PRI: Misterios de La mano peluda

Desde el verano de 1987, cuando a la vera de la calzada de San Jerónimo (Delegación Contreras) se reunía por las noches en  la terraza del restaurante Crystal con el secretario de Programación y Presupuesto, Carlos Salinas de Gortari, y el vocero de Los Pinos, Manuel AlonsoEmilio Gamboa Patrón dio señal de su olfato en eso de “adivinar el futuro”.

En efecto, ya para el 4 de octubre de ese año se le vio sonriente cerca de Salinas de Gortari,destapado para la grande. Se la jugó Gamboa con Luis Donaldo Colosio pero después de su asesinato, pegó su chicle con Ernesto Zedillo.

En las primeras semanas de 1999, Gamboa era asiduo visitante del Palacio de Cobián “a echar el café” con el secretario de Gobernación, Francisco Labastida Ochoa, quien en mayo renunció al cargo, avisado ya que sería nominado para 2000.

En esa campaña hubo fatales errores de operación política (en los que fue actor el yucateco) y el PRI fue echado de Los Pinos, pero Gamboa se alzó con una candidatura al Senado, de donde salió al Palacio Legislativo de San Lázaro y de aquí volvió a la Cámara alta, de donde saldrá el 31 de agosto de 2018.

“Vivir fuera del presupuesto, es un error”

“Vivir fuera del presupuesto en un error”, dejó dicho el clásico, muy repetido pero distorsionado sobre el motivo de su máxima. Vale más que Gamboa mantenga activas sus glándulas olfativas porque en 2019 cumplirá medio siglo enquistado en la nómina federal.

El pasado fin de semana, Gamboa se sacó de la manga una cuarta de ases tricolores. La arrojó a la avidez de los medios en este orden: José Antonio KuribreñasAurelio Nuño MayerJosé Narro Robles Miguel Ángel Osorio Chong.

La reacción rápida se produjo en Toluca. Corrió a cargo del gobernador Eruviel Ávila Villegas, quien no se vio en el tapete de Gamboa, cuando está a poco más de dos semanas de entregar la estafeta estatal.

¿Qué pasó ahí? ¿Qué sabe el veterano yucateco que el mexiquense ignora? Misterios de La mano peluda.