Ningún partido nacional puede prescindir del pas

El contexto sinaloense tiene una diferencia única en el país, por la presencia de un partido estatal, el PAS, que apunta a competir por el rango de primera fuerza política del estado.

Con una estructura sólida y en permanente expansión debido al trabajo de partido que se moviliza en más de 60 programas sociales permanentes y un liderazgo de prestigio y credibilidad, con Héctor Melesio Cuén Ojeda, que no tiene ningún otro instituto político en la entidad, el Partido Sinaloense está en ruta segura a ser el factor decisivo del proceso electoral en marcha.

Ni PRI ni PAN ni MORENA pueden fortalecer sus proyectos en Sinaloa sin una alianza con el PAS.

Al Revolucionario Institucional pesa el lastre de una presidencia de la república que es descalificada por más del 70 por ciento de la ciudadanía, que lo obliga a pedir prestados blindajes ajenos en una alianza que permita al partido en el poder central superar a sus adversarios en la votación presidencial.

El PAN y el PRD, lo mismo que MORENA, son partidos dependientes de la fuerza de sus alianzas en el estado, porque en estos momentos la segunda fuerza electoral es el PAS, con paso acelerado para alcanzar al PRI, a pesar de que éste cuenta con toda la estructura federal y estatal, además de los recursos humanos y financieros que se vuelcan a favor de sus intereses.

Las raíces del PAS en la sociedad sinaloense le permiten trazar su propia ruta en el proceso electoral, incluso considerando la posibilidad de no aceptar ninguna oferta de alianza. Esta objetividad se explica por la autonomía del partido estatal más fuerte en México, según valoraciones de entidades nacionales.

El resultado en Sinaloa dependerá, en suma, de la participación que decida tener el PAS.