Videgaray: democracia, solución de Venezuela… también de México y el PRI

Los malovistas tienen listo el “ramillete” de candidaturas para el 2018

Farol de la calle y oscuridad de su casa, el gobierno de México considera -y lo dice- que la solución a la crisis venezolana es la democracia. La frase es de Luis Videgaray.

Pero no entienden o comprenden que esa también es la solución de México, particularmente del partido en el poder, el Revolucionario Institucional.

Y no lo percibe en la proximidad del momento coyuntural previo al proceso electoral concurrente 2017-2018.

Si Enrique Ochoa Reza no aprecia la magnitud de los problemas internos de su partido, entonces hay que ser más considerados con el dirigente estatal, Carlos Ramsés Gandarilla García, que en sus declaraciones públicas más recientes exhibe que en materia política su nivel de conocimiento está en “parvulitos”.

Repite una y otra vez el disco que su padre Víctor Manuel Gandarilla le hace aprender en casa: el PRI está fuerte, llega unido a la asamblea, no teme a las discrepancias internas, tiene un líder nacional fuerte que trabaja mucho por México y los mexicanos, bla bla.

Como dijo Videgaray, la única solución viable es la democracia, comenzando con las prácticas de su partido en la elección de su candidato presidencial y en todas las demás postulaciones.

No importa que el elegido sea un externo o un dinosaurio, peñanietista o de otro grupo, empresario o líder social. Lo que verdaderamente importa es que en la asamblea se escuchen y atiendan todas las opiniones y que se promueva una consulta a la base partidista para que ésta sea la que elija al candidato “a la grande”. Pero “el nuevo PRI” le tiene miedo a la apertura, aunque al negarla esté perdiendo millones de votos en cada proceso constitucional realizado en el sexenio.

Pero la inconformidad creciente contra el “dedazo” no pasa por las preocupaciones de los jerarcas priistas, nacionales y estatales. Van a una asamblea “light”, con agenda dictada de antemano desde Los Pinos, a fin de dejarle toda la baraja al jefe máximo del partido.

En el centro de una rebelión que amenaza llevar la XXII Asamblea Nacional a una ruptura y no a un consenso, no parecen ni enterados de lo que está de por medio ni la firmeza en el reclamo de democracia.

Y allá irán, 250 “borregos” del PRI Sinaloa, encabezados por el candoroso junior Gandarilla, a levantar el dedo cuando les digan, aunque no atiendan lo que en realidad esperan las bases.

La autocrítica, esa que no conoce Ochoa Reza, es el primer paso para una verdadera auscultación, porque es cierto lo que dicen los “rebeldes”: de 2012 a 2017 el PRI ha perdido 4.9 millones de votos, muchos para no admitir que el enfermo está grave. Esa cantidad de electores puede hacer y hará la diferencia en las urnas.

EL MALOVISMO PREPARA SU RESPUESTA AL INDULTO que exige del gobierno priista: si no recibe la cuota de posiciones políticas que exigirá en el proceso electoral 2017-2018, amenaza con incursionar otra vez al lado de la oposición.

Al mismo tiempo, desarrolla una estrategia para buscar caminos marcados con los otros colores partidistas, el azul y el amarillo, sin descartar la adhesión a MORENA y reeditando la “candidatura ciudadana”, que ahora puede mostrarse como “independiente”.

Amparado en la impunidad que indigna a los sinaloenses, el clan tiene preparados sus planes para empujar otras candidaturas a través del PAN y del PRD, con base en las figuras de esos partidos que se contaminaron en la coalición. Y no se descartan las otras opciones mencionadas.

Existen malovistas priistas, principalmente Gerardo Vargas Landeros, que puede aceptar otra invitación si el PRI lo descarta.

Además, mueven acuerdos en el PAN a través de Juan Pablo Yamuni Robles, Roberto Cruz Castro, Francisco Solano Urías, Alejandro Higuera Osuna y Carlos Felton González.

El PRD está a su servicio en mayor medida, con el concurso de Juan Nicasio Guerra, Audómar Ahumada y Ricardo Armenta Beltrán.

Con el Movimiento de Regeneración Nacional de Andrés Manuel López Obrador, están abiertos cauces de comunicación que son usados con frecuencia por Malova para acercarlo al “peje”, quien ha sido crítico severo y mordaz del ex gobernador de Sinaloa.

Sin embargo, vuelve a demostrarse que en política las animosidades no son eternas y se convierten en afectos interesados cuando las circunstancias lo obligan, como es en este caso el plan de MORENA en el 2018.

¿Demasiadas velas prendidas en el altar de Mario López Valdez? Las suficientes, dicen militantes del grupo que presumen de estar enterados de lo que se cabildea al interior.

Lo único cierto hasta el momento es que el Partido Revolucionario Institucional se equivoca si le apuesta a la lealtad y la militancia del grupo, y espera que el apoyo malovista a las candidaturas, no importa si los benefician o no a la medida de sus deseos. Si supone el PRI que el indulto es “gancho” suficiente para retener el apoyo de los malovistas, se llevarán una sorpresa desagradable más temprano que tarde.

Incluso sin animarse del todo a aplicar la ley a los responsables del saqueo financiero de la pasada administración, el estado y su partido vuelven a aproximarse al riesgo de otra desbandada como la ocurrida en 2010, y con los mismos protagonistas.

El “ramillete” de concesiones que exige el grupo de Mario López Valdez, no es cualquier cosa. Quiere fortalecerse para ser contendiente por la gubernatura cuando llegue el momento de la sucesión de Quirino Ordaz Coppel. Ni más ni menos.

La tibieza en el combate a la corrupción y en el castigo a los principales depredadores del erario público, es un factor que se volverá contra los planes políticos del PRI en las dos elecciones más cercanas en el calendario.

Los malovistas van con una bandera vieja, la promesa del cambio, con un procedimiento desgastado y parchado por el desaseo en el ejercicio del poder, pero no dejarán de hacer daño si el Revolucionario sigue dando bandazos.

EL TÁCITO PERDÓN ANIMA AL EX ALCALDE GUASAVENSE, Armando Leyson Castro, a sacar la cara del agujero donde esconde su vergüenza ante el repudio ciudadano que se ganó con la peor administración pública que ha padecido su municipio. Y miren que por ahí han desfilado toda clase de ineptos y codiciosos que se enriquecieron sin empujar un paso adelante a Guasave.

Empieza “El Kory” por buscar espacios para hablar de los “logros” de su gobierno, sin mencionar que en el trienio pasado la cabecera municipal fue despojada de instituciones públicas para dejar reducido el equipamiento del tamaño de una sindicatura. Y las finanzas quedaron en la ruina.

¿Qué alegar? Nada más que los partidos volteen a verlos y a tomarlos en cuenta el año próximo. Vaya cinismo. Creen los Leyson que la gente ya olvidó tanto despojo y, a la vez, el enriquecimiento de la camarilla cercana a la familia.