Brazos abiertos a traidores

Grotesco espectáculo de la gerontrocracia priista

 Será porqué, cuando algunos llegaron a la Ciudad de México, se enteraron de que desde el jueves se habían terminado los trabajos de la XXII Asamblea Nacional del PRI y sólo tuvieron acceso al show protocolario del sábado 12 o porque les interesó más el “chupe” en Garibaldi.

Será porque no alcanzaron copia de los nuevos “documento básicos” reformados o porque no habían regresado de su tour en la capital, pero no hubo manera de contactar a “delegados” tricolores sinaloenses que pudieran al menos comentar qué fue lo que ocurrió con su partido durante la última semana.

Al gran domo del Palacio de los Deportes (CDMX) sólo se permitió el ingreso a los que tienen remota posibilidad de alzarse con alguna de las tres mil precandidaturas para 2018; desde los presidenciables hasta alguna remota alcaldía del estado de México.

Entre los sinaloenses deambulaba de aquí para allá algunas figuras “desinfladas”: David López Gutiérrez, Heriberto Félix Guerra….¡Ah!, pero a ellos no se les puede hablar porque se sueltan con su larga letanía de la falsa decencia. Lo rollero se les quita.

Los que de plano se vieron muy “tronados” fueron los actuales legisladores federales -senadores o diputados- que quedan descartados para saltar el año próximo de una cámara a otra. “Ya se secó el arbolito donde dormía el pavorreal”.

El PRI no tiene ni para un candidato presidencial propio

Un paneo o escaneo retrospectivo sobre la congregación tricolor del pasado sábado nos permite un balance preliminar:

Al PRI se le agotaron los cuadros para tener un candidato propio a la Presidencia de México en 2018. Y no nada más a la la Presidencia sino a candidaturas al Senado de la República y diputaciones federales. La clase política priísta está muy “chamuscada”.

En Sinaloa al PRI no le alcanzan los vivos para enterrar a los muertos. La dirigencia estatal recaen en una “traidor redimido”, Víctor Manuel Gandarilla Carrasco, en la figura de su hijo Carlos Gandarilla.

El sabor previo a la derrota quedó de manifiesto en la voz de Manlio Fabio Beltrones Rivera cuando obtuvo permiso presidencial para tomar el micrófono a fin de insistir en la implantación de un gobierno de coalición, tema hasta ahora fuera de la agenda de las oposiciones nacionales beligerantes.

Esas dos percepciones se subrayaron en el mensaje del propio Enrique Peña Nieto quien, ante una audiencia escogida selectivamente, anunció sin embargo, eufemísticamente, que el PRI se abre a la sociedad, de la cual no se vio ninguna representación presente en el aquelarre caracterizado por las casacas tricolores.

Sobre la primera percepción, el signo más marcado fue la masiva dirección de los reflectores hacia el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, sobre quien recaería la dedicatoria de la reforma estatutaria que canceló el requisito de militancia partidaria para ser candidato a la presidencia de la República.

Meade no cuenta con afiliación voluntaria al PRI. Hace todavía seis años despachaba en el mismo puesto federal en la Administración del PAN en manos de Felipe Calderón Hinojosa.

Puede haber en esa falsa “jugada maestra” gato encerrado. El titular de la Secretaría de Hacienda aparece primero en la lista del Fondo Monetario Internacional (FMI) para ocupar el encargo de gobernador del Banco de México a partir de enero de 2018.

De ser así, como es absolutamente probable que así sea, la segunda opción de “ciudadano simpatizante” sería el secretario de Educación Pública. Aurelio Nuño Mayer, de dudosa membresía tricolor.

Tabla de sobrevivencia: Gobierno de coalición

Sobre el segundo punto, es preciso recordar que Beltrones es de aquellos tozudos políticos del PRI que hasta hace poco sostenía la tesis de que “el poder no se comparte”.

Si Peña Nieto convoca al PRI a cerrar filas, ¿Cómo hacerlo en torno a un candidato presidencial no surgido de su propia estructura?

Ahora bien: Hasta hace poco más de tres años, el sonorense denunciaba que el Pacto por México (PRI-PAN-PRD) era un acuerdo fáctico que requería pasar por la sanción constitucional para adquirir validez institucional. La Constitución no se ha reformado en ese sentido.

