María Félix

En la cúspide de su carrera artística, la sonorense Maria Félix Guereña, recibió un dÍa  en su palacete en la ciudad de México, la visita de su primo Rómulo Félix, acaudalado agricultor pionero de la horticultura en el norte de Sinaloa.

Cuando se enteró del motivo de tan inesperada viaje de su querido consanguíneo, MarÍa no pudo ocultar su coraje, arqueó las enormes cejas y abrió desmesuradamente sus bellos y cautivadores ojos, exclamando:

___¿Acaso crees Rómulo que soy una prostituta, que soy una vulgar ramera, para pedirle al Presidente ese favor?

La diva del cine mexicano tenia en gran estimación a Rómulo Félix Balderrama, nacidos ambos en El Quiriego, municipio de Alamos, Sonora. El primo aquel que se esmeraba en atenciones con Maria, cada vez que esta visitaba Los Mochis, recordando sus vivencias de su niñez, viajó ex profeso a la ciudad capital para pedirle a la famosa actriz que intercediera ante el gobierno del Presidente Miguel Alemán, a fin que le firmara documentos de inafectabilidad agraria, para proteger su latifundio de las invasiones.

Muy joven, Rómulo se trasladó de Sonora a Los Mochis, donde se dedicó a la agricultura, convirtiéndose a base de mucho trabajo en un empresario acaudalado, formando una familia.

En aquellos tiempos agrupaciones campesinas, como la UGOCM, que dirigía Sóstenes García Ceceña, desataron una feroz lucha contra el latifundio, exigiendo el reparto de miles de hectáreas en poder de los terratenientes.

El gobierno de Alemán se vio obligado a intervenir, cediendo a las presiones campesinas, iniciando el proceso de afectación de tierras  en poder de particulares.

Uno de los grupos campesinos solicitantes de tierras tenia ya muy avanzado los trámites para la expropiación del latifundio simulado de Don Rómulo, ubicado en el predio Santa rosa, en el valle del Fuerte.

Desesperado ante la inminente órden de las autoridades agrarias de favorecer a los campesinos demandantes, Félix Balderrama se fue como bólido a la capital, a jugarse la última carta, llevando consigo toda la documentación de sus tierras.

__Maria, es la única que me puede ayudar…no creo que me mande a la chingada_, dijo.

Ya frente a aquella mujer, cuya belleza extraordinaria le abrió las puertas del cine y la convirtió en una diva y devoradora de corazones, sometiendo a sus caprichos a personajes poderosos, que buscaban conquistarla, ,Rómulo le dijo sin mucho rollo:

—–Mira prima, ando que me lleva la chingada. Vengo a suplicarte que me ayudes. Mis tierras allá en Sinaloa están a punto de ser afectadas para repartiselas a los campesinos, azuzados por lidercillos bribones. Estos son los papeles. Solo falta que el Presidente de la republica firme los certificados de inafectabilidad agraria a efecto de que mis tierras queden amparadas.

—–¿Como crees que yo voy a pedirle al Señor Presidente ese favor. ¿Acaso crees que soy una prostituta para arrastrármele a ese Señor?_lo interrmpe Maria  revolcándose de coraje en el mullido sillón, al tiempo que fuma un cigarrillo.

—–Mira, no te hagas. Te conozco desde chiquita. Se que todo lo que te propones lo consigues. Tu crees que el Presidente Alemán te va a decir que no?.

Viendo que Maria estaba encabronada, optó mejor por retirarse, diciéndole con voz melosa, suplicante:

—-No cabe duda. Eres  una cabrona, pero se que en el fondo eres buena. Piénsalo. Ahí te dejo los documentos. Yo me regreso a Sinaloa. Mi presente y futuro depende de ti…Adios!!!

Rómulo ya no supo mas de Maria. Como a los quince días recibió una llamada telefónica de su prima. Esta le dijo escuetamente:

—-Te saliste con la tuya, cabrón. Aquí tengo los papeles firmados CON PUÑO Y LETRA del Presidente. No te imaginas lo que tuve que hacer …!!!

Rómulo no cabia de gusto. Le hizo a Maria hasta un altar en su casa.

Poco después funcionarios agrarios, con la consigna de proteger los latifundios ubicados en el predio Santa Rosa, convencieron a los demandantes de tierras para ubicarlos en el predio de lo que hoy se conoce como el ejido Las Vacas.

Argumentaron los enviados de la Reforma Agraria que la lucha por las tierras de Santa Rosa estaba perdida y que todos los grupos se acomodarían en las Vacas, ejido que fue beneficiado con el sistema de riego una vez que entró en operación la presa Miguel Hidalgo.

