El logotipo publicitario de las falsedades

Así lo hace: engaña con la verdad: “Esta M no la tengo yo registrada”, asegura cada que le preguntan por su logo de una eme arrobada. La respuesta la repite una y otra vez. Al final como dijera el estratega nazi Joseph Goebbels: “Una mentira repetida “adecuadamente” mil veces se convierte en una verdad.

Mario Zamora Gastélum, Director General de Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero, intenta ser sincero. Pero solo lo intenta. Su vida política gira alrededor de una realidad sospechosa.  Adecuadamente repite solo una parte de la verdad. La que es a medias. Pese a todo hoy la mentira que se asoma es más bien el retrato de las tretas de su corte.

Técnicamente miente para evadir su responsabilidad en probables actos anticipados de precampaña y campaña al moverse en la oscura y delgada línea legaloide que el INE le permite a todo político lleno de trucos.

Sus actos anticipados de campaña cada vez son más evidentes. Su publicidad, la que lo identifica, la que porta con orgullo, sus actividades con la marca de la eme y que usa desde campañas anteriores está en cada rincón de Sinaloa con un despliegue de gastos impresionante.

Es una plaga que lo mismo ocupa bardas, infraestructura pública, espectaculares que camisas, gorras y hebillas. Solo el INE no lo ve, ocupa la denuncia de alguien. Su “eme” aparece por todo el estado y ahora bajo la sospecha de ser impulsada por dinero público y no solo privado. La poca transparencia siembra la duda.

Sus amigos, simpatizantes y hasta sus propios detractores podrían estarlo metiendo en un embrollo: actos anticipados de precampaña y campaña al “pintar” y usar, sin su permiso, la marca de su propaganda política y personal.

La mentira se asoma

Para ser sinceros, es verdad. Él no la tiene registrada. La marca de la eme arrobada que en casi toda su vida política lo mantiene identificado, la registrarían a nombre de su padre Mario Octavio Zamora Malcampo.

Aunque a todas luces esta es una verdad a medias. En su concepción más general una mentira es una expresión que resulta contraria a lo que se sabe, se piensa o se cree.

La fecha y el lugar de los trámites ahondan las dudas.

Solicitud del registro en Hermosillo Sonora

Solicitud del registro en Hermosillo Sonora

 

La solicitud 19655 de su registro de marca según el expediente del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), que está en poder de Proyecto 3, Voces que rompen el silencio, se recibió en la Secretaría de Economía de la capital del estado de Sonora en donde tendría su base de operaciones el entonces Coordinador Regional de Financiera Nacional de Desarrollo Mario Zamora Gastélum, el 28 de agosto del 2013.

El selló lo confirma: la ciudad fue Hermosillo y la hora a las 13 con 24 minutos.

El dato que permite delinear algunos trasfondos del funcionario federal es la persona que realizaría el trámite y que firma la solicitud como solicitante o mandatario: Carlos Alberto Ibarra Robles.

Este personaje tras hacer el favor al padre del entonces Coordinador Regional de Financiera Nacional de Desarrollo para meter el trámite, un año más tarde sería favorecido con apoyos del Programa para la Constitución y Operación de Unidades de Promoción de Crédito de la Dirección General de Promoción de Negocios y Coordinación Regional de la FND.

El padrón de beneficiarios del 2014 dejaría al descubierto los apoyos entregados al enviado a realizar el trámite del registro de la marca. Uno por la cantidad de 28 mil 297 localizado en la página siete y otro por 11 mil 020 pesos en la página 74 del documento.

Las extrañas coincidencias producían certezas y alejarían la probable versión de que Mario Zamora Gastélum no tuviera conocimiento de lo realizado por su familiar político y ahora empleado, a nombre de su padre.

¿Transparencia o simulación?

Mario Zamora no se cansa de afirmar que “siempre [ha] sido transparente y siempre [ha] sido claro”.

La lapidaria frase del maestro en Desarrollo Económico Regional por la London School of Economics and Political Science de Inglaterra, ahora lo persigue junto a aquella que pronunció cuando fue interrogado acerca de sus posibles actos anticipados de precampaña y campaña en el sitio Rabia y Tinta: “Nunca le he buscado hacerme guey…”, diría.

Hoy, no puede sostener lo que siempre dijo del registro de la marca y sobre todo de quienes pintan las bardas y la infraestructura urbana con su eme cuando los derechos de su utilización están protegidos por el IMPI a favor de su padre.

Efectivamente, esa eme él no la tenía registrada. Solo su padre. El registro es para la clase 35 tipo mixta, cuyo objeto es la publicidad, gestión de negocios comerciales, administración comercial y trabajos de oficina.

Tiene el código de la clasificación de Viena 24.17.17 que significa que el 24 es para “Heráldicas, monedas, emblemas, símbolos” y el 17 “Instrumentos de relojería, joyas, pesos y medidas”.

El expediente número 14116

17 y el número de registro 1514977 fue concedido hasta el 20 de febrero del 2015, 

por lo que durante la campaña a diputado local en 2007 y alcalde en 2010 la usó sin permiso ni licencia.

Pero a partir de esa fecha está en campaña constante.

Emes por todo Ahome innegable propaganda política

La versión

Al estilo de Herodoto, el autor griego, padre de la historia y la mentira, Zamora Gastélum construye su versión.

“No soy bueno para echar mentiras, por eso no echo mentiras”, diría también en esa entrevista, luego de recordar una buena tunda a cintarazos de parte de su padre por andarlas echando.

Ahora se sabe que el logo regado por todo el estado se lo diseño su amigo mercadólogo Alán Monroy.  El mismo lo asegura. Su amigo creo esa eme electrónica o arrobada envuelta en el misterio del registro y los señalamientos de actos anticipados de precampaña y campaña.

Y lo repetía: “yo debo ser sincero, no tengo registrado ese logo.  O sea no es mío pues”.

Pero ya se sabe que es de su padre y solicitado por un beneficiario de los programas de la Financiera Nacional de Desarrollo y empleado de la FND actualmente, como se ve en varias fotos publicadas en el twitter bajo el nombre de Mario Ibarra.

El pago registrado por el trámite, según el documento anexado al expediente del IMPI, es de 2 mil 671.86 pesos bajo el concepto de un “estudio de una solicitud nacional para el registro de la marca hasta la conclusión del trámite o, en su caso, expedición del título”.

Lo mejor está por venir

No hay duda que lo mejor está por venir. Sí. Eso si el INE hace efectivos los señalamientos de actos anticipados de precampaña y campaña contra Mario Zamora Gastélum y aplica el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE) por el uso de la promoción de la eme arrobada.

Así lo establecen el inciso e) del párrafo primero del artículo 342 y el inciso a) del párrafo primero del artículo 344. La sanción a posibles aspirantes se haría efectiva.

Mientras ya no se puede ocultar más la propiedad de la marca que inunda a todo Sinaloa y los favores que paga por ella.