Moreno Valle espió al propio Peña Nieto

A través del sistema de software italiano conocido como Galileo, el gobierno de Rafael Moreno Valle en Puebla armó una red clandestina de espionaje que incluyó al propio presidente de la República, Enrique Peña Nieto, al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, a sus propios aliados políticos, a periodistas y funcionarios de Puebla, según denunció ante la Procuraduría General de la República el ex agente del CISEN, Rodolfo Raúl González Vázquez.

En conferencia de prensa realizada en el Senado y encabezada por el senador Miguel Barbosa Huerta, ahora integrante de Morena, González Vázquez, así como Anwar Salomón Briseño y Fernando Manzanilla Prieto detallaron esta red de espionaje que “ya es un grupo delictivo, que tiene actividades criminales” y que ordena, incluso, la “eliminación” de algunos objetivos políticos y ciudadanos.

La denuncia fue presentada ante la PGR el pasado jueves 24 de agosto y el 28 de agosto hicieron público en el Senado algunas de las evidencias y pruebas presentadas, incluyendo una lista de 25 nombres que incluyen a los entonces alcaldes Jorge Aguilar Chedraui, al senador Javier Lozano Alarcón, al propio sucesor de Moreno Valle, Antonio Gali, así como a periodistas, funcionarios y hasta al rector de la Universidad Iberoamericana en Puebla, Fernando Fernández Font.

La lista contiene un total de 19 mil 4 llamadas, archivos y datos sobre el tiempo en que fueron interceptadas de manera ilegal las llamadas y comunicaciones privadas de distintos personajes.

Por ejemplo, al propio senador Barbosa lo espiaron por 6 horas 54 minutos; a Peña Nieto, con 3 horas 5 minutos; a Osorio Chong, con 2 horas 15 minutos; a Rosario Robles, a José Antonio Meade, a Luis Videgaray, a Margarita Zavala, a Ricardo Anaya, al vocero de López Obrador, César Yáñez, al fiscal Víctor Carrancá y al mismo secretario de Gobierno poblano, Diódoro Carrasco también los espiaron por varias horas.

A los periodistas Aurelio Fernández, director de La Jornada de Oriente, a Mario Alberto Mejía, al periodista de TV Azteca, Fernando Maldonado, y a los diputados Violeta Lagunes, a Ana Teresa Aranda e, incluso, a quienes han sido señalados como involucrados en el delito de tráfico ilegal de combustibles o huachicoleros.

En la conferencia de prensa, González Vázquez explicó que la denuncia presentada ante la PGR señala al propio Moreno Valle, al diputado Eukid Castañón Herrera y a Roberto Rodríguez Acosta como responsables de esta red de comunicaciones privadas, acceso ilícito y equipo informáticos y amenazas.

Según González Vázquez, ex agente del CISEN también por 11 años y que participó en este equipo, la red de espionaje se formó en 2013, cuando Joaquín Arenal Romero, ex funcionario del CISEN, llegó a Puebla y tomó el control de esta área denominada Dirección de Investigación. Al fallecer Arenal, José Antonio Celorio Mansi quedó al frente del sistema.

Explicó que “ya no es una oficina clandestina de espionaje sino un grupo delictivo, un grupo que tiene actividades criminales y que decido denunciar porque estos son los que yo conozco, y los que no conozco”.

El sistema para el espionaje operaba a través de cuatro formas: primero, las fuentes directas o “de tierra”, gente infiltrada en partidos, organizaciones, eventos políticos y medios; la segunda, son “los clones” que mediante un pago de 100 mil pesos mensuales les dan un número telefónico y el contacto les entrega un chip clonado que se mete a un smartphone y se replica cualquier llamada.

La tercera forma es la utilización de aparatos Sésamo 7816 Smith Myers, con un alcance de 5.2 kilómetros a la redonda, colocados en “nidos” clandestinos, se meten en los teléfonos ya identificados para obtener los mensajes de texto y las llamadas. Cada uno de estos aparatos tienen un costo de 3 millones de dólares. Había cuatro de estos teléfonos según González Vázquez. Además, utilizan un sistema operativo llamado Hunter, muy intrusivo para los teléfonos celulares con un costo de 15 millones de pesos.

La cuarta forma es a través del programa italiano Galileo para correos electrónicos. Se basa en los exploits, archivos disfrazados de audio, de publicidad, que contienen un spam y acceden completamente a toda la memoria del dispositivo móvil o de la laptop.

En la conferencia de prensa, Anwar Salomón Briseño señaló que su vida estaba en peligro, de acuerdo con las grabaciones del espionaje, por tener conocimiento de cómo funcionan las células de espionaje dependientes de Moreno Valle y del diputado federal Eukid Castañón Herrera.

Salomón Briseño relató que González Vázquez le mandó un mensaje por Whatsapp para advertirle que lo buscaban para “levantarlo” y posiblemente “para hacerme un daño mortal”. El también presentó una denuncia ante la PGR.

Barbosa Huerta informó que las pruebas ya corren a cargo de la PGR y exigió que se haga una investigación profunda.

“En Puebla lo que prevalece es un estado de miedo, de la clase política, de los empresarios. No estoy exagerando. A los periodistas, a muchos de ellos, sus hijos los han levantado, han llegado a robarles, a hacerles destrozos en sus casas, a sus oficinas. Eso es lo que se vive en Puebla”, sentenció Barbosa.