Asi de un plumazo, Maria Félix desactivó la bomba que amenazaba con desaparecer las propiedades, el latifundio de tan querido familiar.

anecdotario politico
EMILIO M. GONZALEZ

Politico de la vieja guardia, hombre muy cercano a Fidel Velasquez, bajo cuya sombra logró alcanzar la gubernatura de Nayarit, Emilio M. González tenía la habilidad de lidiar con tirios y troyanos, con personajes de partidos de oposición que parecían incontrolables, verdaderas chuchas cuereras en el quehacer político.
Contemporáneo del líder cetemista sinaloense, Alfonso G. Calderón Velarde, que fuera el primer gobernador surgido del sector obrero en el país, el nayarita demostró capacidad de liderazgo en todos los cargos de representación que le tocó desempeñar.
Como gobernador, a pesar de no tener titulo universitario, rindió buenas cuentas. Era como Calderón, un líder con oficio político, que utilizó su experiencia y sentido común , lo que le permitió mantener a su entidad en un ambiente de tranquilidad y desarrollo en todos los órdenes.
Era hombre de compromisos y de lealtades.
Fue asi como influyó para que su amigo y compadre, colaborador fiel de sus proyectos políticos, José Chávez Rodriguez, fuera presidente municipal de Acaponeta, municipio que colinda con Sinaloa.
Precisamente Chávez, ya desaparecido, es padre del doctor Manuel Chávez Rodriguez, mochitense por adopción, con larga trayectoria política y sindical dentro del Seguro Social.
La experiencia política de don Emilio fue aprovechada por el PRI para designarlo como Senador de la República, siendo elegido líder de la Cámara Alta del Congreso de la Unión, donde le tocó enfrentar a a legisladores de oposición doctos en la materia, con capacidad intelectual y expertos en el debate político.
Uno de esos personajes, de principios radicales, y opositor a ultranza del sistema gubernamental priista, era Porfirio Muñoz Ledo, ex presidente nacional del tricolor y ex Secretario del Trabajo, quien junto con Cárdenas abandonó este partido para fundar el PRD.
Pasaron las primeras semanas y meses de esa legislatura sin ningún contratiempo para el nayarita El Senado navegaba sobre aguas tranquilas. Cada vez que algún senador opositor hacia uso de la tribuna para atacar y hacer señalamientos contra el gobierno, Muñoz Ledo, que era el coordinador de la fracción del PRD, calmaba los ánimos.
Muñoz Ledo fue durante esa legislatura un lobo domesticado. Ni más ni menos. Fue el mejor aliado de don Emilio.
Un día, su amigo Jesús Chávez Rodriguez, le preguntó:
—-Dime Emilio, como le hiciste para tener controlado a Muñoz Ledo, si no lo aguantan ni en su casa?
—-Mira,-le responde el viejo costal de mañas—, todos tenemos un lado. A Porfirio le gusta la buena vida. Le gustan los viajes, los buenos vinos y las buenas viejas. Yo le di todo, los recursos necesarios, para que se diera todos esos lujos, al cabo que no era dinero mio…
Don Emilio le da un trago a la copa de su licor preferido, y apunta:
—–Nunca tuve problemas con Muñoz Ledo. Decían que era un cabrón bien hecho. Que era incontrolable e incorruptible. Ya vez que todos tenemos un precio, una debilidad. Y por ahí me le metí. Fue al final de cuentas mi mejor aliado en el Senado.
A la muerte de don Fidel Velazquez,  Emilio M. González era el secretario general sustituto. Declinando el nayarta a sucederlo por su estado de salud, favoreciendo al más joven de los viejos líderes cetemistas, Leonardo Rodríguez Alcaine, Secretario General de los electricistas (un poco más joven y con un sindicato poderoso política y financieramente).
Se le recuerda a don Emilio por sus ejercicios de Audiencias Públicas que iniciaban todos los lunes en el Palacio de Gobierno. A las 9 am cualquier persona podía entrar a hablar con el gobernador, ser atendido y ver resuelto su problema de salud, vivienda, dinero, etc. Dichas audiencias terminaban hasta el martes a las 11 am aproximadamente, cuando se atendía hasta la última persona que haya asistido. La gente tomaba posesión del Palacio de Gobierno cada lunes y abarrotaba todos sus pasillos, y el gobernante, siempre con paciencia y con emoción social, los escuchaba y atendía.
Su hijo Ney González Sánchez nacido en Guadalajara Jalisco fue Gobernador Constitucional del Estado de Nayarit 25 años después.