIPES. Después, siguió en el gobierno, con Aguilar Padilla y con Malova, fungiendo como Coordinadora de Acceso a la Información del estado.

Por sus manos pasan, por ejemplo, todas las respuestas que pretenden dar las unidades de enlace de las dependencias de gobierno a solicitudes de información y ella las palomea.

Ella decide al final qué información se da y cuál no.

Su chamba ha sido por nueve años la de idear cómo NO dar información. Entonces, ¿cómo se piensa ahora que pueda desempeñar el cargo en el que tiene que obligar a sus muy recientes ex jefes a SÍ dar información? Pues no, parece que no se piensa en eso, y será impuesta.

No es nuevo entonces que Rosy Lizárraga se involucre en la trama de cual información dar y cual no.

En su artículo “La turbia ‘transparencia’ en Sinaloa”, publicado el 7 de junio del 2015, en el espacio Altares y Sótanos de Río Doce, Ismael Bojórquez reveló la mecánica/estrategia que se usó para posicionar a Rosy Lizárraga en la  CEAIPES:

Todo se armó en el Tercer Piso de Gobierno desde mucho antes, cuando Alfonso Páez Álvarez renunció inesperadamente a la presidente de la Ceaipes para dedicarse, dijo, a actividades académicas. Pero resultó que semanas después Rosa del Carmen Lizárraga renunció a la Coordinación de Acceso para ser nombrada comisionada en la Ceaipes… y acto seguido, Páez Álvarez fue nombrado en el cargo que dejaba Lizárraga Félix. Un enroque, pues.

El objetivo, siempre turbio, era que Lizárraga Félix se apoderara de la CEAPIES, por eso en diciembre de 2014 le fueron renovados los votos, mientras se los negaban a los otros dos consejeros. Pero con tal desatino que los diputados y el tercer piso tuvieron que frenar la intentona, pues en similares desaciertos sufrieron reveses, uno de ellos ante el Tribunal Federal Electoral, que revocó en enero de 2013 el nombramiento de los tres magistrados numerarios del órgano estatal, ante la impugnación de uno de los aspirantes, por haber sido violatorio de la Constitución.

BOLA Y CADENA. Sentido contrario: EN UNA ENTREVISTA QUE ANABEL IBÁÑEZ le hizo a Ernesto Villanueva, éste definió así el papel que está jugando Rosa del Carmen Lizárraga: “Es como poner al lobo que se come a la ovejas, si lo pones como encargado para cuidarlas. Eso no puede pasar, su naturaleza no lo va a permitir. Y cuando tú le digas ´por qué te comiste a las ovejas, si te puse a cuidarlas´, te dirá ´porque es mi naturaleza’”.

Con Rosy Lizárraga la CEAIPES se politizó. Ofrece la percepción del “brazo ‘transparente’” del millanismo que aún subsiste y trasciende.

Nada más falta que a los “informes” de la comisionada de la Comisión de Transparencia se le otorguen rangos de auditoría contable o fiscal, por encima de las investigaciones que realiza la Auditoría Superior del Estado y de la Federación, la Secretaría de la Transparencia y Rendición de Cuentas y la Fiscalía General del Estado.

Si en una ocasión le apostamos a que los intereses políticos de Rosy Lizárraga no conduzcan a la cultura del secretismo o al cerrojazo a los datos oficiales ni al  apagón informativo, hoy convenimos a la CIAIPES se ciudadanice, que no se manosee la información que obra en su poder para allanar o truncar proyectos políticos o “contaminar” instituciones o personajes públicos.

Que se ciudadanice entonces la CIAIPES y deje de ser ese horrible monstruo postrado a los intereses de un grupo político…

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.