El show mediático para exhibir a los “corruptos”

¿Fue todo? ¿Y el colapso económico-financiero atribuido a Mario López Valdez y su gabinete, en la cual descansa el cacareado argumento que da pauta a la parálisis, improductividad e ineficiencia de funcionarios de primer nivel del gobierno de Quirino Ordaz Coppel?

Ya hay multados e inhabilitados ¿Y? El proceso para aplicar las sanciones es tan endeble como las explicaciones para justificar el no encarcelamiento de los funcionarios pillos. Que la Secretaría de Transparencia y Rendición de Cuentas carece de herramientas para ir más a fondo contra la corrupción, por favor.

La investigación y persecución de malandrines corresponde a la Fiscalía General del Estado y a los jueces y magistrados les compete aplicar penas corporales y sanciones económicas.

Las cantidades exhibidas en el “primer ajuste” de cuentas de la titular de la Secretaría de Transparencia y Rendición de Cuentas, Guadalupe Yan Rubio, son irrisorias, risibles, ridículas, no suficientes para probar la parálisis de un gobierno, como se hizo creer en enero del 2017, al entrar en funcionamiento el gabinete quirinista.

¿Qué pasó entonces? ¿Fue un manejo mediático para procesar el linchamiento político de Malova y gente de su gabinete, o hubo en la ruta de la “investigación” cambio de rumbo para proteger a los “peces gordos”, responsables ahora si del presunto descomunal saqueo del erario al que se habría condimentado con un picante sabor mediático?

Son preguntas que no debe de contestar el gobernador Quirino Ordaz Coppel, sino quienes manejan su imagen, Alberto Camacho y Jair Flores, que no pasa un día en que no lo coloquen en el ridículo ante la opinión pública estatal y nacional. Son interrogantes que hay que esclarecer para saber de que lado está la perversidad o el interés por aplicar la justicia. Con los medios de comunicacion no se juega.

Así, “por causar un daño económico” a las arcas del Gobierno del Estado, al pueblo de Sinaloa, a seis ex servidores públicos de la Secretaría de Administración y Finanzas y de la Secretaría de Turismo, se les atribuyen “delitos” no penalizados con cárcel, sino con sanciones e inhabilitación.

La impunidad, pues, rondando, con todo el indulto de la Secretaría de Transparencia y Rendición de Cuentas.

Los ex funcionarios aparentemente quedaron inhabilitados para ejercer un cargo público en los siguientes 10 años, en el mayor de los casos, y la obligación de reintegrar en conjunto 66 millones 542 mil 973 pesos, como reparación del daño.

Guadalupe Yan Rubio y Rogelio Arturo Aviña Martínez, de la Secretaría de Tansparencia y Rendición de Cuentas, ni la burla perdonan.

Yan Rubio y su compinche localizaron “un daño económico al Estado por la cantidad de 14 millones 284 mil 276 pesos” en la Secretaría de Administración y Finanzas ¡Hágase usted el favor!

En Turismo el hallazgo de los latrocinios apenas si superó los 8 millones 651 mil 798 pesos. Hasta “Chucho el Roto” se retorcería de la vergüenza por tan pequeño botín.

Los fallidos Sherlock Holmes de Quirino Ordaz continúan sus pesquisas en las Secretaría de Administración y Finanzas y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, en Salud y tal vez en la Secretaría Estatal de Agricultura y Ganadería, tal vez, que conste.

Más. Ya no se sabe si se trata de una trama o trampa mediática, pero Yan Rubio, a través de Rogelio Arturo Aviña Martínez, quiso decir que se concluyó con la notificación de los procedimientos de responsabilidades contra ex servidores de la SAF, por traspasos indebidos en otro convenio de 258 millones de pesos para el equipamiento y acabados en la cuarta etapa del Teatro de los Mochis, mecánica teatral, cristal templado, aire acondicionado, baños presupuestados en 7 millones 158 mil 232 pesos, de los cuales se regresaron 939 mil 886 pesos, quedando por comprobar 6 millones 208 mil 695 pesos, que no fueron reintegrados a la TESOFE.

No se sabe, entonces, si hay culebra en el agua en la información. No se sabe, pues desde la oficina de Comunicación Social del Gobierno del Estado, donde se despachan Alberto Camacho y Jair Flores, se descarga tirria contra quienes operan el Teatro y un medio de comunicación, del que hablan barbaridad y media.

Cantidades irrisorias, pues, en la ruta de que todo se pueda “arreglar” o se compruebe, para darle respuesta mediática, con un show, a la sociedad que exige tirar carne a los leones, que corra la sangre de los ladrones.

La corrupción fue de más alto nivel señora Yan Rubio. De más alto. La exhibición de empleados menores malovistas da cuenta de la impunidad, más cuando las sanciones económicas si se pagan obviamente darán pie a otro escándalo, porque quienes fueron puestos en la pasarela por la Secretaria de Transparencia y Rendición de Cuentas, fueron trabajadores asalariados, los mandos superiores, exsecretarios y ex subsecretarios, gozan de cabal salud y bregan en el ejercicio pleno de la recuperación de la honorabilidad perdida, si es que alguna vez la tuvieron.

Nada más falta que Alberto Camacho y Jair Flores argumenten que los ladrones del presupuesto andan libren porque gozan de la protección de los periodistas y los medios de comunicación. Nada más eso falta.

 

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.