Mensaje al PAS

En medios nacionales y locales, se habla del PAS como un fenómeno de origen local con posibilidades de escalar a nivel nacional, en esos mismos medios se comenta la inevitabilidad de la llegada de Héctor M. Cuen Ojeda a la senaduría el año entrante; tanto a él como al PAS se les compara con Alfaro y MC en Guadalajara, quienes después de ganar congreso y ayuntamientos se aprestan a tomar la gubernatura de Jalisco.

Sin embargo, (dijera Sheldon el del Big Bang Theory): con un gran poder se adquiere también una gran responsabilidad. Los mismos medios que reconocen el éxito del PAS, comentan que la alianza requerida por este partido puede hacerla con el PRI o con MORENA, en especial con este último, pues la matriz izquierdista del PAS es innegable si nos fijamos en sus posturas y sus acciones, lo cual ha provocado los primeros golpes bajos contra la organización sinaloense.

Desconozco el nivel en que se encuentran las negociaciones con cada quién, pero esa visión más o menos consensada en torno al PAS como un partido de izquierda, ha sido para mí como un viento fresco en este horrendo calor que nos agobia; soy consciente de las presiones, las dificultades y la incertidumbre que debe estar enfrentando ahora la dirigencia de ese partido local, así que no voy a dedicar lo que queda de este espacio para agobiarlos con mis opiniones y mis sugerencias (como si sirvieran de tanto, y como si en verdad me leyeran).

A todos los dirigentes, a todos los militantes y a todos los simpatizantes del PAS, les comparto el Manifiesto escrito por Dario Fo en 2006, para presentar su candidatura a las primarias de la izquierda antiberlusconiana para la alcaldía de Milán:

Si buscáis un moderado, cuidado con votarme a mí ¡porque conmigo hay riesgos!
Pero ¿queréis de verdad un alcalde moderado?
El moderado es fuerte con los débiles y débil con los fuertes.
¡El moderado finge resolver los problemas sin afrontarlos!
El moderado cierra el ojo a la especulación inmobiliaria.
El moderado echa a los inquilinos de las casas del centro y las revende luego a los magnates de la especulación.
El moderado transforma en gueto la periferia.
El moderado acepta una escuela para ricos y otra para pobres.
El moderado deja marchitarse la ciudad y aplaude los rascacielos, donde no se ven niños que juegan y gente que pedalea en bicicleta.
El moderado teme disgustar a los ciudadanos que cuentan y no concede la palabra a quienes no tienen voz.
El moderado no cambiará nunca nada.
El moderado no resolverá el problema de la polución de Milán, no salvará los pulmones de setentón de los niños de cinco años.
El moderado no os liberará del tráfico, del millón de automóviles pedorreando que han transformado la ciudad en una cámara de gas.
Hoy parece que no ser moderado es un defecto o un delito o bien que es privilegio de los jóvenes.
¡Pero hacen falta tantos años…para volverse de verdad joven!
Milán, si mi música es demasiado fuerte, eso quiere decir que te estás volviendo demasiado vieja.
Ningún moderado ha hecho nunca historia y ningún moderado ha alcanzado nunca el Nobel.
¡Yo no soy un moderado! Seré un alcalde que arriesga.
Porque creo que el riesgo del cambio es la única respuesta correcta para quien invierte su voto en un proyecto por Milán.
Si elegís votarme a mí, arriesgáis mucho… ¡os arriesgáis incluso a encontraros viviendo por fin en una ciudad mejor!

Jorge Aragón Campos

Jorge Aragón ha ejercido el periodismo radiófonico, televisivo y escrito. También ha publicado novelas, ensayos y artículos científicos. Sus columnas tocan temas que van desde lo político hasta lo cultural.