Si Peña Nieto sostiene que el PRI no es como otros partidos que le apuestan al caudillismo y a la subordinación de los aliados, ¿cómo se compagina esta acusación con la convocatoria a unaalianza dentro de un gobierno de coalición, cuyas personas, reglas y contenidos no pasan aún ni siquiera por los enunciados?

La revolución digital de hoy “se hace en las escuelas”

Sobre el cadáver del viejo Revolucionario Institucional, según tomas en el recinto del PRI en el Palacio de los Deportes, destacaban estas leyendas: La revolución de hoy es digital. La revolución se hace en las escuelas. (El espacio natural sobre el que opera el titular de la SEP, el citado Aurelio Nuño Mayer).

La “revolución se hace en las escuelas”. En una toma cerrada en el Palacio de los Deportes se observa a un delegado tricolor ojeando un diario donde la Dirección General de Servicios de Documentación, Información, Análisis de la Cámara de Diputados reporta que para 2020 la población de menos de 15 años disminuirá hasta en un millón 200 mil individuos.

La alegoría informativa no puede ser más elocuente: En el presídium del evento tricolor y en lunetas y galerías abarrotadas por unos cinco mil “delegados efectivos”, la juventud brilló por su ausencia.

En la tribuna y en la primera fila de invitados, donde se acomodó a los representantes de los sectores, sobresalía pura gerontocracia. Y eso que el PRI ofreció a los jóvenes una de cada tres candidaturas a puestos de elección popular, según “nuevos” estatutos.

Frente a ese espectáculo de grotesca decrepitud, un triunfalista Enrique Ochoa Reza dijo exultante: Hemos desmentido a aquellos que pensaron que la asamblea iba a provocar desunión. Se equivocaron  de nueva cuenta nuestros detractores; se equivocaron también quienes dijeron que en 2017 el PRI iba a perder las elecciones.

Ochoa Reza, sin embargo, no exhibió ante sus aburridos escuchas las fojas de las sentencias “definitivas e inatacables” del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TFPJF) que confirmen que el PRI ganó los comicios de gobernador en los estados de Nayarit, México, Coahuila y municipales de Veracruz.

La única explicación a ese desenfreno verborréico, es que Peña Nieto y el dirigente del PRI ya recibieron de los magistrados electorales federales las garantías firmadas de que todas las impugnaciones de los partidos de oposición será arrojadas, como siempre, al sesto de la basura. Está por verse.

 Brazos abiertos a los traidores

Retomemos las afirmaciones de que el PRI ha salido de su Asamblea Nacional rumbo a 2018 lastrado bajo el peso de la debilidad estructural. Era un principio disciplinario del viejo PRI, que aquellos que abandonaron el partido tienen las puertas cerradas a su retorno, sobre todo si se refugiaron en otros partidos para combatirlo electoral y políticamente. ¿La invitación es, por ejemplo, a Manuel Bartlett Díaz?

 Ahora, la secretaria general del CEN, Claudia Ruiz Massieu Salinas, abrió de nuevo las puertas a los tránsfugas. Otro orador, Jorge Carlos Ramírez Marín, le hizo al libretista de telenovela de siete pañuelos: En el PRI, queremos que el ciudadano tenga “más buenos momentos que aflicciones: más sonrisas que lágrimas”. Entre lánguidos suspiros, la asamblea no se dio tiempo de aplaudir al declamador.

Lo que no hizo en 56 meses, el PRI lo hará en 11

El guion no puede ser más enternecedor y terminó en la voz del primer actor, sobreviviente de la época dorada del PRI, Manlio Fabio Beltrones Rivera: La mejor apuesta del PRI se encuentra en 2018.

Vamos a construir en México donde se viva en paz, con seguridad en el goce y disfrute de la vida y patrimonio; con comunidades seguras, fuertes, incluyentes, respetuosas de la diversidad y los derechos de las minorías, capaces de contribuir activamente en la solución de sus retos.

Quién se lo cree: ¿Por qué el PRI se ha tardado 56 largos meses de Pacto por México para salir ahora con que “vamos a construir” (a empezar a construir) un México donde se viva en paz el goce y disfrute de la vida y el patrimonio…?

La respuesta sólo nos la pueden dar los delegados sinaloenses tricolores que viajaron a la Ciudad de México. Pero hasta ahora no se han dejado ver por lugares donde la crítica está que arde. En Sinaloa si, andan “reagrupados”, comiendo aqui y allá, ofreciendo el “gran espectáculo de la unidad” perseguidos por la sombra de los “simpatizantes” que les pueden arrebatar “espacios de poder”.

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.